La herencia ancestral ‘revive’ el arte funerario

Para la elaboración de esculturas las integrantes de ‘Artebarro Meraki’ se inspiraron en las figuras del Cementerio General de Guayaquil. EL TELÉGRAFO

El barro fue un elemento  importante en las culturas del período formativo (3.500 a.C.–500 a.C.) en Ecuador. Civilizaciones como la Valdivia lo moldearon y lo hicieron parte de su diario vivir, transformándolo en vasijas, figurines y morteros, entre otros artículos.


Las técnicas que aplicaban las antiguas culturas en su relación con el barro eran la pella o bloque, rollo, plancha y vaciado. Esos son los métodos que rescata la agrupación ‘Artebarro Meraki’ en 28 piezas de arte sacro-funerario.


Lorena Parrales, presidenta del colectivo cultural, explica que para la elaboración se inspiraron en las esculturas del Cementerio General de Guayaquil. El camposanto fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación en 2003.


“Existe la intención de que el camposanto sea declarado  Patrimonio Cultural de la Humanidad y con nuestras obras queremos apoyar para que así sea”.


Para el efecto, las 10 participantes de ‘Artebarro Meraki’ se capacitaron con especialistas en arte y en la historia de la necrópolis, la cual visitaron en diferentes ocasiones para asimilar su riqueza cultural.


“Cuando una camina por el cementerio encuentra hermosas esculturas icónicas que representan a la muerte. Algunas de ellas son los jarrones con la llama de vida, que significa que siempre estará viva la llama de cada uno”.
También está la de los pelícanos, que simbolizan la vida que Jesús nos dio con la salvación, porque cuando el ave no tiene para alimentar a sus crías rasga su piel para entregarles sus entrañas, explica.


“El cementerio es un gran museo oculto a la vista de quienes lo visitan y que lo ven como un lugar de dolor donde llegan los restos de sus familiares y allegados”. (F)

La herencia ancestral ‘revive’ el arte funerario

Para la elaboración de esculturas las integrantes de ‘Artebarro Meraki’ se inspiraron en las figuras del Cementerio General de Guayaquil. EL TELÉGRAFO

El barro fue un elemento  importante en las culturas del período formativo (3.500 a.C.–500 a.C.) en Ecuador. Civilizaciones como la Valdivia lo moldearon y lo hicieron parte de su diario vivir, transformándolo en vasijas, figurines y morteros, entre otros artículos.


Las técnicas que aplicaban las antiguas culturas en su relación con el barro eran la pella o bloque, rollo, plancha y vaciado. Esos son los métodos que rescata la agrupación ‘Artebarro Meraki’ en 28 piezas de arte sacro-funerario.


Lorena Parrales, presidenta del colectivo cultural, explica que para la elaboración se inspiraron en las esculturas del Cementerio General de Guayaquil. El camposanto fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación en 2003.


“Existe la intención de que el camposanto sea declarado  Patrimonio Cultural de la Humanidad y con nuestras obras queremos apoyar para que así sea”.


Para el efecto, las 10 participantes de ‘Artebarro Meraki’ se capacitaron con especialistas en arte y en la historia de la necrópolis, la cual visitaron en diferentes ocasiones para asimilar su riqueza cultural.


“Cuando una camina por el cementerio encuentra hermosas esculturas icónicas que representan a la muerte. Algunas de ellas son los jarrones con la llama de vida, que significa que siempre estará viva la llama de cada uno”.
También está la de los pelícanos, que simbolizan la vida que Jesús nos dio con la salvación, porque cuando el ave no tiene para alimentar a sus crías rasga su piel para entregarles sus entrañas, explica.


“El cementerio es un gran museo oculto a la vista de quienes lo visitan y que lo ven como un lugar de dolor donde llegan los restos de sus familiares y allegados”. (F)