Con el canto del Haway se cosecha el trigo en Quilloac

Niños, padres de familia y docentes de la Unidad Educativa Quilloac participan en la cosecha del trigo.

Tayta José Pichasaca, de 71 años,considerado el último intérprete de los cantares agrícolas en la comunidad, compartió sus conocimientos con los niños de la Unidad Educativa Quilloac quienes hicieron una minga para la siega y aprendieron sobre esta herencia de los cañaris.


El trigo sembrado en los primeros días del año completó su tiempo de maduración en la Unidad Educativa Quilloac, en el cantón Cañar. Para la cosecha, los indígenas prepararon el ritual ancestral del Haway, los cánticos cañaris en agradecimiento a la Pacha Mama, al tayta Sol, a mama Killa y al Pachacamac.


Considerado el último cantor del Haway en la comunidad, tayta José Pichasaca, de 71 años, imparte sus conocimientos. “Vamos de todo corazón a aprender. Yo voy diciendo el relato y los demás contestan el coro”, explica a los estudiantes, quienes participaron la mañana del lunes en la cosecha.


Así, el tayta lleva la voz para que los comuneros y los niños avancen en la minga mientras cortan las espigas con una oz y responden a los entristecidos y a veces alegres cánticos.


“Cuando era guambra en toda esta pampa era la hacienda de Guantug. Mientras caminaba a la escuela observaba cómo hacían el Haway, los segadores, los cargadores y las chaladoras, controlados por los mayorales y el patrón”, recuerda.


Él se ha dedicado en los últimos años a investigar y recopilar estos cantos que son una herencia de los cañaris, han resistido durante la época de las haciendas y ahora “a nosotros nos toca rescatar”.


“Estos cantares agrícolas cumplen una función narrativa. Se canta a la Madre Tierra, a los animales, al Sol, es decir, todo lo que tenga contacto con la naturaleza”, asegura.


Vocablo
Haway es una palabra que viene de la lengua kichwa y significa: ¡arriba!, ¡adelante!, ¡sigan! “A pesar de que estaban dentro de la hacienda bajo servidumbre de los patrones, la gente trabajaba con amor a la chakrita y decía ‘¡Haway, Haway!’, ‘¡arriba arriba, no desmayemos’”, dice con nostalgia don José.


Tayta Andrés Quinde Pichasaca, de 86 años, también recuerda el trabajo en la  antigua hacienda de Guantug. Al finalizar la siega él era el encargado de hacer la parva (montón de espigas de trigo colocadas unas sobre otras en forma de una choza), que luego se llevaba a la trilladora para separar el grano. Tayta Andrés aún pone en práctica las costumbres apegadas a su cosmovisión y que aprendió “de guambra”.

Personajes
En el Haway intervienen diversos personajes y cada uno lleva su vestimenta típica. El principal es el ‘Paqui’ o guía, que lo suele hacer tayta José Pichasaca.


Los segadores son los encargados de cortar el trigo y para ello utilizan una oz. Llevan el sombrero sujetado con un pañuelo, la kushma de color negro sujetada con una faja, camisa bordada y samarro.


Las chaladoras son las mujeres encargadas de recoger el grano caído del suelo para no desperdiciar. Ellas llevan su quipi (fiambre) y brindan sus alimentos a todos los presentes en una pampa mesa.


Los parvadores son quienes amontonan o realizan la parva, con la gavilla que los cargadores acarrean. Aquí también intervienen los paleros, cuya misión es moldear la parva, para lo cual utilizan una pala de madera.


También intervienen los mayorales y el patrón que siempre van a caballo. Esta vez estuvieron representados por Manuel Acero Aguaiza y Luis Guamán, respectivamente.


“Mi trabajo es hacer cortar bien, de derecha a izquierda a los cortadores pero cantando el Haway. Tienen que estar trabajando igualito, sino les puedo castigar con el chicote”, dice don Manuel, para recordar las épocas de la cosecha cuando los indígenas trabajaban en las haciendas. (F)


Los Haway son una herencia de los cañaris y a nosotros nos toca rescatar”.
José Pichasaca
Tayta cantor del Haway.
Durante las cosechas era una costumbre beber la chicha de jora”.
Andrés Quinde Pichasaca
Tayta de Quilloac.


VOCABLO. Haway es una palabra de origen kichwa que significa: ¡arriba!, ¡adelante!, ¡levanta!, ¡sube!, ¡sigan!, ¡sigan adelante!
COSTUMBRE. La época de las cosechas se da en el solsticio de junio, cuando se realiza la gran fiesta del Haway, según el ciclo agrícola cañari.
función. Los repertorios del Haway son variados, cumplen con una función narrativa y evocan a las huacas o deidades,  la Madre tierra, el sol.


El producto cosechado
va destinado para consumo de los niños
Isidoro Pichasaca, rector de la Unidad Educativa Quilloac, resalta la puesta en práctica de lo que se aprende en las aulas. “Queremos enseñar a nuestros niños el valor de la agricultura y de la soberanía alimentaria”. El producto cosechado, que el rector estima en unos 60 almudes o 20 quintales, será destinado para el consumo de los niños, en preparaciones como pan colada y tortillas. Además, guardan el trigo que conservan en el troje, una estera en la que se conserva el grano hasta dos años. La institución comparte un terreno de tres hectáreas con el Instituto Superior Pedagógico Quilloac para las distintas cosechas. (F)

Patricia Naula Herembás
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Con el canto del Haway se cosecha el trigo en Quilloac

Niños, padres de familia y docentes de la Unidad Educativa Quilloac participan en la cosecha del trigo.

Tayta José Pichasaca, de 71 años,considerado el último intérprete de los cantares agrícolas en la comunidad, compartió sus conocimientos con los niños de la Unidad Educativa Quilloac quienes hicieron una minga para la siega y aprendieron sobre esta herencia de los cañaris.


El trigo sembrado en los primeros días del año completó su tiempo de maduración en la Unidad Educativa Quilloac, en el cantón Cañar. Para la cosecha, los indígenas prepararon el ritual ancestral del Haway, los cánticos cañaris en agradecimiento a la Pacha Mama, al tayta Sol, a mama Killa y al Pachacamac.


Considerado el último cantor del Haway en la comunidad, tayta José Pichasaca, de 71 años, imparte sus conocimientos. “Vamos de todo corazón a aprender. Yo voy diciendo el relato y los demás contestan el coro”, explica a los estudiantes, quienes participaron la mañana del lunes en la cosecha.


Así, el tayta lleva la voz para que los comuneros y los niños avancen en la minga mientras cortan las espigas con una oz y responden a los entristecidos y a veces alegres cánticos.


“Cuando era guambra en toda esta pampa era la hacienda de Guantug. Mientras caminaba a la escuela observaba cómo hacían el Haway, los segadores, los cargadores y las chaladoras, controlados por los mayorales y el patrón”, recuerda.


Él se ha dedicado en los últimos años a investigar y recopilar estos cantos que son una herencia de los cañaris, han resistido durante la época de las haciendas y ahora “a nosotros nos toca rescatar”.


“Estos cantares agrícolas cumplen una función narrativa. Se canta a la Madre Tierra, a los animales, al Sol, es decir, todo lo que tenga contacto con la naturaleza”, asegura.


Vocablo
Haway es una palabra que viene de la lengua kichwa y significa: ¡arriba!, ¡adelante!, ¡sigan! “A pesar de que estaban dentro de la hacienda bajo servidumbre de los patrones, la gente trabajaba con amor a la chakrita y decía ‘¡Haway, Haway!’, ‘¡arriba arriba, no desmayemos’”, dice con nostalgia don José.


Tayta Andrés Quinde Pichasaca, de 86 años, también recuerda el trabajo en la  antigua hacienda de Guantug. Al finalizar la siega él era el encargado de hacer la parva (montón de espigas de trigo colocadas unas sobre otras en forma de una choza), que luego se llevaba a la trilladora para separar el grano. Tayta Andrés aún pone en práctica las costumbres apegadas a su cosmovisión y que aprendió “de guambra”.

Personajes
En el Haway intervienen diversos personajes y cada uno lleva su vestimenta típica. El principal es el ‘Paqui’ o guía, que lo suele hacer tayta José Pichasaca.


Los segadores son los encargados de cortar el trigo y para ello utilizan una oz. Llevan el sombrero sujetado con un pañuelo, la kushma de color negro sujetada con una faja, camisa bordada y samarro.


Las chaladoras son las mujeres encargadas de recoger el grano caído del suelo para no desperdiciar. Ellas llevan su quipi (fiambre) y brindan sus alimentos a todos los presentes en una pampa mesa.


Los parvadores son quienes amontonan o realizan la parva, con la gavilla que los cargadores acarrean. Aquí también intervienen los paleros, cuya misión es moldear la parva, para lo cual utilizan una pala de madera.


También intervienen los mayorales y el patrón que siempre van a caballo. Esta vez estuvieron representados por Manuel Acero Aguaiza y Luis Guamán, respectivamente.


“Mi trabajo es hacer cortar bien, de derecha a izquierda a los cortadores pero cantando el Haway. Tienen que estar trabajando igualito, sino les puedo castigar con el chicote”, dice don Manuel, para recordar las épocas de la cosecha cuando los indígenas trabajaban en las haciendas. (F)


Los Haway son una herencia de los cañaris y a nosotros nos toca rescatar”.
José Pichasaca
Tayta cantor del Haway.
Durante las cosechas era una costumbre beber la chicha de jora”.
Andrés Quinde Pichasaca
Tayta de Quilloac.


VOCABLO. Haway es una palabra de origen kichwa que significa: ¡arriba!, ¡adelante!, ¡levanta!, ¡sube!, ¡sigan!, ¡sigan adelante!
COSTUMBRE. La época de las cosechas se da en el solsticio de junio, cuando se realiza la gran fiesta del Haway, según el ciclo agrícola cañari.
función. Los repertorios del Haway son variados, cumplen con una función narrativa y evocan a las huacas o deidades,  la Madre tierra, el sol.


El producto cosechado
va destinado para consumo de los niños
Isidoro Pichasaca, rector de la Unidad Educativa Quilloac, resalta la puesta en práctica de lo que se aprende en las aulas. “Queremos enseñar a nuestros niños el valor de la agricultura y de la soberanía alimentaria”. El producto cosechado, que el rector estima en unos 60 almudes o 20 quintales, será destinado para el consumo de los niños, en preparaciones como pan colada y tortillas. Además, guardan el trigo que conservan en el troje, una estera en la que se conserva el grano hasta dos años. La institución comparte un terreno de tres hectáreas con el Instituto Superior Pedagógico Quilloac para las distintas cosechas. (F)

Patricia Naula Herembás
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