El arte es un mecanismo que promueve la inclusión

(Izq.) Ensayo de música. (Dcha.) Estudiantes en el taller de manualidades. (Dcha. inferior) Walter Tarqui pinta un Cristo. diego cáceres. EL TIEMPO

La colonia vacacional ‘Burbujas de Amistad y Alegría’, que cuenta con 140 participantes, se ha convertido en una oportunidad para que las personas desde los cinco años de edad demuestren su capacidad creativa en diversos campos, como pintura o visitas guiadas a museos y centros culturales.

Sebastián, Mayra, Toyo, Jean y Pablo tocan los instrumentos que el Centro de Artes Especiales de la Fundación Nuevo Mundo les facilita dentro de la colonia vacacional inclusiva ‘Burbujas de Amistad y Alegría’ organizada por la Federación Ecuatoriana Pro Atención a la Persona con Discapacidad Intelectual, Autismo, Parálisis Cerebral y Síndrome de Down, Fepapdem. Al igual que ellos, 140 personas con y sin discapacidad, han encontrado en el arte una opción para aprender sobre inclusión.


Aunque la mayoría de personas con discapacidad requiere de atención especial para solventar ciertas actividades artísticas, individualmente poseen aptitudes que explotan en la colonia y en sus actividades cotidianas, señaló Karen Astudillo, del Centro de Terapia Integral.
Por ejemplo, la parálisis cerebral que presenta Toyo Villavicencio, de 48 años de edad,  no le impide escribir poemas, tocar el piano, usar computadora, entre otras cosas.


Su amigo Walter Tarqui, de 28 años de edad, pese a vivir solo y perder a sus padres, es alegre y se divierte pintando. Hace poco dibujó sobre una madera un Cristo, la misma imagen que lleva en un dije colgado del pecho.


Rosana Villazhañay, encargada del taller de manualidades, observa en ellos una capacidad que la mayoría de personas no encuentra. Ella cuenta que les ha visto coser, cortar, dibujar, pintar e imaginar un montón de figuras que cada día los sorprende más.


Ella saca los objetos que ha trabajado con las personas con discapacidad y destaca su dedicación y tenacidad al momento de crearlas. Para ella es motivo de orgullo y felicidad verlos construir obras artísticas que luego se exponen en los pasillos y corredores del centro. Paisajes, animales, figuras abstractas, rostros, autoretratos, casas y todo lo que viven y ven se revelan en sus creaciones.


Niños, jóvenes y adultos, con y sin discapacidad, comparten de la misma mesa, son parte de los mismos juegos, cantan las mismas canciones y hacen las mismas cosas, ese es el objetivo, incluir y promover el respeto, señaló Edith Patiño, coordinadora provincial de Fepapdem y de la colonia vacacional.
Para ella, la creatividad y la imaginación de los participantes de la colonia no tiene límites y los han sorprendido desde el inicio.


Ella detalló que a más de la visita al Centro de Artes de la Fundación Nuevo Mundo, han planificado visitas guiadas a museos y centros culturales, mediación lectora, taller de pintura, talleres de construcción de instrumentos musicales andinos, y más actividades culturales.


Para Patiño lo interesante de la colonia es que todo ha sido autogestionado. Hoy visitarán el Parque de la Madre para ser parte de la bailoterapia y posteriormente visitarán ‘Golosinas de Antaño’, un local tradicional en el que el propietario regala morocho con empadas a los integrantes de la colonia. Como este caso, dice Patiño, hay otras importantes donaciones que les han permitido, a lo largo de 11 años, mantener una de las primeras colonias vacacionales inclusivas de la ciudad. Este año, por primera vez, cuentan con el apoyo de Acción Social Municipal y terminarán las actividades el próximo viernes con una pasarela de trajes típicos en los que niños, jóvenes y adultos, serán protagonistas. En este espacio también se expondrán sus creaciones artísticas. (F)


Representantes de la Revista PANAS, de Medios Públicos EP, se hicieron presentes con juegos, regalaron revistas y entregaron premios.

El arte es un mecanismo que promueve la inclusión

(Izq.) Ensayo de música. (Dcha.) Estudiantes en el taller de manualidades. (Dcha. inferior) Walter Tarqui pinta un Cristo. diego cáceres. EL TIEMPO

La colonia vacacional ‘Burbujas de Amistad y Alegría’, que cuenta con 140 participantes, se ha convertido en una oportunidad para que las personas desde los cinco años de edad demuestren su capacidad creativa en diversos campos, como pintura o visitas guiadas a museos y centros culturales.

Sebastián, Mayra, Toyo, Jean y Pablo tocan los instrumentos que el Centro de Artes Especiales de la Fundación Nuevo Mundo les facilita dentro de la colonia vacacional inclusiva ‘Burbujas de Amistad y Alegría’ organizada por la Federación Ecuatoriana Pro Atención a la Persona con Discapacidad Intelectual, Autismo, Parálisis Cerebral y Síndrome de Down, Fepapdem. Al igual que ellos, 140 personas con y sin discapacidad, han encontrado en el arte una opción para aprender sobre inclusión.


Aunque la mayoría de personas con discapacidad requiere de atención especial para solventar ciertas actividades artísticas, individualmente poseen aptitudes que explotan en la colonia y en sus actividades cotidianas, señaló Karen Astudillo, del Centro de Terapia Integral.
Por ejemplo, la parálisis cerebral que presenta Toyo Villavicencio, de 48 años de edad,  no le impide escribir poemas, tocar el piano, usar computadora, entre otras cosas.


Su amigo Walter Tarqui, de 28 años de edad, pese a vivir solo y perder a sus padres, es alegre y se divierte pintando. Hace poco dibujó sobre una madera un Cristo, la misma imagen que lleva en un dije colgado del pecho.


Rosana Villazhañay, encargada del taller de manualidades, observa en ellos una capacidad que la mayoría de personas no encuentra. Ella cuenta que les ha visto coser, cortar, dibujar, pintar e imaginar un montón de figuras que cada día los sorprende más.


Ella saca los objetos que ha trabajado con las personas con discapacidad y destaca su dedicación y tenacidad al momento de crearlas. Para ella es motivo de orgullo y felicidad verlos construir obras artísticas que luego se exponen en los pasillos y corredores del centro. Paisajes, animales, figuras abstractas, rostros, autoretratos, casas y todo lo que viven y ven se revelan en sus creaciones.


Niños, jóvenes y adultos, con y sin discapacidad, comparten de la misma mesa, son parte de los mismos juegos, cantan las mismas canciones y hacen las mismas cosas, ese es el objetivo, incluir y promover el respeto, señaló Edith Patiño, coordinadora provincial de Fepapdem y de la colonia vacacional.
Para ella, la creatividad y la imaginación de los participantes de la colonia no tiene límites y los han sorprendido desde el inicio.


Ella detalló que a más de la visita al Centro de Artes de la Fundación Nuevo Mundo, han planificado visitas guiadas a museos y centros culturales, mediación lectora, taller de pintura, talleres de construcción de instrumentos musicales andinos, y más actividades culturales.


Para Patiño lo interesante de la colonia es que todo ha sido autogestionado. Hoy visitarán el Parque de la Madre para ser parte de la bailoterapia y posteriormente visitarán ‘Golosinas de Antaño’, un local tradicional en el que el propietario regala morocho con empadas a los integrantes de la colonia. Como este caso, dice Patiño, hay otras importantes donaciones que les han permitido, a lo largo de 11 años, mantener una de las primeras colonias vacacionales inclusivas de la ciudad. Este año, por primera vez, cuentan con el apoyo de Acción Social Municipal y terminarán las actividades el próximo viernes con una pasarela de trajes típicos en los que niños, jóvenes y adultos, serán protagonistas. En este espacio también se expondrán sus creaciones artísticas. (F)


Representantes de la Revista PANAS, de Medios Públicos EP, se hicieron presentes con juegos, regalaron revistas y entregaron premios.