El arte de hacer máscaras

Pocos quedan indiferentes ante el encanto de las máscaras que seducen tanto a estudiosos del arte como a simples curiosos. El Museo Antropológico Antonio Santiana de la Universidad Central del Ecuador, UCE, convocó a fines de 2019 a un concurso que tuvo una cálida acogida.

La diversidad cultural y la tradición del oficio artesanal de elaborar máscaras fueron los ejes temáticos de la convocatoria que ha resultado en la exposición denominada ‘Máscaras, Interculturalidad y Tradición’.

Contemplar las 91 máscaras ubicadas en el Centro de Información Integral de la UCE puede resultar placentero al visitante. Y bien vale desentrañar el arduo trabajo de esta muestra.

Detrás de la gestión se encuentra Jorge Trujillo León, director del Museo Antropológico de la UCE. Afable, con su sombrero y barba blanca, guía la muestra. “Esta iniciativa se remonta al año 2018. Somos vecinos de la comuna de Santa Clara de San Millán que es la más antigua de Quito y los integrantes de esta comunidad tienen ascendentes incaicos. Conversamos con uno de sus miembros y nos dijo que por qué no hacíamos un evento de máscaras acá”, relató Trujillo.

Asegura que esa primera convocatoria “fue muy doméstica”. Se utilizaron unas 24 máscaras y ante la respuesta de artesanos y artistas populares se organizó esta segunda convocatoria, pero se eliminó algo que al principio fue complejo: manejar la diferencia entre caretas y máscaras.

“Para quienes usamos indistintamente las dos denominaciones vale la aclaración: la careta es para ocultar el rostro y se produce masivamente. La máscara es una producción única donde el artista expresa un yo reprimido y por eso digo que: si acaso los ecuatorianos tuvimos reprimido al diablo”, asegura Trujillo.

Lo cierto es que este concurso, desde su génesis hasta esta segunda convocatoria, dio sus frutos. Para el director del Museo Antropológico de la UCE fue ponerse en contacto con una tradición que es muy visible en el país, como en Píllaro, donde miles de diablos cada enero lucen sus mejores trajes, una tradición que permitió a los artesanos montar talleres para producir las máscaras.

Sobre el carácter de estos singulares, coloridos y hasta intimidantes objetos, el también docente de la UCE, niega que sean religiosos. “Más bien son representaciones de fenómenos naturales y eso nos devuelve la idea de que es tradición e interculturalidad”, enfatizó.

Citó así las representaciones de los seres espirituales de la naturaleza, lo que es precolombino. “Cuando llegan los misioneros y escuchan las historias que relatan los pueblos americanos, ellos deducen que se están refiriendo al Satanás de la Iglesia Católica, aunque eran ritos que nada tenían que ver con el cristianismo”, asegura.

Dayana Aguilar, educadora del Museo Antropológico de la UCE y también curadora de esta exposición, refiere que este concurso de 2020 tuvo otro alcance. “Cambió la dimensión de lo que pensamos sobre las máscaras y lo que simbolizan. Hay además, un trabajo del arte popular que en Ecuador no ha tenido el mismo valor que el llamado arte culto”.

Las 91 máscaras que se exponen en el museo obedecen a cuatro categorías: diablos, las más numerosas (24); artísticas, que intentan mostrar una personalidad; precolombinas y experimentales/artísticas.

Todas estas expresiones son un compendio de la relación con la naturaleza, la cultura local, la ritualidad y la expresión oral que no están registradas en libros sino en lo cotidiano.

La exposición ‘Máscaras, Interculturalidad y Tradición’ se mantendrá abierta hasta el 6 de abril próximo, pero ante la emergencia por el covid-19 se pueden observar online algunas de esas obras a través de todas las redes sociales del Museo Antropológico Antonio Santiana de la UCE. (F)

El arte de hacer máscaras

Pocos quedan indiferentes ante el encanto de las máscaras que seducen tanto a estudiosos del arte como a simples curiosos. El Museo Antropológico Antonio Santiana de la Universidad Central del Ecuador, UCE, convocó a fines de 2019 a un concurso que tuvo una cálida acogida.

La diversidad cultural y la tradición del oficio artesanal de elaborar máscaras fueron los ejes temáticos de la convocatoria que ha resultado en la exposición denominada ‘Máscaras, Interculturalidad y Tradición’.

Contemplar las 91 máscaras ubicadas en el Centro de Información Integral de la UCE puede resultar placentero al visitante. Y bien vale desentrañar el arduo trabajo de esta muestra.

Detrás de la gestión se encuentra Jorge Trujillo León, director del Museo Antropológico de la UCE. Afable, con su sombrero y barba blanca, guía la muestra. “Esta iniciativa se remonta al año 2018. Somos vecinos de la comuna de Santa Clara de San Millán que es la más antigua de Quito y los integrantes de esta comunidad tienen ascendentes incaicos. Conversamos con uno de sus miembros y nos dijo que por qué no hacíamos un evento de máscaras acá”, relató Trujillo.

Asegura que esa primera convocatoria “fue muy doméstica”. Se utilizaron unas 24 máscaras y ante la respuesta de artesanos y artistas populares se organizó esta segunda convocatoria, pero se eliminó algo que al principio fue complejo: manejar la diferencia entre caretas y máscaras.

“Para quienes usamos indistintamente las dos denominaciones vale la aclaración: la careta es para ocultar el rostro y se produce masivamente. La máscara es una producción única donde el artista expresa un yo reprimido y por eso digo que: si acaso los ecuatorianos tuvimos reprimido al diablo”, asegura Trujillo.

Lo cierto es que este concurso, desde su génesis hasta esta segunda convocatoria, dio sus frutos. Para el director del Museo Antropológico de la UCE fue ponerse en contacto con una tradición que es muy visible en el país, como en Píllaro, donde miles de diablos cada enero lucen sus mejores trajes, una tradición que permitió a los artesanos montar talleres para producir las máscaras.

Sobre el carácter de estos singulares, coloridos y hasta intimidantes objetos, el también docente de la UCE, niega que sean religiosos. “Más bien son representaciones de fenómenos naturales y eso nos devuelve la idea de que es tradición e interculturalidad”, enfatizó.

Citó así las representaciones de los seres espirituales de la naturaleza, lo que es precolombino. “Cuando llegan los misioneros y escuchan las historias que relatan los pueblos americanos, ellos deducen que se están refiriendo al Satanás de la Iglesia Católica, aunque eran ritos que nada tenían que ver con el cristianismo”, asegura.

Dayana Aguilar, educadora del Museo Antropológico de la UCE y también curadora de esta exposición, refiere que este concurso de 2020 tuvo otro alcance. “Cambió la dimensión de lo que pensamos sobre las máscaras y lo que simbolizan. Hay además, un trabajo del arte popular que en Ecuador no ha tenido el mismo valor que el llamado arte culto”.

Las 91 máscaras que se exponen en el museo obedecen a cuatro categorías: diablos, las más numerosas (24); artísticas, que intentan mostrar una personalidad; precolombinas y experimentales/artísticas.

Todas estas expresiones son un compendio de la relación con la naturaleza, la cultura local, la ritualidad y la expresión oral que no están registradas en libros sino en lo cotidiano.

La exposición ‘Máscaras, Interculturalidad y Tradición’ se mantendrá abierta hasta el 6 de abril próximo, pero ante la emergencia por el covid-19 se pueden observar online algunas de esas obras a través de todas las redes sociales del Museo Antropológico Antonio Santiana de la UCE. (F)