Coyoctor Baños del Inca: un espacio para ceremoniales

El Complejo Arqueológico ubicado  en el cantón El Tambo, de la provincia del Cañar, se considera un lugar sagrado donde se hacían rituales dedicados a las diferentes deidades. Su antigüedad se remonta a la época prehispánica, pues se observa una fusión de las culturas cañari e inca.


El Complejo Arqueológico Coyoctor-Baños del Inca, ubicado en el cantón El Tambo, provincia del Cañar, guarda las huellas de un pasado prehispánico vinculado a los cañaris y a los incas. Su nombre proviene del kichwa ‘Kuyuk’ y ‘Turu’, que significa ‘lodo movedizo’.


Este sitio, en el que se encuentra el Sillón del Inca, los Aposentos, la Gran Cancha, la Mesa o Altar Cañari, las Escalinatas y los Baños del Inca, era de uso ceremonial y astronómico, según los historiadores, que lo consideran como una de las evidencias más importantes de la influencia inca.


Raimunda Yupa, originaria de la zona, explica que uno de los lugares más importantes son los llamados Baños del Inca. “Una investigación de González Suárez publicada en 1878, señala que estos baños no fueron comunes, sino que fueron baños de sanación, de curación, de purificación y los realizaban los personajes importantes como sabios, sacerdotisas y amautas”, señala la mujer.


Raimunda indica que para realizar estos baños las aguas era traídas desde el cerro Yanacauri por pequeños acueductos. “Hay dos tinas en los baños del Inca que están interconectadas y dentro de estos se encuentran pequeñas hornacinas trapezoidales, que es donde se realizaban las ofrendas, especialmente al agua”.


Estas ofrendas las hacían personajes destacados, luego el agua era bendecida por el taita Inti, salía por los acueductos y regaba los cultivos que eran bendecidos por la Pacha Mama, para pedir buenos augurios en las cosechas.


Historia
Según los historiadores, el cerro Yanacauri fue un lugar sagrado, al que se ofrecían productos agrícolas y animales para que fructificasen los campos.
El investigador Rolando Sigüencia Pinos, que ha estudiado este Complejo, señala en una de sus publicaciones que a más de los Baños del Inca, es posible encontrar, por lo menos cinco estructuras diferentes, entre ellas el cementerio.


El investigador descubrió peldaños de diversas dimensiones, aparentemente ornamentales. A media altura distinguió los boquetes de tres túneles, dos de ellos parecen profundos.


Ubicación
La ubicación de Coyoctor en el pueblo de El Tambo y su cercanía con Ingapirca, han llevado a los investigadores a conjeturar que estos dos lugares formaron parte de un mismo complejo ceremonial-administrativo en la región.


Estos vestigios arqueológicos son las huellas de un pasado que han permitido conocer la cosmovisión de los antepasados. Al recorrer el lugar, es posible observar la fusión de las culturas cañari e inca, sin embargo, también hay evidencia del mestizaje.


Una investigación efectuada por el arqueólogo Enrique Palma, quien realizó una recuperación del lugar en 2008, señala que la estructura es “roca tallada por los cañaris con una función ceremonial, dedicado a la fertilidad y la fecundidad de los sembríos y a la tierra, este criterio tiene respaldo por la presencia de hornacinas, tributo a la luna y a la lluvia. Una vez conquistados por los incas, el sitio fue modificado para darle otra función como ceremonial y observatorio astronómico”.


Como manifestación del mestizaje, en la parte superior del complejo se observan dos casas-haciendas de estilos coloniales construidas en la década de los años 40 por la familia Carrasco, otrora propietaria. Sin embargo, en 1990, el territorio del Complejo Arqueológico Coyoctor – Baños del Inca, fue expropiado por la acción municipal y declarado bien patrimonial. Actualmente, en los alrededores se han sembrado plantas nativas y con piedras se han formado figuras como la chakana y la luna. (F)


Una investigación de González Suárez dice que estos baños fueron de sanación”.
Raimunda Yupa
Originaria de Cañar


lugar. En el Complejo es posible observar una fusión de las culturas cañari e inca, que se evidencia en las estructuras de piedra arenisca y andesita.
investigaciones. Los Baños del Inca son de construcción cañari en roca arenisca. Son dos tinas que eran usadas solo por los caciques.
cantón. Tambo proviene del Kichwa ‘tampu’, que quiere decir descanso o posada. Desde el incario servía para el descanso de los chasquis y caminantes.

Al lugar se accede por la vía a Ingapirca o por el puente de Coyoctor
En el camino a Coyoctor se observan paisajes naturales que destacan la vida en el campo. Sembríos de papas, maíz y cebada que pintan las campiñas dan una hermosa vista panoramica a los visitantes, que deben ir abrigados debido al frío clima, cuya temperatura oscila entre los 6 y 12 grados Celsius.


Al lugar se puede llegar desde la vía a Ingapirca y desde el puente de Coyoctor en la Panamericana. Otra de las opciones es acceder desde la antigua estación del ferrocarril, aunque por ahora el servicio de autoferro está inhabilitado por problemas en los rieles. (F)

Coyoctor Baños del Inca: un espacio para ceremoniales

El Complejo Arqueológico ubicado  en el cantón El Tambo, de la provincia del Cañar, se considera un lugar sagrado donde se hacían rituales dedicados a las diferentes deidades. Su antigüedad se remonta a la época prehispánica, pues se observa una fusión de las culturas cañari e inca.


El Complejo Arqueológico Coyoctor-Baños del Inca, ubicado en el cantón El Tambo, provincia del Cañar, guarda las huellas de un pasado prehispánico vinculado a los cañaris y a los incas. Su nombre proviene del kichwa ‘Kuyuk’ y ‘Turu’, que significa ‘lodo movedizo’.


Este sitio, en el que se encuentra el Sillón del Inca, los Aposentos, la Gran Cancha, la Mesa o Altar Cañari, las Escalinatas y los Baños del Inca, era de uso ceremonial y astronómico, según los historiadores, que lo consideran como una de las evidencias más importantes de la influencia inca.


Raimunda Yupa, originaria de la zona, explica que uno de los lugares más importantes son los llamados Baños del Inca. “Una investigación de González Suárez publicada en 1878, señala que estos baños no fueron comunes, sino que fueron baños de sanación, de curación, de purificación y los realizaban los personajes importantes como sabios, sacerdotisas y amautas”, señala la mujer.


Raimunda indica que para realizar estos baños las aguas era traídas desde el cerro Yanacauri por pequeños acueductos. “Hay dos tinas en los baños del Inca que están interconectadas y dentro de estos se encuentran pequeñas hornacinas trapezoidales, que es donde se realizaban las ofrendas, especialmente al agua”.


Estas ofrendas las hacían personajes destacados, luego el agua era bendecida por el taita Inti, salía por los acueductos y regaba los cultivos que eran bendecidos por la Pacha Mama, para pedir buenos augurios en las cosechas.


Historia
Según los historiadores, el cerro Yanacauri fue un lugar sagrado, al que se ofrecían productos agrícolas y animales para que fructificasen los campos.
El investigador Rolando Sigüencia Pinos, que ha estudiado este Complejo, señala en una de sus publicaciones que a más de los Baños del Inca, es posible encontrar, por lo menos cinco estructuras diferentes, entre ellas el cementerio.


El investigador descubrió peldaños de diversas dimensiones, aparentemente ornamentales. A media altura distinguió los boquetes de tres túneles, dos de ellos parecen profundos.


Ubicación
La ubicación de Coyoctor en el pueblo de El Tambo y su cercanía con Ingapirca, han llevado a los investigadores a conjeturar que estos dos lugares formaron parte de un mismo complejo ceremonial-administrativo en la región.


Estos vestigios arqueológicos son las huellas de un pasado que han permitido conocer la cosmovisión de los antepasados. Al recorrer el lugar, es posible observar la fusión de las culturas cañari e inca, sin embargo, también hay evidencia del mestizaje.


Una investigación efectuada por el arqueólogo Enrique Palma, quien realizó una recuperación del lugar en 2008, señala que la estructura es “roca tallada por los cañaris con una función ceremonial, dedicado a la fertilidad y la fecundidad de los sembríos y a la tierra, este criterio tiene respaldo por la presencia de hornacinas, tributo a la luna y a la lluvia. Una vez conquistados por los incas, el sitio fue modificado para darle otra función como ceremonial y observatorio astronómico”.


Como manifestación del mestizaje, en la parte superior del complejo se observan dos casas-haciendas de estilos coloniales construidas en la década de los años 40 por la familia Carrasco, otrora propietaria. Sin embargo, en 1990, el territorio del Complejo Arqueológico Coyoctor – Baños del Inca, fue expropiado por la acción municipal y declarado bien patrimonial. Actualmente, en los alrededores se han sembrado plantas nativas y con piedras se han formado figuras como la chakana y la luna. (F)


Una investigación de González Suárez dice que estos baños fueron de sanación”.
Raimunda Yupa
Originaria de Cañar


lugar. En el Complejo es posible observar una fusión de las culturas cañari e inca, que se evidencia en las estructuras de piedra arenisca y andesita.
investigaciones. Los Baños del Inca son de construcción cañari en roca arenisca. Son dos tinas que eran usadas solo por los caciques.
cantón. Tambo proviene del Kichwa ‘tampu’, que quiere decir descanso o posada. Desde el incario servía para el descanso de los chasquis y caminantes.

Al lugar se accede por la vía a Ingapirca o por el puente de Coyoctor
En el camino a Coyoctor se observan paisajes naturales que destacan la vida en el campo. Sembríos de papas, maíz y cebada que pintan las campiñas dan una hermosa vista panoramica a los visitantes, que deben ir abrigados debido al frío clima, cuya temperatura oscila entre los 6 y 12 grados Celsius.


Al lugar se puede llegar desde la vía a Ingapirca y desde el puente de Coyoctor en la Panamericana. Otra de las opciones es acceder desde la antigua estación del ferrocarril, aunque por ahora el servicio de autoferro está inhabilitado por problemas en los rieles. (F)