Mmm... ¡Qué rico se come en Cuenca!

La cascarita, el cuy, la trucha, las papas locas, el mote pillo, los dulces y  otras recetas de antaño  forman parte de nuestra gastronomía típica.

El cuy asado acompañado de  papas, mote, ají y aguacate, aunque a simple vista no llame la atención, es apetecido por su sabor único. La cascarita, que es el cuero de chancho que gracias a un soplete se transforma en una corteza crujiente, también se acompaña con mote, llapingacho y ensalada. Estos dos platillos son parte de la gastronomía típica de Cuenca.


Las papas locas es otro de los platos tradicionales. Su preparación depende del entorno familiar, según manifiesta Ruth Argudo, quien lleva más de 25 años comercializando el producto. Su olor mientras se cocina atrapa los sentidos de los comensales que con ansias esperan servirse una porción de este platillo.


La importancia de la comida cuencana radica no sólo en su exquisito sabor, sino en la historia que encierra.
Así lo sostiene Marialeja Cordero, catedrática cuencana y autora del libro ‘Cuenca, Memoria y Cocina’ que recoge historias y testimonios de personas que nacieron entre 1902 y 1940 y que compartieron las formas de alimentación.


La cocina cuencana se basa principalmente en la preparación de platillos a partir del maíz cocinado o ‘mote’, como los chumales, tamales y buñuelos.


El tamal cuencano se cuece al vapor y propicia a la unión de la familia, y si se acompaña con café por las tardes para calmar el frío,  se convierte en un deleite al paladar.


Las familias conservan viejas recetas de buñuelo, que se consume en la temporada navideña, pero los cuencanos lo disfrutan en otras estaciones del año. (I)


80 personas cuentan las experiencias en la cocina en el libro de Cordero.
El comportamiento en la mesa, la vajilla y otros detalles son parte de una cultura de antaño que son íconos de Cuenca.

Sandra Altafula Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Mmm... ¡Qué rico se come en Cuenca!

La cascarita, el cuy, la trucha, las papas locas, el mote pillo, los dulces y  otras recetas de antaño  forman parte de nuestra gastronomía típica.

El cuy asado acompañado de  papas, mote, ají y aguacate, aunque a simple vista no llame la atención, es apetecido por su sabor único. La cascarita, que es el cuero de chancho que gracias a un soplete se transforma en una corteza crujiente, también se acompaña con mote, llapingacho y ensalada. Estos dos platillos son parte de la gastronomía típica de Cuenca.


Las papas locas es otro de los platos tradicionales. Su preparación depende del entorno familiar, según manifiesta Ruth Argudo, quien lleva más de 25 años comercializando el producto. Su olor mientras se cocina atrapa los sentidos de los comensales que con ansias esperan servirse una porción de este platillo.


La importancia de la comida cuencana radica no sólo en su exquisito sabor, sino en la historia que encierra.
Así lo sostiene Marialeja Cordero, catedrática cuencana y autora del libro ‘Cuenca, Memoria y Cocina’ que recoge historias y testimonios de personas que nacieron entre 1902 y 1940 y que compartieron las formas de alimentación.


La cocina cuencana se basa principalmente en la preparación de platillos a partir del maíz cocinado o ‘mote’, como los chumales, tamales y buñuelos.


El tamal cuencano se cuece al vapor y propicia a la unión de la familia, y si se acompaña con café por las tardes para calmar el frío,  se convierte en un deleite al paladar.


Las familias conservan viejas recetas de buñuelo, que se consume en la temporada navideña, pero los cuencanos lo disfrutan en otras estaciones del año. (I)


80 personas cuentan las experiencias en la cocina en el libro de Cordero.
El comportamiento en la mesa, la vajilla y otros detalles son parte de una cultura de antaño que son íconos de Cuenca.

Sandra Altafula Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.