Awak Taki: cantos kichwa para fortalecer el idioma

Los integrantes de Awak Taki durante el lanzamiento del primer trabajo discográfico, en el teatro Variedades en Quito.
FOTO: Cortesía AWAK TAKI

El grupo musical conformado por artistas originarios de la provincia de Imbabura conjuga dos raíces musicales al fusionar los instrumentos académicos con voces e instrumentación tradicional kichwa; esto con el objetivo de recuperar la memoria de la tierra y de conservar las costumbres de los abuelos.

Awak Taki, un grupo musical conformado por ocho artistas oriundos de Otavalo, provincia de Imbabura, nació hace dos años con una misión clara: recuperar la memoria de la tierra a través de las voces.

Mediante la fusión de instrumentos académicos la voz de las cantoras y la instrumentación tradicional, Awak Taki difunde la música kichwa en un formato de cámara pero conservando sus raíces.

Ana Cachimuel, originaria de la comunidad de Monserrat en Otavalo, hace la primera voz en el grupo y resalta que se han efectuado investigaciones ‘in situ’ en distintas localidades para conocer los cantos y las costumbres.

“Viajamos a las comunidades y hablamos con los abuelos, no es necesario ir lejos para comprender nuestra realidad”, señaló Ana y agregó que aunque investigar suene a una cuestión “técnica y académica”, no siempre es así, porque una conversación con los taitas puede “acercarnos a nuestras raíces”.

El grupo está conformado también por Linda Pichamba, segunda voz, vientos andinos y arreglos; Linde Luz, flauta traversa; Dario López en el clarinete; Moisés Pauta en el violonchelo; Rommy Miller en el violín; Curi Cachimuel en percusión y vientos andinos, y Ati Cachimuel, guitarra, bandolín, vientos andinos y compositor.

Iniciativa
Awak Taki que significa ‘tejedores de música’, nace desde dos organizaciones culturales de Otavalo: Takiri, Programa Orquestal y Yarina, Escuela de Música Andina.

“En Yarina (Recuerdos) trabajamos con niños, la parte fundamental es recuperar la lengua kichwa a través de la música, aunque también se enseña instrumentación andina”, indicó Ana Cachimuel, artista y gestora cultural.

En cambio, Takiri es un programa orquestal especializado en instrumentos académicos. “La unión de los maestros de estas dos instituciones dio lugar al ensamble de música y cantos kichwa”, subrayó.

Precisamente los integrantes de Awak Taki son maestros de estas instituciones de formación musical. “De aquí nace la primera Orquesta Intercultural de Otavalo, con niños y niñas kichwas y mestizos que proceden de comunidades olvidadas”.

Trabajo
Producto de su trabajo, Awak Taki presentó el pasado 11 de mayo, su primer disco titulado ‘Tejiendo sueños desde la tierra’. Incluye 10 temas que identifican las tradiciones de Otavalo, canciones fúnebres, una composición sobre el runa Rosendo Aucacela de Chimborazo y un tema inédito que Ati Cachimuel dedica al taita Julian Sucumbi, músico reconocido y respetado.

“Ofrendamos este trabajo a los taitas y mamas cantoras del mundo, que con sus voces de resistencia nos enseñaron a sembrar un mundo nuevo”, es la dedicatoria que ha plasmado el grupo a su primer trabajo discográfico.

La música y la danza son expresiones fundamentales del mundo andino, pues les permite reclamar y hacer propuestas en la comunidad. “La música se hace necesaria en todos los momentos: cuando estamos tristes bailamos, cuando estamos alegres bailamos también, cuando se entierra un niño también se baila, se hace música, nosotros tenemos una forma diferente de ver la vida y la música permite esa sensibilidad”, señaló Ana.

Uno de los temas emblemáticos es ‘Sara Pamba’ una obra inspirada en el ciclo de vida del maíz. La obra se concibe desde la cosmovisión de un agricultor y viaja por cuatro movimientos cíclicos: Llullu Muru (semilla), Waylla (campos verdes), Sisari (florecer), Killu Sara (maíz amarillo), los cuales representan las etapas de crecimiento del maíz según el calendario agrícola. (F)

DATOS
-Integrantes. Los músicos de Awak Taki tienen entre 25 y 40 años, son oriundos de Otavalo y cada uno tiene a cargo un proyecto de desarrollo.
-Tema. ‘Sara Pamba’ es una obra musical inspirada en el ciclo de vida del maíz, alimento fundamental de los pueblos en la región andina.
-Origen. Awak Taki significa ‘tejedores de música’, nace desde dos organizaciones: Takiri, Programa Orquestal, y Yarina, Escuela de Música Andina.

Patricia Naula Herembás
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Awak Taki: cantos kichwa para fortalecer el idioma

Los integrantes de Awak Taki durante el lanzamiento del primer trabajo discográfico, en el teatro Variedades en Quito.
FOTO: Cortesía AWAK TAKI

El grupo musical conformado por artistas originarios de la provincia de Imbabura conjuga dos raíces musicales al fusionar los instrumentos académicos con voces e instrumentación tradicional kichwa; esto con el objetivo de recuperar la memoria de la tierra y de conservar las costumbres de los abuelos.

Awak Taki, un grupo musical conformado por ocho artistas oriundos de Otavalo, provincia de Imbabura, nació hace dos años con una misión clara: recuperar la memoria de la tierra a través de las voces.

Mediante la fusión de instrumentos académicos la voz de las cantoras y la instrumentación tradicional, Awak Taki difunde la música kichwa en un formato de cámara pero conservando sus raíces.

Ana Cachimuel, originaria de la comunidad de Monserrat en Otavalo, hace la primera voz en el grupo y resalta que se han efectuado investigaciones ‘in situ’ en distintas localidades para conocer los cantos y las costumbres.

“Viajamos a las comunidades y hablamos con los abuelos, no es necesario ir lejos para comprender nuestra realidad”, señaló Ana y agregó que aunque investigar suene a una cuestión “técnica y académica”, no siempre es así, porque una conversación con los taitas puede “acercarnos a nuestras raíces”.

El grupo está conformado también por Linda Pichamba, segunda voz, vientos andinos y arreglos; Linde Luz, flauta traversa; Dario López en el clarinete; Moisés Pauta en el violonchelo; Rommy Miller en el violín; Curi Cachimuel en percusión y vientos andinos, y Ati Cachimuel, guitarra, bandolín, vientos andinos y compositor.

Iniciativa
Awak Taki que significa ‘tejedores de música’, nace desde dos organizaciones culturales de Otavalo: Takiri, Programa Orquestal y Yarina, Escuela de Música Andina.

“En Yarina (Recuerdos) trabajamos con niños, la parte fundamental es recuperar la lengua kichwa a través de la música, aunque también se enseña instrumentación andina”, indicó Ana Cachimuel, artista y gestora cultural.

En cambio, Takiri es un programa orquestal especializado en instrumentos académicos. “La unión de los maestros de estas dos instituciones dio lugar al ensamble de música y cantos kichwa”, subrayó.

Precisamente los integrantes de Awak Taki son maestros de estas instituciones de formación musical. “De aquí nace la primera Orquesta Intercultural de Otavalo, con niños y niñas kichwas y mestizos que proceden de comunidades olvidadas”.

Trabajo
Producto de su trabajo, Awak Taki presentó el pasado 11 de mayo, su primer disco titulado ‘Tejiendo sueños desde la tierra’. Incluye 10 temas que identifican las tradiciones de Otavalo, canciones fúnebres, una composición sobre el runa Rosendo Aucacela de Chimborazo y un tema inédito que Ati Cachimuel dedica al taita Julian Sucumbi, músico reconocido y respetado.

“Ofrendamos este trabajo a los taitas y mamas cantoras del mundo, que con sus voces de resistencia nos enseñaron a sembrar un mundo nuevo”, es la dedicatoria que ha plasmado el grupo a su primer trabajo discográfico.

La música y la danza son expresiones fundamentales del mundo andino, pues les permite reclamar y hacer propuestas en la comunidad. “La música se hace necesaria en todos los momentos: cuando estamos tristes bailamos, cuando estamos alegres bailamos también, cuando se entierra un niño también se baila, se hace música, nosotros tenemos una forma diferente de ver la vida y la música permite esa sensibilidad”, señaló Ana.

Uno de los temas emblemáticos es ‘Sara Pamba’ una obra inspirada en el ciclo de vida del maíz. La obra se concibe desde la cosmovisión de un agricultor y viaja por cuatro movimientos cíclicos: Llullu Muru (semilla), Waylla (campos verdes), Sisari (florecer), Killu Sara (maíz amarillo), los cuales representan las etapas de crecimiento del maíz según el calendario agrícola. (F)

DATOS
-Integrantes. Los músicos de Awak Taki tienen entre 25 y 40 años, son oriundos de Otavalo y cada uno tiene a cargo un proyecto de desarrollo.
-Tema. ‘Sara Pamba’ es una obra musical inspirada en el ciclo de vida del maíz, alimento fundamental de los pueblos en la región andina.
-Origen. Awak Taki significa ‘tejedores de música’, nace desde dos organizaciones: Takiri, Programa Orquestal, y Yarina, Escuela de Música Andina.

Patricia Naula Herembás
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