Arqueólogos estudian sitios históricos en el Cañar

El equipo de expertos participa en las excavaciones arqueológicas ejecutadas en el Cerro Narrío en la provincia del Cañar.

A fin de conocer nuevas rutas de conexión entre el sur del Ecuador y el norte del Perú en el Periodo Formativo, un equipo de expertos realiza excavaciones en Narrío, El Bosque y Pinzhul, donde se han encontrado restos cerámicos, líticos, óseos y carbón que serán analizados en Japón.

El Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, INPC, conjuntamente con el arqueólogo japonés Atsushi Yamamoto y Juan Pablo Vargas, responsable del Departamento de Arqueología en la Dirección de Áreas Históricas, se encuentra en un proceso de excavaciones arqueológicas en el Cerro Narrío, El Bosque y el cerro Pinzhul, en la provincia del Cañar.

Con esta investigación, que es financiada por el Gobierno de Japón con un aporte que se ubica entre los 26.000 y 30.000 dólares, se pretende determinar las relaciones sociales y comerciales que tuvieron los pueblos del sur del Ecuador y el norte del Perú en el Período Formativo.

Las excavaciones arqueológicas iniciaron el pasado 22 de agosto en el cerro Narrío, luego continuaron en el sitio El Bosque y actualmente se encuentran en Pinzhul. Han arrojado gran cantidad de evidencia cultural, como carbón, fragmentos de cerámica, objetos líticos y huesos humanos y de animales.

“Los restos de carbón serán llevados a la Universidad de Yamagata (Japón), que cuenta con laboratorios de carbono 14, lo que permitirá efectuar los análisis y obtener una información más precisa de cada uno de estos lugares”, explicó Vargas, director nacional del proyecto.

Resaltó que, a futuro, esto permitirá la continuación de las investigaciones. Para ello se ha efectuado un levantamiento para hacer un modelado digital de los cerros y se elaborará una fotogrametría y coordenadas UTM.

Yamamoto, profesor de la Universidad de Yamagata y experto en rutas interregionales del Periodo Formativo, explica que su trabajo se desarrolla desde el 2005 en el norte del Perú, concretamente en Jaén y Cajamarca, en donde pudo determinar la presencia de concha spondylus) y cerámica cañari, de ahí el interés de extender la investigación hacia Narrío en Cañar, y Pinzhul y El Bosque en El Tambo. “Sin duda Narrío es uno de los máximos referentes del Periodo Formativo, por lo que es de mucho interés para nuestro estudio”, dijo al presentar el proyecto.

En la primera fase, el equipo de trabajo ha identificado los sitios a excavar, donde se han hallado fragmentos, además de piezas íntegras, como un vaso sorbete. Según detalló Pedro Basantes, arqueólogo del INPC, este tipo de vasos eran utilizados para la ingesta de alucinógenos por parte de los shamanes y la élite prehispánica.

Agregó que se han encontrado dos puntas de proyectil talladas, torteros (pesos de hilar utilizados en la textilería) y un ukuyaya (figuras antropomorfa de conchas spondylus).

La mayor parte de piezas fueron descubiertas en el Cerro Narrío, donde los expertos trazaron una trinchera de 10 metros de largo por 2 de ancho. Este espacio permite establecer posibles ocupaciones.

Los investigadores recibieron la autorización del Concejo Municipal de Cañar y socializaron con los comuneros. Wilson Calle, presidente de la comunidad de Narrío, destacó que “esta investigación fortalecerá nuestra historia y es un elemento que puede impulsar el turismo”.

Inicialmente el proyecto fue autorizado por el INPC para un lapso de 45 días, sin embargo, debido a la riqueza cultural hallada, se analiza una prórroga de 30 días a fin de efectuar un minucioso análisis de todo el material arqueológico.

Está previsto que las excavaciones o etapa de campo concluyan la próxima semana, tras lo cual se presentará un informe al INPC. La segunda fase consiste en los análisis que se realizarán en la Universidad de Yamagata. “Si tenemos éxito podremos financiar más estudios” dijo Yamamoto, director internacional del proyecto. (F)

El resultado de los análisis se conocerá en los primeros meses de 2020

Pedro Basantes, arqueólogo del INPC, señaló que el objetivo principal del proyecto es fortalecer, con dataciones radiocarbónicas, los datos del Formativo en la Sierra del Ecuador que datan de hasta el año 3.800 a.c.

El resultado de los análisis, que se harán en la Universidad de Yamagata, se conocerán en el primer trimestre de 2020. Aunque inicialmente se ha acordado enviar restos de carbón para las pruebas, el INPC no descarta autorizar el envío de cerámica u otras piezas. En el proyecto participan estudiantes de la Facultad de Historia y Geografía de la Universidad de Cuenca y se ha integrado a miembros de las comunidades. (F)

Patricia Naula Herembás
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Arqueólogos estudian sitios históricos en el Cañar

El equipo de expertos participa en las excavaciones arqueológicas ejecutadas en el Cerro Narrío en la provincia del Cañar.

A fin de conocer nuevas rutas de conexión entre el sur del Ecuador y el norte del Perú en el Periodo Formativo, un equipo de expertos realiza excavaciones en Narrío, El Bosque y Pinzhul, donde se han encontrado restos cerámicos, líticos, óseos y carbón que serán analizados en Japón.

El Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, INPC, conjuntamente con el arqueólogo japonés Atsushi Yamamoto y Juan Pablo Vargas, responsable del Departamento de Arqueología en la Dirección de Áreas Históricas, se encuentra en un proceso de excavaciones arqueológicas en el Cerro Narrío, El Bosque y el cerro Pinzhul, en la provincia del Cañar.

Con esta investigación, que es financiada por el Gobierno de Japón con un aporte que se ubica entre los 26.000 y 30.000 dólares, se pretende determinar las relaciones sociales y comerciales que tuvieron los pueblos del sur del Ecuador y el norte del Perú en el Período Formativo.

Las excavaciones arqueológicas iniciaron el pasado 22 de agosto en el cerro Narrío, luego continuaron en el sitio El Bosque y actualmente se encuentran en Pinzhul. Han arrojado gran cantidad de evidencia cultural, como carbón, fragmentos de cerámica, objetos líticos y huesos humanos y de animales.

“Los restos de carbón serán llevados a la Universidad de Yamagata (Japón), que cuenta con laboratorios de carbono 14, lo que permitirá efectuar los análisis y obtener una información más precisa de cada uno de estos lugares”, explicó Vargas, director nacional del proyecto.

Resaltó que, a futuro, esto permitirá la continuación de las investigaciones. Para ello se ha efectuado un levantamiento para hacer un modelado digital de los cerros y se elaborará una fotogrametría y coordenadas UTM.

Yamamoto, profesor de la Universidad de Yamagata y experto en rutas interregionales del Periodo Formativo, explica que su trabajo se desarrolla desde el 2005 en el norte del Perú, concretamente en Jaén y Cajamarca, en donde pudo determinar la presencia de concha spondylus) y cerámica cañari, de ahí el interés de extender la investigación hacia Narrío en Cañar, y Pinzhul y El Bosque en El Tambo. “Sin duda Narrío es uno de los máximos referentes del Periodo Formativo, por lo que es de mucho interés para nuestro estudio”, dijo al presentar el proyecto.

En la primera fase, el equipo de trabajo ha identificado los sitios a excavar, donde se han hallado fragmentos, además de piezas íntegras, como un vaso sorbete. Según detalló Pedro Basantes, arqueólogo del INPC, este tipo de vasos eran utilizados para la ingesta de alucinógenos por parte de los shamanes y la élite prehispánica.

Agregó que se han encontrado dos puntas de proyectil talladas, torteros (pesos de hilar utilizados en la textilería) y un ukuyaya (figuras antropomorfa de conchas spondylus).

La mayor parte de piezas fueron descubiertas en el Cerro Narrío, donde los expertos trazaron una trinchera de 10 metros de largo por 2 de ancho. Este espacio permite establecer posibles ocupaciones.

Los investigadores recibieron la autorización del Concejo Municipal de Cañar y socializaron con los comuneros. Wilson Calle, presidente de la comunidad de Narrío, destacó que “esta investigación fortalecerá nuestra historia y es un elemento que puede impulsar el turismo”.

Inicialmente el proyecto fue autorizado por el INPC para un lapso de 45 días, sin embargo, debido a la riqueza cultural hallada, se analiza una prórroga de 30 días a fin de efectuar un minucioso análisis de todo el material arqueológico.

Está previsto que las excavaciones o etapa de campo concluyan la próxima semana, tras lo cual se presentará un informe al INPC. La segunda fase consiste en los análisis que se realizarán en la Universidad de Yamagata. “Si tenemos éxito podremos financiar más estudios” dijo Yamamoto, director internacional del proyecto. (F)

El resultado de los análisis se conocerá en los primeros meses de 2020

Pedro Basantes, arqueólogo del INPC, señaló que el objetivo principal del proyecto es fortalecer, con dataciones radiocarbónicas, los datos del Formativo en la Sierra del Ecuador que datan de hasta el año 3.800 a.c.

El resultado de los análisis, que se harán en la Universidad de Yamagata, se conocerán en el primer trimestre de 2020. Aunque inicialmente se ha acordado enviar restos de carbón para las pruebas, el INPC no descarta autorizar el envío de cerámica u otras piezas. En el proyecto participan estudiantes de la Facultad de Historia y Geografía de la Universidad de Cuenca y se ha integrado a miembros de las comunidades. (F)

Patricia Naula Herembás
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.