En Cuenca se incentiva a los niños a conocer datos arqueológicos

El INPC desarrolló una actividad vinculada a las excavaciones arqueológicas con el fin de acercar esta ciencia y los descubrimientos del pasado al público infantil, con motivo del Día del Patrimonio.

El arqueólogo Pedro Basantes, del INPC, enseña una botella silbato de la cultura Machalilla. Una caja de madera de un metro cuadrado -llena de arena y dividida en cuadrantes con piola- sirvió para que un grupo de niños se traslade a una excavación arqueológica.

Raúl Marca, arqueólogo del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, INPC, guió a los pequeños en esta actividad, que fue parte de un recorrido que incluyó además la exposición de vestigios cerámicos hallados en la provincia del Azuay, así como instrumentos de piedra de diferentes culturas de la región. Al evento, que se desarrolló en la Casa de las Palomas con motivo del Día del Patrimonio, asistieron estudiantes de la escuela francesa Joseph de Jussieu y de la unidad educativa La Salle.

“El trabajo del arqueólogo es de paciencia, no es de velocidad”, indicó Raúl Marca a los menores, mientras excavaban entre la arena usando pequeñas palas y brochas. Con entusiasmo y curiosidad, los menores desenterraron del denominado “arqueódromo” varios fragmentos cerámicos y algunas piezas íntegras.

 “Como INPC hemos organizado esta actividad lúdica para poner en conocimiento de los niños lo que es el trabajo del arqueólogo en campo, para que vean cómo se obtienen los objetos que ellos visitan en los museos”, explicó Marca.

El experto resaltó que en Cuenca hay muchos sitios que tienen relevancia arqueológica, como Pumapungo, Todos Santos, la Calle Larga, San Blas, San Francisco, por ello señaló la importancia de inculcar a los menores el valor del patrimonio cultural. “La arqueología es una técnica, una ciencia que debemos comenzar a inculcarla desde pequeños”, agregó Marca. (I)

En Cuenca se incentiva a los niños a conocer datos arqueológicos

El INPC desarrolló una actividad vinculada a las excavaciones arqueológicas con el fin de acercar esta ciencia y los descubrimientos del pasado al público infantil, con motivo del Día del Patrimonio.

El arqueólogo Pedro Basantes, del INPC, enseña una botella silbato de la cultura Machalilla. Una caja de madera de un metro cuadrado -llena de arena y dividida en cuadrantes con piola- sirvió para que un grupo de niños se traslade a una excavación arqueológica.

Raúl Marca, arqueólogo del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, INPC, guió a los pequeños en esta actividad, que fue parte de un recorrido que incluyó además la exposición de vestigios cerámicos hallados en la provincia del Azuay, así como instrumentos de piedra de diferentes culturas de la región. Al evento, que se desarrolló en la Casa de las Palomas con motivo del Día del Patrimonio, asistieron estudiantes de la escuela francesa Joseph de Jussieu y de la unidad educativa La Salle.

“El trabajo del arqueólogo es de paciencia, no es de velocidad”, indicó Raúl Marca a los menores, mientras excavaban entre la arena usando pequeñas palas y brochas. Con entusiasmo y curiosidad, los menores desenterraron del denominado “arqueódromo” varios fragmentos cerámicos y algunas piezas íntegras.

 “Como INPC hemos organizado esta actividad lúdica para poner en conocimiento de los niños lo que es el trabajo del arqueólogo en campo, para que vean cómo se obtienen los objetos que ellos visitan en los museos”, explicó Marca.

El experto resaltó que en Cuenca hay muchos sitios que tienen relevancia arqueológica, como Pumapungo, Todos Santos, la Calle Larga, San Blas, San Francisco, por ello señaló la importancia de inculcar a los menores el valor del patrimonio cultural. “La arqueología es una técnica, una ciencia que debemos comenzar a inculcarla desde pequeños”, agregó Marca. (I)