Aljibes, las cisternas ancestrales que siguen vigentes

Este depósito para almacenar el líquido vital está presente en la memoria de los mantenses desde hace cientos de años, pues en esta zona del país el manejo y utilización del agua se encuentra influenciado por la corriente de El Niño, de la cual derivan períodos de sequía o de mucha lluvia.

En Manabí existe una frase que se mantiene en el tiempo: “quien controla el agua tiene el poder” y sus habitantes, desde tiempos ancestrales, desarrollaron estrategias para acopiar el líquido vital de consumo humano y riego.

Uno de los elementos más importantes para este fin es sin duda la cisterna, conocida como “aljibe”. Se la utiliza desde tiempos precolombinos como el sitio de almacenamiento de agua. Pero la cultura del aljibe sigue vigente en pleno siglo XXl.

Según la antropóloga María Isabel Silva (quien tiene un estudio sobre el asentamiento manteño en la zona de Agua Blanca, en Puerto López), en los cerros manabitas, lomas de mediana y baja pendiente, donde se asentaban las civilizaciones precolombinas, había los aljibes.

“Toda la ideología manteña está basada en el manejo y utilización del agua, porque la costa central está influenciada por la corriente de El Niño, de la cual se derivan grandes períodos de sequía o de mucha lluvia”.

Silva señala que cuando los españoles llegaron a estas costas, se encontraron con un clima en el que existía el invierno e inviernillo y en verano era la época de garúa.

Costumbre
Las civilizaciones existentes se edificaban en los cerros, por ejemplo, Jaboncillo en Portoviejo y Agua Blanca en Puerto López. En estos sectores hay abundantes restos arqueológicos que muestran el sistema de almacenamiento de agua, como en Jaboncillo a 480 metros sobre el nivel del mar.

Esto demuestra que la técnica fue propia de las sociedades que ocuparon Manabí central, las cuales usaban la neblina que quedaba atrapada en los cerros y luego destilaban la humedad a través de los árboles, donde acopiaban el líquido hacia los aljibes, de metro y medio de profundidad y casi cuatro metros de ancho.

Pero el sistema también lo mantenían en las cotas bajas de los cerros, donde hacían pozos que captaban el agua subterránea que destilaba el cerro.

Otro tipo de regulación del agua era el que se usaba en las albarradas (pequeñas hondonadas), donde recogían agua para los sembríos.

En la época republicana las casas eran construidas de tal forma que recogían el agua lluvia y la almacenaban en los aljibes. Una de estas casas, que aún se mantienen y conservan su originalidad, es la de Adolfo Cevallos. Él cuenta que el suizo Carlos Volker en el año 1904, cuando Manta pertenecía a Montecristi, construyó la edificación sobre la loma en la parte alta del barrio Jocay, ubicado en el noreste de la ciudad.

La casa patrimonio que se denomina ‘El castillo’, por el estilo arquitectónico de los montes Apeninos y Pirineos de Suiza, tiene un aljibe de 40 metros cúbicos, que fue construido con materiales traídos de Alemania.

“En 1944 esta propiedad pasó a manos de mi papá, y en lo que se refiere al aljibe, solo la losa fue reconstruida hace 30 años, pero el resto de la estructura, tanto paredes como pilares, se mantiene original. Recuerda que en esa época (1950) se guardaba agua de lluvia con el sistema de canalones, que llevaba el líquido para su almacenamiento. Pero no era suficiente para satisfacer las necesidades, ya que aparte del consumo humano había ganado que se debía hidratar. Entonces se usaban burros, mulares y caballos que transportaban el líquido desde la estación de la Avenida 24, del centro de la ciudad.

Cevallos recuerda que esa agua llegaba desde el bosque de Pacoche. “A veces hacíamos hasta tres viajes diarios para traer el líquido, era trayecto de ida, vuelta, y la recolección duraba cuatro horas. Años después ya había un tanquero y se nos facilitó también con la construcción de avenidas”. (F)

DATOS
-Costumbre. Los antiguos desarrollaron estrategias para acopiar el agua. Uno de los elementos más importantes que usaron es la cisterna o aljibe.
-Obra. En la era republicana las casas eran construidas para recoger las lluvias en los aljibes. Una de estas casas data de 1904 y es de Adolfo Cevallos.
-Práctica. Otra forma de regulación del agua era la que se usaba en las albarradas (pequeñas hondonadas), donde recogían agua para los sembríos.

Aljibes, las cisternas ancestrales que siguen vigentes

En Manabí existe una frase que se mantiene en el tiempo: “quien controla el agua tiene el poder” y sus habitantes, desde tiempos ancestrales, desarrollaron estrategias para acopiar el líquido vital de consumo humano y riego.

Uno de los elementos más importantes para este fin es sin duda la cisterna, conocida como “aljibe”. Se la utiliza desde tiempos precolombinos como el sitio de almacenamiento de agua. Pero la cultura del aljibe sigue vigente en pleno siglo XXl.

Según la antropóloga María Isabel Silva (quien tiene un estudio sobre el asentamiento manteño en la zona de Agua Blanca, en Puerto López), en los cerros manabitas, lomas de mediana y baja pendiente, donde se asentaban las civilizaciones precolombinas, había los aljibes.

“Toda la ideología manteña está basada en el manejo y utilización del agua, porque la costa central está influenciada por la corriente de El Niño, de la cual se derivan grandes períodos de sequía o de mucha lluvia”.

Silva señala que cuando los españoles llegaron a estas costas, se encontraron con un clima en el que existía el invierno e inviernillo y en verano era la época de garúa.

Costumbre
Las civilizaciones existentes se edificaban en los cerros, por ejemplo, Jaboncillo en Portoviejo y Agua Blanca en Puerto López. En estos sectores hay abundantes restos arqueológicos que muestran el sistema de almacenamiento de agua, como en Jaboncillo a 480 metros sobre el nivel del mar.

Esto demuestra que la técnica fue propia de las sociedades que ocuparon Manabí central, las cuales usaban la neblina que quedaba atrapada en los cerros y luego destilaban la humedad a través de los árboles, donde acopiaban el líquido hacia los aljibes, de metro y medio de profundidad y casi cuatro metros de ancho.

Pero el sistema también lo mantenían en las cotas bajas de los cerros, donde hacían pozos que captaban el agua subterránea que destilaba el cerro.

Otro tipo de regulación del agua era el que se usaba en las albarradas (pequeñas hondonadas), donde recogían agua para los sembríos.

En la época republicana las casas eran construidas de tal forma que recogían el agua lluvia y la almacenaban en los aljibes. Una de estas casas, que aún se mantienen y conservan su originalidad, es la de Adolfo Cevallos. Él cuenta que el suizo Carlos Volker en el año 1904, cuando Manta pertenecía a Montecristi, construyó la edificación sobre la loma en la parte alta del barrio Jocay, ubicado en el noreste de la ciudad.

La casa patrimonio que se denomina ‘El castillo’, por el estilo arquitectónico de los montes Apeninos y Pirineos de Suiza, tiene un aljibe de 40 metros cúbicos, que fue construido con materiales traídos de Alemania.

“En 1944 esta propiedad pasó a manos de mi papá, y en lo que se refiere al aljibe, solo la losa fue reconstruida hace 30 años, pero el resto de la estructura, tanto paredes como pilares, se mantiene original. Recuerda que en esa época (1950) se guardaba agua de lluvia con el sistema de canalones, que llevaba el líquido para su almacenamiento. Pero no era suficiente para satisfacer las necesidades, ya que aparte del consumo humano había ganado que se debía hidratar. Entonces se usaban burros, mulares y caballos que transportaban el líquido desde la estación de la Avenida 24, del centro de la ciudad.

Cevallos recuerda que esa agua llegaba desde el bosque de Pacoche. “A veces hacíamos hasta tres viajes diarios para traer el líquido, era trayecto de ida, vuelta, y la recolección duraba cuatro horas. Años después ya había un tanquero y se nos facilitó también con la construcción de avenidas”. (F)

DATOS
-Costumbre. Los antiguos desarrollaron estrategias para acopiar el agua. Uno de los elementos más importantes que usaron es la cisterna o aljibe.
-Obra. En la era republicana las casas eran construidas para recoger las lluvias en los aljibes. Una de estas casas data de 1904 y es de Adolfo Cevallos.
-Práctica. Otra forma de regulación del agua era la que se usaba en las albarradas (pequeñas hondonadas), donde recogían agua para los sembríos.