Julio Jaramillo un inmortal juramento

Julio Jaramillo Laurido, ‘el Ruiseñor de América’, es a quien el pasillo ecuatoriano le debe, pese a no ser un ritmo propio del país, su popularización. Hoy se conmemoran 40 años de su muerte, acontecida un 9 de febrero de 1978.

Cuenca también fue testigo de su capacidad interpretativa, así lo recuerda Daniel Pinos, músico, comunicador y radiodifusor local propietario de Radio Cuenca, quien lo vio cantar durante el tradicional desfile de Mascaradas, el 6 de enero, actividad cultural de la que Pinos fue promotor.


Con cerca de 50 composiciones musicales, entre ellas varios pasillos, Pinos recuerda que la capacidad vocal de J.J. podía ser capaz de conquistar “los más finos y exigentes oídos, hasta los de la Sierra ecuatoriana”.
Sin embargo, para Pinos, el estilo de Ruiseñor no fue propio, sino que lo aprendió de Olimpo Cárdenas, otro destacado músico de la época, con quien J.J. grabó algunos temas musicales. La popularidad del Ruiseñor era tal en la ciudad, que dedicó un espacio, los días viernes, dentro de su programación habitual, para tocar sus temas.
Marcelo Sarmiento, quien desde hace más de 30 años es profesor de guitarra, requinto y canto, reveló uno de sus sueños: “conocer a Julio Jaramillo”. Para él, hablar de J.J. es hablar de algo importante “será por su carisma, su manera señorial de interpretar y llegar a la gente” agregó. En su experiencia como docente le satisface que jóvenes estudiantes reconozcan el arte de Jaramillo. Al escucharlo se siente nostalgia, amor y se reviven muchos recuerdos.


Emisoras
En Radio la Voz del Río Tarqui, aún se conserva la tradición de recordar al famoso intérprete en el segmento conocido como 24 horas de J.J.
Durante todo el día, a partir de la medianoche, se habla de la vida y de los hechos más importante que enmarcaron la vida del Ruiseñor. Se narra parte de su historia artística, sus creaciones, presentaciones, reconocimientos, entre otras temáticas.
En esta emisora, el cariño por Julio Jaramillo se percibe durante todo el año, como señala Rosamaria Pulla Célleri, directora de la emisora quien recordó que el cantante, era conocido de su padre, Manuel Pulla Cornejo.
Hoy la voz de J.J. no se ha apagado, y son decenas las nuevas formas interpretativas que le dan a los temas como “Nuestro Juramento”, “Esposa”, “Azabache”, “Cinco centavitos”, “Elsa” y otros temas de géneros como rocola, pasillos, boleros, valses, joropos y otros.

Memorias
“Ahora solo nos queda Barcelona...” escribió el poeta y periodista guayaquileño Fernando Artieda, en el texto dedicado a Julio Jaramillo titulado “Pueblo fantasma y clave de Jota Jota”. Aquellos versos se inmortalizaron, tras el fallecimiento del Ruiseñor de América, el 9 de febrero de 1978. Se dice que creció escuchando al dúo Guayaquil, a Carlos Rubira Infante y al dúo Villafuerte, artistas que marcaron una época y que influyeron en su vocación por el canto.
Junto con su hermano mayor Pepe, y contra la voluntad de su madre, comenzó a cantar en casa del músico Toapanta. Se formó bajo la dirección del maestro Lauro Dávila, el autor del pasillo “Guayaquil de mis amores”. En memoria de su nacimiento, el 1 de octubre de 1935, se conmemora en el país el Día del Pasillo Ecuatoriano, decretado en 1993, por el gobierno de Sixto Durán Ballén. (FCS) (F)

Cuenca. 

Julio Jaramillo un inmortal juramento

Cuenca también fue testigo de su capacidad interpretativa, así lo recuerda Daniel Pinos, músico, comunicador y radiodifusor local propietario de Radio Cuenca, quien lo vio cantar durante el tradicional desfile de Mascaradas, el 6 de enero, actividad cultural de la que Pinos fue promotor.


Con cerca de 50 composiciones musicales, entre ellas varios pasillos, Pinos recuerda que la capacidad vocal de J.J. podía ser capaz de conquistar “los más finos y exigentes oídos, hasta los de la Sierra ecuatoriana”.
Sin embargo, para Pinos, el estilo de Ruiseñor no fue propio, sino que lo aprendió de Olimpo Cárdenas, otro destacado músico de la época, con quien J.J. grabó algunos temas musicales. La popularidad del Ruiseñor era tal en la ciudad, que dedicó un espacio, los días viernes, dentro de su programación habitual, para tocar sus temas.
Marcelo Sarmiento, quien desde hace más de 30 años es profesor de guitarra, requinto y canto, reveló uno de sus sueños: “conocer a Julio Jaramillo”. Para él, hablar de J.J. es hablar de algo importante “será por su carisma, su manera señorial de interpretar y llegar a la gente” agregó. En su experiencia como docente le satisface que jóvenes estudiantes reconozcan el arte de Jaramillo. Al escucharlo se siente nostalgia, amor y se reviven muchos recuerdos.


Emisoras
En Radio la Voz del Río Tarqui, aún se conserva la tradición de recordar al famoso intérprete en el segmento conocido como 24 horas de J.J.
Durante todo el día, a partir de la medianoche, se habla de la vida y de los hechos más importante que enmarcaron la vida del Ruiseñor. Se narra parte de su historia artística, sus creaciones, presentaciones, reconocimientos, entre otras temáticas.
En esta emisora, el cariño por Julio Jaramillo se percibe durante todo el año, como señala Rosamaria Pulla Célleri, directora de la emisora quien recordó que el cantante, era conocido de su padre, Manuel Pulla Cornejo.
Hoy la voz de J.J. no se ha apagado, y son decenas las nuevas formas interpretativas que le dan a los temas como “Nuestro Juramento”, “Esposa”, “Azabache”, “Cinco centavitos”, “Elsa” y otros temas de géneros como rocola, pasillos, boleros, valses, joropos y otros.

Memorias
“Ahora solo nos queda Barcelona...” escribió el poeta y periodista guayaquileño Fernando Artieda, en el texto dedicado a Julio Jaramillo titulado “Pueblo fantasma y clave de Jota Jota”. Aquellos versos se inmortalizaron, tras el fallecimiento del Ruiseñor de América, el 9 de febrero de 1978. Se dice que creció escuchando al dúo Guayaquil, a Carlos Rubira Infante y al dúo Villafuerte, artistas que marcaron una época y que influyeron en su vocación por el canto.
Junto con su hermano mayor Pepe, y contra la voluntad de su madre, comenzó a cantar en casa del músico Toapanta. Se formó bajo la dirección del maestro Lauro Dávila, el autor del pasillo “Guayaquil de mis amores”. En memoria de su nacimiento, el 1 de octubre de 1935, se conmemora en el país el Día del Pasillo Ecuatoriano, decretado en 1993, por el gobierno de Sixto Durán Ballén. (FCS) (F)

Cuenca.