El trabajo del herrero se niega a desaparecer

Con su martillo y apoyado en el yunque, Humberto Guerra forja una varilla de metal. En pocos segundos crea una espiral, que por un segundo al rojo vivo, ilumina sus ojos que parecen cambiar de color. Él es uno de los artesanos que más le teme a que el arte desaparezca del barrio Las Herrerías.
Guillermina Quezada, muestra una de las cruces que crea en su taller en el barrio Las Herrería.



Guerra, herrero de 33 años, se muestra preocupado por la lamentable situación por la que atraviesan los forjadores del hierro, situación que calificó de crítica. No dudó al afirmar que de seguir así, no le da más de 10 años para que desaparezca en la zona.


Argumenta que de los 13 o 15 herreros del barrio, sólo tres o cuatro no supera los 35 años. Contrasta con ello, que la mayoría sea de la tercera edad, de los cuales sus hijos o nietos no heredan la habilidad artística, por lo que probablemente se perderá.


El artesano no solo se lamenta. Explica que han iniciado acciones, como la recuperación de la escultura a Vulcano, en la Plaza del Herrero, espacio que asegura ha sido descuidado por las autoridades.


Entre las principales necesidades constan la capacitación en materia de relaciones humanas, marketing, etiquetado y creación de una marca. “Ya estamos cansados de que se hagan encuestas y solo quede en papeles, necesitamos hechos” enfatizó el artesano. Sin embargo, reconoce que por descuido, no cuentan con una asociación por algunos inconvenientes. Otro de los principales requerimientos, es la recuperación de la Casa de Chaguarchimbana.


Señala que en la zona, existen casas donde no hay evidencia de que el sitio sea herrero, pues la mayoría de viviendas no tienen balcones, faroles, ni decoración hecha con metal. Lo mismo pasa con la plaza de El Vergel, sitio que a su ver, debe aportar con una muestra que represente al espacio.


Guillermina Quezada, herrera de 72 años, espera que se abran mas espacios para exhibir sus creaciones. Además, quiere recuperar el espacio y el aprecio de los clientes, pues asegura que ya no vende como antes. “No valoran el trabajo y prefieren adquirir productos que son más económicos, sin importar la calidad” agregó. Para ella, lo más triste es que ninguno de sus hijos no heredará el arte, y por ello, no tendrá continuidad.

 Proyecto

Una propuesta para recupera el espacios de los herreros en la ciudad, fue presentado por el Centro  Interamericano de Artesanías y Artes Populares, CIDAP, desde marzo de este año.


La subdirectora de promoción del CIDAP, Claudia Polo, explicó que en el marco de la exposición de artículos, observaron que que la situación actual de los herreros está en crisis. El argumento de la funcionaria se centra en que se han perdido artesanos, y parte de su espacio no están asociados, no son agremiados y no tienen un sueldo básico. “La artesanía esta en crisis va a desaparecer si no se toman medidas” puntualiza. El compromiso, tras algunas reuniones interinstitucionales, es entregar un espacio en la Casa de  Chaguarchimbana a los herreros, para que se sientan apoyados. Además, inician con un proyecto a corto, mediano y largo plazo, para capacitar en materia de innovación.


El Instituto de Economía Popular y Solidaria, IEPS, a propuesto organizar a los herreros, la UDA analizará los procesos productivos y los procesos post producción, el Ministerio de Cultura con el registro de las prácticas culturales, las universidades los procesos de acceso al mercado y el Ministerio de Salud implementará ferias de salud pública para los herreros. Con la Empresa Publica Municipal de Desarrollo Económico de Cuenca, EDCE, se buscarán mecanismos para que en los proyectos de vivienda, en cada casa se construya piezas creadas por los artesanos, como las cruces y balcones. (FCS) (F)

Cuenca.

El trabajo del herrero se niega a desaparecer

Guillermina Quezada, muestra una de las cruces que crea en su taller en el barrio Las Herrería.



Guerra, herrero de 33 años, se muestra preocupado por la lamentable situación por la que atraviesan los forjadores del hierro, situación que calificó de crítica. No dudó al afirmar que de seguir así, no le da más de 10 años para que desaparezca en la zona.


Argumenta que de los 13 o 15 herreros del barrio, sólo tres o cuatro no supera los 35 años. Contrasta con ello, que la mayoría sea de la tercera edad, de los cuales sus hijos o nietos no heredan la habilidad artística, por lo que probablemente se perderá.


El artesano no solo se lamenta. Explica que han iniciado acciones, como la recuperación de la escultura a Vulcano, en la Plaza del Herrero, espacio que asegura ha sido descuidado por las autoridades.


Entre las principales necesidades constan la capacitación en materia de relaciones humanas, marketing, etiquetado y creación de una marca. “Ya estamos cansados de que se hagan encuestas y solo quede en papeles, necesitamos hechos” enfatizó el artesano. Sin embargo, reconoce que por descuido, no cuentan con una asociación por algunos inconvenientes. Otro de los principales requerimientos, es la recuperación de la Casa de Chaguarchimbana.


Señala que en la zona, existen casas donde no hay evidencia de que el sitio sea herrero, pues la mayoría de viviendas no tienen balcones, faroles, ni decoración hecha con metal. Lo mismo pasa con la plaza de El Vergel, sitio que a su ver, debe aportar con una muestra que represente al espacio.


Guillermina Quezada, herrera de 72 años, espera que se abran mas espacios para exhibir sus creaciones. Además, quiere recuperar el espacio y el aprecio de los clientes, pues asegura que ya no vende como antes. “No valoran el trabajo y prefieren adquirir productos que son más económicos, sin importar la calidad” agregó. Para ella, lo más triste es que ninguno de sus hijos no heredará el arte, y por ello, no tendrá continuidad.

 Proyecto

Una propuesta para recupera el espacios de los herreros en la ciudad, fue presentado por el Centro  Interamericano de Artesanías y Artes Populares, CIDAP, desde marzo de este año.


La subdirectora de promoción del CIDAP, Claudia Polo, explicó que en el marco de la exposición de artículos, observaron que que la situación actual de los herreros está en crisis. El argumento de la funcionaria se centra en que se han perdido artesanos, y parte de su espacio no están asociados, no son agremiados y no tienen un sueldo básico. “La artesanía esta en crisis va a desaparecer si no se toman medidas” puntualiza. El compromiso, tras algunas reuniones interinstitucionales, es entregar un espacio en la Casa de  Chaguarchimbana a los herreros, para que se sientan apoyados. Además, inician con un proyecto a corto, mediano y largo plazo, para capacitar en materia de innovación.


El Instituto de Economía Popular y Solidaria, IEPS, a propuesto organizar a los herreros, la UDA analizará los procesos productivos y los procesos post producción, el Ministerio de Cultura con el registro de las prácticas culturales, las universidades los procesos de acceso al mercado y el Ministerio de Salud implementará ferias de salud pública para los herreros. Con la Empresa Publica Municipal de Desarrollo Económico de Cuenca, EDCE, se buscarán mecanismos para que en los proyectos de vivienda, en cada casa se construya piezas creadas por los artesanos, como las cruces y balcones. (FCS) (F)

Cuenca.