El Prohibido, un centro que rompe esquemas culturales del siglo pasado

Un timbre un tanto discreto alerta la llegada de visitas. Un hacha clavada que permite abrir la puerta invita a entrar en un mundo lleno de esculturas elaboradas por el artista Eduardo Moscoso.
Feria de las tradiciones y costumbres de la cultura shuar de la Amazonía ecuatoriana. Cortesía

El camerino de techos y paredes decoradas con sirenas, calaveras, cadenas y más detalles, es el lugar que Moscoso escogió para conversar sobre cómo inició y qué significado tiene el Centro Cultural El Prohibido dentro de las culturas alternativas de esta ciudad. 

Este centro, ubicado en la calle La Cruz y La Condamine, esconde en sus rincones y paredes historias de una muestra artística oculta de los grandes escenarios locales. 

 Trayectoria

“Todo comenzó porque hace 20 años no existían espacios para la muestra del arte alternativo, y partiendo de mi necesidad como artista plástico, vi la posibilidad de brindar un espacio dedicado exclusivamente para los jóvenes que buscaban dar a conocer sus destrezas artísticas”, dice Eduardo Moscoso, propietario del Centro Cultural El Prohibido.

La fecha de inicio de este centro de arte extremo o alternativo es inexacta, ya que la casa fue comprada por Moscoso en el año 1994, cuando hizo sus primeras exhibiciones artísticas, pero fue en 1996 cuando se abrieron las muestras culturales para el público. 

El artista dejó una carrera como docente universitario para dedicar su vida a un proyecto que en esa época tenía el viento en contra. “Me tacharon con un sinnúmero de adjetivos. Me han estigmatizado, pero eso no me detuvo para seguir produciendo dentro de la línea de arte alternativo”, comentó. 


 Un escenario para todos

Por el escenario de El Prohibido han pasado centenares de expresiones artísticas tales como música, teatro, artes visuales, artes plásticas y muchos de estos artistas han iniciado sus carreras aquí. “No busco ningún tipo de reconocimiento, tampoco quisiera hacerme millonario. Este es solamente un caminar que he elegido: brindar la posibilidad de mostrar esta cultura que muchos tratan de callar”, agregó Moscoso.

El Prohibido ha sido testigo de la evolución de las tendencias estéticas movidas por los avances tecnológicos. “Anteriormente los grupos que deseaban presentar sus discos o sencillos venían a El Prohibido, sin embargo ahora se lo hace a través de las redes, pero estos factores no han sido un limitante para seguir impulsando otros tipos de actividades”, señaló.

 Artes y artistas

El Centro Cultural ha acogido a una infinidad de corrientes artísticas en una variedad de actividades tales como taller de Toys, encuentros de artes extremos, proyecto Kabaret Prohibido, exhibición de la cultura shuar, entre otros. 

Uno de estos ha sido el Colectivo Arapos, que inició su carrera artística durante el festival del Kabaret Prohibido con la obra Golpe de estadio. 

René Zavala, actor teatral, exintegrante del Colectivo Arapos y actual profesor de la Universidad de Cuenca y de la UDA, indicó que gracias al festival Kabaret Prohibido su colectivo tuvo un espacio para presentar su trabajo y despegar en las artes escénicas. 

“Era un espacio abierto para los artistas escénicos, que nos brindó la oportunidad de demostrar nuestras capacidades, ya que al inicio de la carrera de un artista no se cuenta con un carpeta que respalde el éxito de la obra”, indicó Zavala. 

Un rasgo importante de este centro cultural es la confianza en lo nuevo, “esta confianza marcó mi carrera, en el sentido de saber que el mundo del arte debe estar basado en la amistad y confianza en las nuevas propuestas”, dijo. 

 Un paso para crecer

El Prohibido tiene marcada importancia dentro del desarrollo cultural de esta ciudad, dice Zavala, ya que considera que ha brindado espacios que en su momento fueron determinantes para muchos artistas de esta ciudad. 

“Por ejemplo en el caso de nuestro colectivo, el montaje y la presentación de esta obra significó dar ese paso de los trabajos universitarios a iniciar nuestro perfil profesional”, acotó Zavala. 

El Colectivo Arapos estuvo integrado por René Zavala y Diego Ortega, actores, e Ismael Tacuri, director. Ellos actualmente se dedican al teatro. 

En el caso de Zavala, enseña en las dos principales universidades de esta ciudad, mientras que Ismael Tacuri se encuentra en una gira internacional por varios países de Latinoamérica con sus obras teatrales. Diego Ortega actualmente hace teatro y es un emprendedor con su taller de máscaras.

Tras más de 20 años de abrir sus puertas, el Centro Cultural El Prohibido sigue dando un espacio importante para el desarrollo artístico de las co-culturas cuencanas y de las nuevas generaciones de actores y otras tendencias. (CLP) (I) 

  Cuenca. 

 

El Prohibido, un centro que rompe esquemas culturales del siglo pasado

Feria de las tradiciones y costumbres de la cultura shuar de la Amazonía ecuatoriana. Cortesía

El camerino de techos y paredes decoradas con sirenas, calaveras, cadenas y más detalles, es el lugar que Moscoso escogió para conversar sobre cómo inició y qué significado tiene el Centro Cultural El Prohibido dentro de las culturas alternativas de esta ciudad. 

Este centro, ubicado en la calle La Cruz y La Condamine, esconde en sus rincones y paredes historias de una muestra artística oculta de los grandes escenarios locales. 

 Trayectoria

“Todo comenzó porque hace 20 años no existían espacios para la muestra del arte alternativo, y partiendo de mi necesidad como artista plástico, vi la posibilidad de brindar un espacio dedicado exclusivamente para los jóvenes que buscaban dar a conocer sus destrezas artísticas”, dice Eduardo Moscoso, propietario del Centro Cultural El Prohibido.

La fecha de inicio de este centro de arte extremo o alternativo es inexacta, ya que la casa fue comprada por Moscoso en el año 1994, cuando hizo sus primeras exhibiciones artísticas, pero fue en 1996 cuando se abrieron las muestras culturales para el público. 

El artista dejó una carrera como docente universitario para dedicar su vida a un proyecto que en esa época tenía el viento en contra. “Me tacharon con un sinnúmero de adjetivos. Me han estigmatizado, pero eso no me detuvo para seguir produciendo dentro de la línea de arte alternativo”, comentó. 


 Un escenario para todos

Por el escenario de El Prohibido han pasado centenares de expresiones artísticas tales como música, teatro, artes visuales, artes plásticas y muchos de estos artistas han iniciado sus carreras aquí. “No busco ningún tipo de reconocimiento, tampoco quisiera hacerme millonario. Este es solamente un caminar que he elegido: brindar la posibilidad de mostrar esta cultura que muchos tratan de callar”, agregó Moscoso.

El Prohibido ha sido testigo de la evolución de las tendencias estéticas movidas por los avances tecnológicos. “Anteriormente los grupos que deseaban presentar sus discos o sencillos venían a El Prohibido, sin embargo ahora se lo hace a través de las redes, pero estos factores no han sido un limitante para seguir impulsando otros tipos de actividades”, señaló.

 Artes y artistas

El Centro Cultural ha acogido a una infinidad de corrientes artísticas en una variedad de actividades tales como taller de Toys, encuentros de artes extremos, proyecto Kabaret Prohibido, exhibición de la cultura shuar, entre otros. 

Uno de estos ha sido el Colectivo Arapos, que inició su carrera artística durante el festival del Kabaret Prohibido con la obra Golpe de estadio. 

René Zavala, actor teatral, exintegrante del Colectivo Arapos y actual profesor de la Universidad de Cuenca y de la UDA, indicó que gracias al festival Kabaret Prohibido su colectivo tuvo un espacio para presentar su trabajo y despegar en las artes escénicas. 

“Era un espacio abierto para los artistas escénicos, que nos brindó la oportunidad de demostrar nuestras capacidades, ya que al inicio de la carrera de un artista no se cuenta con un carpeta que respalde el éxito de la obra”, indicó Zavala. 

Un rasgo importante de este centro cultural es la confianza en lo nuevo, “esta confianza marcó mi carrera, en el sentido de saber que el mundo del arte debe estar basado en la amistad y confianza en las nuevas propuestas”, dijo. 

 Un paso para crecer

El Prohibido tiene marcada importancia dentro del desarrollo cultural de esta ciudad, dice Zavala, ya que considera que ha brindado espacios que en su momento fueron determinantes para muchos artistas de esta ciudad. 

“Por ejemplo en el caso de nuestro colectivo, el montaje y la presentación de esta obra significó dar ese paso de los trabajos universitarios a iniciar nuestro perfil profesional”, acotó Zavala. 

El Colectivo Arapos estuvo integrado por René Zavala y Diego Ortega, actores, e Ismael Tacuri, director. Ellos actualmente se dedican al teatro. 

En el caso de Zavala, enseña en las dos principales universidades de esta ciudad, mientras que Ismael Tacuri se encuentra en una gira internacional por varios países de Latinoamérica con sus obras teatrales. Diego Ortega actualmente hace teatro y es un emprendedor con su taller de máscaras.

Tras más de 20 años de abrir sus puertas, el Centro Cultural El Prohibido sigue dando un espacio importante para el desarrollo artístico de las co-culturas cuencanas y de las nuevas generaciones de actores y otras tendencias. (CLP) (I) 

  Cuenca.