El Año Nuevo andino se anunció en el Cajas

En la cultura andina la celebración del Rucu Wata y Mushuk Wata, Fin de Año y Año Nuevo, tiene lugar el 21 y 22 de marzo. Además, se celebra el Pawkar Raymi o fiesta del florecimiento, en que se agradece a la Pachamama por brindar los granos frescos para la preparación de la uchucuta, lo que se conoce en el catolicismo como la fanesca.
Interculturalidad | Participaron taitas y mamas yachac de todo el país y de Bolivia

Por este motivo, en el sector Tres Cruces del Cajas, kilómetro 39 de la vía Cuenca-Molleturo, se celebró ayer la víspera de estas tres festividades. Este es el primer encuentro intercultural que los jambi taitas y jambi mamas, hombres y mujeres de sabiduría ancestral, de la fundación Jambi Huasi, efectúan en el lugar.


Desde tempranas horas se concentró gente de todo el país e incluso de Bolivia en el rancho de los hermanos Prado. Se preparaban para los rituales de agradecimiento, purificación y sanación de agua y fuego.

 Inicio
Manos no faltaron para la construcción de la chacana, o cruz de escaleras, que se grafica en el piso con pétalos de rosas. Cada lado representa la conexión con cada una de las cuatro fuerzas o elementos: Mama Nina o madre fuego, Mama Yacu o madre agua, Mama Waira o madre aire y Pachamama o madre tierra. Esto permite una conexión con los espíritus y el fuego sagrado, “es un revivir de lo ancestral, de aquello que no se puede ver y que cura”, dijo Germán Molina, jambi yachac.
Este fue el ritual previo a la ceremonia de purificación en Siete Lagunas, una laguna ubicada a un kilómetro y a la que se llega a pie desde el rancho de los hermanos Prado.
Una vez finalizada la ceremonia de agradecimiento inició el peregrinaje, donde los taitas y mamas caminaron descalzos. “Es nuestra madre la que pisamos y es la que nos sostiene, taita waira el que nos cobija y abraza y taita inti quien dará calor”, dijo Julia Tepán, mama yachac.
“Si el Ecuador vive rico, hay caramba, es por las jambi mamas, hay caramba”, cantaban durante el trayecto. Además aprovechaban para hacer sus peticiones.

Laguna
A unos metros, frente a una de varias lagunas existentes en el paraje, taita yachac José Naula dio indicaciones de cómo pedir autorización a la laguna para ingresar en ella. Con una oración ancestral y una petición a taita inti o sol para que los acompañe y abrigue, se apostaron en la orilla de la laguna.
Fue taita yachac Santiago Sanmartín el primero en ingresar al lago. Uno a uno ingresarion; dos o tres nadaron hasta el centro de la laguna, mientras que los menos arriesgados permanecieron en la orilla. Tres taitas realizaron limpias a casi todos los cerca de 50 asistentes, algunos dentro de la laguna y otros en los alrededores de ella. La limpia se realizó con plantas amargas, dando golpes en el cuerpo y extremidades, eliminando las malas energías. Hubo quienes incluso dejaron su ropa interior para deshacerse de todo lo malo. Pero aún faltaba más, pues el fuego para el último ritual, apenas se estaba calentando.

Fuego
Al regreso de la laguna, en el rancho de los hermanos Prado, tres o cuatro costales de carbón se esparcieron en el suelo, con un diámetro de tres metros y medio. Este material ya estaba encendido.


Taita yachac Molina explicó que la ceremonia del fuego es un acto de purificación donde puede participar cualquier persona de los presentes en la ceremonia previa, sin embargo, aclaró que antes deben iniciar la caminata sobre el carbón encendido los cinco elementos de la naturaleza representados por cinco taitas y mamas. Los elementos se clasifican en: fuego, donde el taita que lo representa debe cruzarlo tres veces; luego le siguen tierra, agua, aire y vida. Después, cualquiera puede purificarse con el fuego sagrado.

Agradecimiento
Los encargados de la organización señalaron que este es el mes femenino, mes del florecimiento, una época de renovación, donde se pide más sabiduría.


Rosa Sisalima agradeció por la creación divina y llamó a las autoridades a apoyarlos, a ser reconocidos y a no ser discriminados, a tener espacios dignos donde trabajar e impartir sus conocimientos. Los rituales terminaron con una pampamesa. En todo momento repetían la misma consigna: ¡viva la interculturalidad! (FCS) (F) 

Cuenca.

El Año Nuevo andino se anunció en el Cajas

Interculturalidad | Participaron taitas y mamas yachac de todo el país y de Bolivia

Por este motivo, en el sector Tres Cruces del Cajas, kilómetro 39 de la vía Cuenca-Molleturo, se celebró ayer la víspera de estas tres festividades. Este es el primer encuentro intercultural que los jambi taitas y jambi mamas, hombres y mujeres de sabiduría ancestral, de la fundación Jambi Huasi, efectúan en el lugar.


Desde tempranas horas se concentró gente de todo el país e incluso de Bolivia en el rancho de los hermanos Prado. Se preparaban para los rituales de agradecimiento, purificación y sanación de agua y fuego.

 Inicio
Manos no faltaron para la construcción de la chacana, o cruz de escaleras, que se grafica en el piso con pétalos de rosas. Cada lado representa la conexión con cada una de las cuatro fuerzas o elementos: Mama Nina o madre fuego, Mama Yacu o madre agua, Mama Waira o madre aire y Pachamama o madre tierra. Esto permite una conexión con los espíritus y el fuego sagrado, “es un revivir de lo ancestral, de aquello que no se puede ver y que cura”, dijo Germán Molina, jambi yachac.
Este fue el ritual previo a la ceremonia de purificación en Siete Lagunas, una laguna ubicada a un kilómetro y a la que se llega a pie desde el rancho de los hermanos Prado.
Una vez finalizada la ceremonia de agradecimiento inició el peregrinaje, donde los taitas y mamas caminaron descalzos. “Es nuestra madre la que pisamos y es la que nos sostiene, taita waira el que nos cobija y abraza y taita inti quien dará calor”, dijo Julia Tepán, mama yachac.
“Si el Ecuador vive rico, hay caramba, es por las jambi mamas, hay caramba”, cantaban durante el trayecto. Además aprovechaban para hacer sus peticiones.

Laguna
A unos metros, frente a una de varias lagunas existentes en el paraje, taita yachac José Naula dio indicaciones de cómo pedir autorización a la laguna para ingresar en ella. Con una oración ancestral y una petición a taita inti o sol para que los acompañe y abrigue, se apostaron en la orilla de la laguna.
Fue taita yachac Santiago Sanmartín el primero en ingresar al lago. Uno a uno ingresarion; dos o tres nadaron hasta el centro de la laguna, mientras que los menos arriesgados permanecieron en la orilla. Tres taitas realizaron limpias a casi todos los cerca de 50 asistentes, algunos dentro de la laguna y otros en los alrededores de ella. La limpia se realizó con plantas amargas, dando golpes en el cuerpo y extremidades, eliminando las malas energías. Hubo quienes incluso dejaron su ropa interior para deshacerse de todo lo malo. Pero aún faltaba más, pues el fuego para el último ritual, apenas se estaba calentando.

Fuego
Al regreso de la laguna, en el rancho de los hermanos Prado, tres o cuatro costales de carbón se esparcieron en el suelo, con un diámetro de tres metros y medio. Este material ya estaba encendido.


Taita yachac Molina explicó que la ceremonia del fuego es un acto de purificación donde puede participar cualquier persona de los presentes en la ceremonia previa, sin embargo, aclaró que antes deben iniciar la caminata sobre el carbón encendido los cinco elementos de la naturaleza representados por cinco taitas y mamas. Los elementos se clasifican en: fuego, donde el taita que lo representa debe cruzarlo tres veces; luego le siguen tierra, agua, aire y vida. Después, cualquiera puede purificarse con el fuego sagrado.

Agradecimiento
Los encargados de la organización señalaron que este es el mes femenino, mes del florecimiento, una época de renovación, donde se pide más sabiduría.


Rosa Sisalima agradeció por la creación divina y llamó a las autoridades a apoyarlos, a ser reconocidos y a no ser discriminados, a tener espacios dignos donde trabajar e impartir sus conocimientos. Los rituales terminaron con una pampamesa. En todo momento repetían la misma consigna: ¡viva la interculturalidad! (FCS) (F) 

Cuenca.