Ninacuro, espacio para poetas

Ninacuro Cartonera une a varios jóvenes que se identifican con el interés por escribir poesía; una iniciativa que, como principal motor, logra formar una familia que no permite que la inspiración acabe y con ello, el arte de hacer poemas. Actualmente trabajan en la segunda edición de sus poemarios.
Isabel Aguilar, Mario Ramos y Cristina Flores son parte del colectivo Ninacuro Cartonera. Diego Cáceres | EL TIEMPO

Mario Ramos, guayaquileño, explica que en su ciudad natal este tipo de proyectos apareció hace aproximadamente tres años atrás, con la motivación venida desde Argentina, con Washington Cucurto, poeta, que como cuenta Ramos, la historia de este argentino con el tiempo lo llevó a crear la editorial Eloísa Cartonera, un proyecto social que publica libros editados de forma artesanal y con portadas hechas de cartón.

 Poemario

El primer ejemplar de Ninacuro Cartonera incluyó textos y poemas de cada uno de los integrantes del colectivo y se lo decidió llamar Gusano de fuego, mismo que fue presentado en enero de este año, un trabajo de bajo presupuesto; ante esto, todo el grupo agradece el apoyo de amistades de fuera que lo hicieron posible; una primera edición que contó con un tiraje de 75 poemarios que se vendieron la misma noche del lanzamiento, cada libro con un diseño distinto y al estilo propio de los integrantes.

Para lo que será el segundo poemario, Cristina Ramos, otra de las integrantes, explica que para esta ocasión se gestiona el apoyo de alumnos de la Universidad del Azuay, que en un proyecto paralelo, dictarán una charla encaminada al cuidado ambiental que es parte de la iniciativa de este colectivo por la idea de sus libros y los materiales que usan; como una contraparte tendrían la colaboración en lo que a diseño gráfico respecta.

El nuevo poemario incluirá mayor número de poemas y sería presentado en los próximos meses.  Isabel Aguilar, una de las integrantes de Ninacuro, menciona que la misión de este colectivo es integrar a mucha más gente que comparta esta afición por escribir, este se convierte en el espacio para todos los escritores que en su momento se sienten desmotivados por el factor más común, lo económico.

 Oportunidad

Nicacuro llega a ser como la primera editorial artesanal en la ciudad, ya que con fotocopiados, pastas hechas de cartón, pinturas y diseños trabajados a mano por sus propios integrantes; brindan la oportunidad para que los nuevos poetas se incluyan en este proyecto.
Isabel Aguilar cuenta que sus poemas están íntimamente ligados a su vida personal, “Por lo general siempre voy por ese lado de contar las cosas que me están pasando, lo que siento”, explicó Aguilar.

 Significado

Ninacuro, una palabra quichua que en español significa luciérnaga, es el nombre que identifica a este colectivo que busca ser una guía para los amantes de la poesía, esa luz que muchas veces parece perdida; un equipo de seis personas, conformado por Isabel Aguilar, Cristina Flores, Jorge Torres, Gabriela Espinoza, Juan Salvador Velecela y Mario Ramos. (APP)

Cuenca.

Ninacuro, espacio para poetas

Isabel Aguilar, Mario Ramos y Cristina Flores son parte del colectivo Ninacuro Cartonera. Diego Cáceres | EL TIEMPO

Mario Ramos, guayaquileño, explica que en su ciudad natal este tipo de proyectos apareció hace aproximadamente tres años atrás, con la motivación venida desde Argentina, con Washington Cucurto, poeta, que como cuenta Ramos, la historia de este argentino con el tiempo lo llevó a crear la editorial Eloísa Cartonera, un proyecto social que publica libros editados de forma artesanal y con portadas hechas de cartón.

 Poemario

El primer ejemplar de Ninacuro Cartonera incluyó textos y poemas de cada uno de los integrantes del colectivo y se lo decidió llamar Gusano de fuego, mismo que fue presentado en enero de este año, un trabajo de bajo presupuesto; ante esto, todo el grupo agradece el apoyo de amistades de fuera que lo hicieron posible; una primera edición que contó con un tiraje de 75 poemarios que se vendieron la misma noche del lanzamiento, cada libro con un diseño distinto y al estilo propio de los integrantes.

Para lo que será el segundo poemario, Cristina Ramos, otra de las integrantes, explica que para esta ocasión se gestiona el apoyo de alumnos de la Universidad del Azuay, que en un proyecto paralelo, dictarán una charla encaminada al cuidado ambiental que es parte de la iniciativa de este colectivo por la idea de sus libros y los materiales que usan; como una contraparte tendrían la colaboración en lo que a diseño gráfico respecta.

El nuevo poemario incluirá mayor número de poemas y sería presentado en los próximos meses.  Isabel Aguilar, una de las integrantes de Ninacuro, menciona que la misión de este colectivo es integrar a mucha más gente que comparta esta afición por escribir, este se convierte en el espacio para todos los escritores que en su momento se sienten desmotivados por el factor más común, lo económico.

 Oportunidad

Nicacuro llega a ser como la primera editorial artesanal en la ciudad, ya que con fotocopiados, pastas hechas de cartón, pinturas y diseños trabajados a mano por sus propios integrantes; brindan la oportunidad para que los nuevos poetas se incluyan en este proyecto.
Isabel Aguilar cuenta que sus poemas están íntimamente ligados a su vida personal, “Por lo general siempre voy por ese lado de contar las cosas que me están pasando, lo que siento”, explicó Aguilar.

 Significado

Ninacuro, una palabra quichua que en español significa luciérnaga, es el nombre que identifica a este colectivo que busca ser una guía para los amantes de la poesía, esa luz que muchas veces parece perdida; un equipo de seis personas, conformado por Isabel Aguilar, Cristina Flores, Jorge Torres, Gabriela Espinoza, Juan Salvador Velecela y Mario Ramos. (APP)

Cuenca.