Susana Reyes le danza a la vida y a las mujeres

Al hablar de sus inicios en la danza, Susana Reyes indica que no existen casualidades. Cuando era estudiante en el colegio Veinticuatro de Mayo en Quito, quiso ingresar en el taller de teatro pero no la aceptaron. Movida por el interés de ser parte de un grupo de arte, optó por el taller de danza y desde entonces Reyes lleva 40 años bailando a la vida.
Susana Reyes durante la presentación de la obra Mi madre en Quito. Cortesía

Con la obra Mi madre pretende cerrar un ciclo importante en sus 40 años de profesión para continuar con nuevos caminos. Con una obra que nació de la pérdida de su madre, Reyes rinde homenaje a las mujeres con una propuesta basada en emociones que, a decir de Reyes, despiertan en el público su memoria y vibra con las mismas emociones que Reyes siente mientras danza.


“Si no llego a un estado de absoluta verdad no puedo parir la obra”, dice.


Ella creó, junto al músico Moti Deren, la obra Mi madre desde una historia personal, “que es la historia de una mujer, pero es a la vez, la historia de todas las mujeres", indica la bailarina que a través de sus movimientos baila en homenaje a la mujer, hoy y mañana en el auditorio del Banco Central, a partir de las 20:00. Ambas presentaciones son gratuitas.


 Sensaciones
"Yo soy un árbol", comenta Reyes, mientras recuerda que sus inicios estuvieron marcados por el encuentro con su primer gran misterio, el cuerpo. En sus primeros talleres sintió que la savia recorre su cuerpo y despertó en ella una pasión que la llevó a impulsar la danza butoh, “que permite el reencuentro con la unidad y el reconocimiento como parte de una totalidad”, dijo.


Su punto de creación son las emociones y el mundo mágico que, asegura, es parte del ser humano y ha sido el camino que le llevó al arte.


 Obra
Mi madre se estrenó en Quito en octubre pasado frente a unas 2.000 personas, ahora inicia la temporada en Cuenca y llegará a Guayaquil, Tulcán, Ambato.


Mi madre “es una obra pura, del cuerpo salen todos los elementos”, indica.


La obra dura una hora y está marcada por música en piano, principalmente, con sonidos de flauta y arpa. "Es difícil describirla porque incluye poemas y un salmo", indicó Deren, compositor de la música. En la música se incluye un poema escrito por Reyes.


Reyes es promotora de la danza para la vida. Dice haber bailado a todo lo que le ha permitido regresar a la profundidad del ser humano.


"La obra va más allá de nosotros, de sorpresas que motivan”, aseguró Deren, quien incluyó en la música un canto judío-español, que "paradójicamente escuchaba mi madre y la madre de Susana en tiempos diferentes”, dijo Deren. (RME) 

Propósito de la Casa de la Danza
Susana Reyes y Moti Deren crearon la Casa de la Danza en 1993, desde donde promueven la danza para la vida en actividades artísticas, culturales y de desarrollo social que tiene como fin beneficiar a personas de sectores más vulnerables y de manera particular ha consolidado una labor a favor de la mujer.


En la Casa de la Danza, Reyes capacita a niños, jóvenes y adultos para potenciar sus habilidades. Después de 40 años en la profesión, Reyes indica que fueron suficientes para llegar a la profundidad de la sencillez.


Crea a partir de lo mágico, "es un mundo que es parte del ser humano", dice. Su trabajo le ha permitido recorrer diversos países y ser reconocida en México por su obra Macuna, dedicada a la América india, también destaca por Yasunamay, obra que resalta la importancia del agua.

Cuenca.

Susana Reyes le danza a la vida y a las mujeres

Susana Reyes durante la presentación de la obra Mi madre en Quito. Cortesía

Con la obra Mi madre pretende cerrar un ciclo importante en sus 40 años de profesión para continuar con nuevos caminos. Con una obra que nació de la pérdida de su madre, Reyes rinde homenaje a las mujeres con una propuesta basada en emociones que, a decir de Reyes, despiertan en el público su memoria y vibra con las mismas emociones que Reyes siente mientras danza.


“Si no llego a un estado de absoluta verdad no puedo parir la obra”, dice.


Ella creó, junto al músico Moti Deren, la obra Mi madre desde una historia personal, “que es la historia de una mujer, pero es a la vez, la historia de todas las mujeres", indica la bailarina que a través de sus movimientos baila en homenaje a la mujer, hoy y mañana en el auditorio del Banco Central, a partir de las 20:00. Ambas presentaciones son gratuitas.


 Sensaciones
"Yo soy un árbol", comenta Reyes, mientras recuerda que sus inicios estuvieron marcados por el encuentro con su primer gran misterio, el cuerpo. En sus primeros talleres sintió que la savia recorre su cuerpo y despertó en ella una pasión que la llevó a impulsar la danza butoh, “que permite el reencuentro con la unidad y el reconocimiento como parte de una totalidad”, dijo.


Su punto de creación son las emociones y el mundo mágico que, asegura, es parte del ser humano y ha sido el camino que le llevó al arte.


 Obra
Mi madre se estrenó en Quito en octubre pasado frente a unas 2.000 personas, ahora inicia la temporada en Cuenca y llegará a Guayaquil, Tulcán, Ambato.


Mi madre “es una obra pura, del cuerpo salen todos los elementos”, indica.


La obra dura una hora y está marcada por música en piano, principalmente, con sonidos de flauta y arpa. "Es difícil describirla porque incluye poemas y un salmo", indicó Deren, compositor de la música. En la música se incluye un poema escrito por Reyes.


Reyes es promotora de la danza para la vida. Dice haber bailado a todo lo que le ha permitido regresar a la profundidad del ser humano.


"La obra va más allá de nosotros, de sorpresas que motivan”, aseguró Deren, quien incluyó en la música un canto judío-español, que "paradójicamente escuchaba mi madre y la madre de Susana en tiempos diferentes”, dijo Deren. (RME) 

Propósito de la Casa de la Danza
Susana Reyes y Moti Deren crearon la Casa de la Danza en 1993, desde donde promueven la danza para la vida en actividades artísticas, culturales y de desarrollo social que tiene como fin beneficiar a personas de sectores más vulnerables y de manera particular ha consolidado una labor a favor de la mujer.


En la Casa de la Danza, Reyes capacita a niños, jóvenes y adultos para potenciar sus habilidades. Después de 40 años en la profesión, Reyes indica que fueron suficientes para llegar a la profundidad de la sencillez.


Crea a partir de lo mágico, "es un mundo que es parte del ser humano", dice. Su trabajo le ha permitido recorrer diversos países y ser reconocida en México por su obra Macuna, dedicada a la América india, también destaca por Yasunamay, obra que resalta la importancia del agua.

Cuenca.