Cementerio de Guayaquil abre las puertas al turismo

Monumentos, tumbas, mausoleos y nichos donde descansan célebres difuntos entre próceres, políticos y artistas figuran en las rutas turísticas que Ecuador ofrecerá por primera vez desde este mes en un cementerio abierto hace casi 170 años y que alberga a 700.000 difuntos.
Esculturas del cementerio general de Guayaquil, que ocupa cerca de 15 hectáreas, un tercio de las cuales han sido declaradas como Patrimonio Cultural de la Nación gracias a sus más de 200 piezas registradas como bienes patrimoniales en un cementerio ab

El camposanto está localizado en Guayaquil, y ocupa cerca de 15 hectáreas, un tercio de las cuales han sido declaradas como Patrimonio Cultural de la Nación gracias a sus más de 200 piezas registradas como bienes patrimoniales inmuebles.


Los estilos arquitectónicos greco-romano, neo clásico, barroco y mudéjar, entre otros, que decoran el cementerio responde a la inspiración de artistas europeos que llegaron a Guayaquil a finales del siglo XIX y principios del XX.

 Arte
Las manos de artistas locales también pusieron lo suyo en el cementerio que tiene calles, escaleras, grandes palmeras y decenas de hermosas esculturas de besos o abrazos de ángeles, efigies femeninas reposando sobre tumbas evocando paz, otras fundidas en un abrazo de dolor, resignación o contemplación.


La trascendencia histórica, artística, cultural y popular de la necrópolis determinaron las cuatro rutas turísticas temáticas y una general que lo resume todo, cuyo periplo dura cerca de 90 minutos y que se inaugurará el 28 de octubre.


En el recorrido, los turistas se extasiarán con bellas esculturas, gran parte de ellas en mármol, elaboradas con tal grado de perfección que parecen personas cubiertas de blanco en una galería al aire libre marcada por el silencio.
La ruta para recordar o conocer sobre próceres y presidentes del país se realiza bajo el lema “Entre la grandeza y la huella eterna”, en tanto que “Tras las sombras del último verso” cobija la ronda relacionada con el arte, la literatura y la música.


“Memoria y el vuelo de los ángeles”, invita a conocer esculturas, mientras que una última ruta se concentra en personajes ilustres de la ciudad y el país.

 Personajes
Entre los moradores eternos del cementerio figura Eloy Alfaro (1895-1924), líder de la revolución liberal y dos veces presidente de Ecuador.
La tumba de Julio Jaramillo, conocido como el “ruiseñor de América” será paso obligado en las rutas turísticas pues, aunque murió hace 33 años, su voz sigue animando sentimientos.


En el cementerio también yace José Vicente Rocafuerte, el segundo presidente del país, pero el primero ecuatoriano.  

    
La obra literaria de Medardo Ángel Silva, Enrique Gil Gilbert, Joaquín Gallegos Lara, José de la Cuadra Vargas o Demetrio Aguilera Malta tomará mayor impulso con los recorridos que combinan paseos, cultura e historia.


Para Érika Espin, coordinadora técnica de las rutas, el cementerio general de Guayaquil es uno de los más hermosos de Latinoamérica por las esculturas, algunas de las cuales se hicieron hace unos 200 años, así como por su infraestructura y la simbología.


“Hay mausoleos inmensos que parecen casas. Dentro hay catedrales, casi, iglesias”, aseguró quien fue eje fundamental para la definición de las dinámicas rutas.

Críticas por convertirlo en atracción
 

Para quienes evoquen tristeza o me-lancolía al pensar en un camposanto o para los que critiquen llevar el turismo a un sitio tradicionalmente vinculado al dolor y el silencio, Érika Espin tiene un respuesta: “Es un tema de memoria y recuerdo” en una visita que se realizará “con respeto”.


Recordó el cementerio del Père-Lachaise, el más grande intramuros de París y uno de los más conocidos en el mundo, donde la gente visita las tumbas del novelista Honoré de Balzac, del poeta y cantante The Doors, Jim Morrison o del escritor y dramaturgo irlandés Oscar Wilde, entre otros.


La iniciativa en la necrópolis situada en el corazón de Guayaquil se enmarca en un turismo cultural y educativo como herramienta para conservar el patrimonio, como hay también en Medellín, Buenos Aires o Santiago de Chile.  


Por ello, convencido de que el patrimonio ayuda a cultivar los valores y la identidad del pueblo, el Ministerio de Patrimonio capacitó a operadores turísticos y trabajadores del camposanto, para que ayuden a reforzar la cultura desde lo que parece un museo al aire libre que atesora un pasado clave en la historia de Ecuador.

Quito, EFE.
 

Cementerio de Guayaquil abre las puertas al turismo

Esculturas del cementerio general de Guayaquil, que ocupa cerca de 15 hectáreas, un tercio de las cuales han sido declaradas como Patrimonio Cultural de la Nación gracias a sus más de 200 piezas registradas como bienes patrimoniales en un cementerio ab

El camposanto está localizado en Guayaquil, y ocupa cerca de 15 hectáreas, un tercio de las cuales han sido declaradas como Patrimonio Cultural de la Nación gracias a sus más de 200 piezas registradas como bienes patrimoniales inmuebles.


Los estilos arquitectónicos greco-romano, neo clásico, barroco y mudéjar, entre otros, que decoran el cementerio responde a la inspiración de artistas europeos que llegaron a Guayaquil a finales del siglo XIX y principios del XX.

 Arte
Las manos de artistas locales también pusieron lo suyo en el cementerio que tiene calles, escaleras, grandes palmeras y decenas de hermosas esculturas de besos o abrazos de ángeles, efigies femeninas reposando sobre tumbas evocando paz, otras fundidas en un abrazo de dolor, resignación o contemplación.


La trascendencia histórica, artística, cultural y popular de la necrópolis determinaron las cuatro rutas turísticas temáticas y una general que lo resume todo, cuyo periplo dura cerca de 90 minutos y que se inaugurará el 28 de octubre.


En el recorrido, los turistas se extasiarán con bellas esculturas, gran parte de ellas en mármol, elaboradas con tal grado de perfección que parecen personas cubiertas de blanco en una galería al aire libre marcada por el silencio.
La ruta para recordar o conocer sobre próceres y presidentes del país se realiza bajo el lema “Entre la grandeza y la huella eterna”, en tanto que “Tras las sombras del último verso” cobija la ronda relacionada con el arte, la literatura y la música.


“Memoria y el vuelo de los ángeles”, invita a conocer esculturas, mientras que una última ruta se concentra en personajes ilustres de la ciudad y el país.

 Personajes
Entre los moradores eternos del cementerio figura Eloy Alfaro (1895-1924), líder de la revolución liberal y dos veces presidente de Ecuador.
La tumba de Julio Jaramillo, conocido como el “ruiseñor de América” será paso obligado en las rutas turísticas pues, aunque murió hace 33 años, su voz sigue animando sentimientos.


En el cementerio también yace José Vicente Rocafuerte, el segundo presidente del país, pero el primero ecuatoriano.  

    
La obra literaria de Medardo Ángel Silva, Enrique Gil Gilbert, Joaquín Gallegos Lara, José de la Cuadra Vargas o Demetrio Aguilera Malta tomará mayor impulso con los recorridos que combinan paseos, cultura e historia.


Para Érika Espin, coordinadora técnica de las rutas, el cementerio general de Guayaquil es uno de los más hermosos de Latinoamérica por las esculturas, algunas de las cuales se hicieron hace unos 200 años, así como por su infraestructura y la simbología.


“Hay mausoleos inmensos que parecen casas. Dentro hay catedrales, casi, iglesias”, aseguró quien fue eje fundamental para la definición de las dinámicas rutas.

Críticas por convertirlo en atracción
 

Para quienes evoquen tristeza o me-lancolía al pensar en un camposanto o para los que critiquen llevar el turismo a un sitio tradicionalmente vinculado al dolor y el silencio, Érika Espin tiene un respuesta: “Es un tema de memoria y recuerdo” en una visita que se realizará “con respeto”.


Recordó el cementerio del Père-Lachaise, el más grande intramuros de París y uno de los más conocidos en el mundo, donde la gente visita las tumbas del novelista Honoré de Balzac, del poeta y cantante The Doors, Jim Morrison o del escritor y dramaturgo irlandés Oscar Wilde, entre otros.


La iniciativa en la necrópolis situada en el corazón de Guayaquil se enmarca en un turismo cultural y educativo como herramienta para conservar el patrimonio, como hay también en Medellín, Buenos Aires o Santiago de Chile.  


Por ello, convencido de que el patrimonio ayuda a cultivar los valores y la identidad del pueblo, el Ministerio de Patrimonio capacitó a operadores turísticos y trabajadores del camposanto, para que ayuden a reforzar la cultura desde lo que parece un museo al aire libre que atesora un pasado clave en la historia de Ecuador.

Quito, EFE.