Rossana Iturralde, enamorada del teatro

Un encuentro real o imaginario se podrá observar hoy y mañana en el Teatro Sucre en las tres funciones a las 10:00, 12:00 y 20:00, de la obra de teatro Cartas Cruzadas, protagonizada por Rossana Iturralde.
Rossana Iturralde

Cuenca.- El teatro me atrapó en ese mundo mágico que era desconocido, cuando tenía 18 años, época en la que había visto tan solo obras comerciales, hoy soy una enamorada del teatro, es el motor para mi vida, dice la actriz guayaquileña Rossana Iturralde, que se encuentra en la ciudad presentando su último trabajo teatral Cartas Cruzadas.

 

 

Ajetreada por ultimar los detalles para que su función sea excelente, encontramos a Rossana, quien señaló que siempre que tiene una función, está de un lado al otro, hasta el minuto que le toca salir al escenario, de ahí que recordó que cuando era estudiante de arquitectura, jamás pensó que iba a involucrarse en el mundo del teatro.

 

 

Inicios

 

 

Rossana hace una pausa y con voz fuerte pero dulce, comenta que al ser parte del Teatro Universitario de la Universidad Católica de Guayaquil se vinculó a la actuación, invitación que le hizo Ernesto Suárez. Era una época en la que empecé vendiendo boletos en la taquilla, barriendo el escenario; pero a la vez sentía temores, miedos de que mi trabajo no estaba bien, es decir mí autoestima no era la suficientemente firme, señala.

 

 

Con añoranza y felicidad que denota en su rostro, la actriz recuerdó sus primeros trabajos, como el papel de una prostituta y su primera obra La Marquesa de Lakspur Lotion, sin duda fue una actuación pésima, dijo.

 

 

El tiempo transcurrió y fue un éxito cuando hice la obra Medea, con la que recorrí todo el país y a partir de ahí mi carrera se consolidó, lo que hizo que sea parte de la cinta nacional La Tigra, muy recordada entre sus seguidores.

Rossana Iturralde, enamorada del teatro

Rossana Iturralde

Cuenca.- El teatro me atrapó en ese mundo mágico que era desconocido, cuando tenía 18 años, época en la que había visto tan solo obras comerciales, hoy soy una enamorada del teatro, es el motor para mi vida, dice la actriz guayaquileña Rossana Iturralde, que se encuentra en la ciudad presentando su último trabajo teatral Cartas Cruzadas.

 

 

Ajetreada por ultimar los detalles para que su función sea excelente, encontramos a Rossana, quien señaló que siempre que tiene una función, está de un lado al otro, hasta el minuto que le toca salir al escenario, de ahí que recordó que cuando era estudiante de arquitectura, jamás pensó que iba a involucrarse en el mundo del teatro.

 

 

Inicios

 

 

Rossana hace una pausa y con voz fuerte pero dulce, comenta que al ser parte del Teatro Universitario de la Universidad Católica de Guayaquil se vinculó a la actuación, invitación que le hizo Ernesto Suárez. Era una época en la que empecé vendiendo boletos en la taquilla, barriendo el escenario; pero a la vez sentía temores, miedos de que mi trabajo no estaba bien, es decir mí autoestima no era la suficientemente firme, señala.

 

 

Con añoranza y felicidad que denota en su rostro, la actriz recuerdó sus primeros trabajos, como el papel de una prostituta y su primera obra La Marquesa de Lakspur Lotion, sin duda fue una actuación pésima, dijo.

 

 

El tiempo transcurrió y fue un éxito cuando hice la obra Medea, con la que recorrí todo el país y a partir de ahí mi carrera se consolidó, lo que hizo que sea parte de la cinta nacional La Tigra, muy recordada entre sus seguidores.