Yacimientos históricos están sucios y abandonados

La ventana arqueológica en la Plaza San Francisco permanece acordonada.
FOTO: Diego Cáceres El Tiempo

En un recorrido realizado por este diario se pudo evidenciar que el mantenimiento de los espacios considerados como ventanas arqueológicas, es una tarea pendiente del Municipio de Cuenca.

Con basura, vidrios empañados y polvo, así permanecen tres de las ventanas arqueológicas públicas que se encuentran en diversos espacios del Centro Histórico de Cuenca que requieren intervención para su conservación.

La ventana arqueológica en la Calle Santa Ana, la más antigua de la ciudad y que fue reaperturada en el 2017, es una de ellas. Sus manifestaciones rupestres y el complejo están en peligro a causa de la accesibilidad de la zona y la falta de acondicionamiento. Son yacimientos que necesitan una actuación para preservar su riqueza.

Los pequeños orificios que tienen las ventanas provocan que en su interior se puedan introducir monedas, papeles y también desechos. Dentro de la ventana hay pozo que se encontró durante la restauración del lugar.

“Es utilizada como ‘fuente de los deseos’ y eso para muchos da mal aspecto. No creo que sea parte de la cultura patrimonial”, señaló Carolina Paredes, una usuaria de la calle.

Los vidrios están empañados, llenos de polvo, que impide ver al interior.

Otra que es poco visible y que también tiene el vidrio empañado guarda parte de la historia de los canales subterráneos donde los desagües confluían y al que se denominó ‘El Gallinazo’. Antiguamente el agua era entubada y con mínimos procesos de potabilización.

Este se encuentra en el parqueadero del Mercado Nueve de Octubre, donde en administraciones anteriores se planificaba un Museo del Sitio. Ahí se instaló la ventana arqueológica que muestra vestigios de cómo era entubada el agua. Esta requiere atención en cuanto a limpieza y mantenimiento.

Lenín Suárez, usuario del parqueadero, mencionó que desconoce porqué está esa ventana en el lugar. “Es poco visible lo que adentro hay, y aunque existe una especificación de su historia, no se puede ver”, relató y dijo que es necesario más socialización para conocer el patrimonio cultural de la ciudad.

San Francisco
Los daños ocasionados en la plaza San Francisco durante las protestas de octubre pasado son irrecuperables en lo que se refiere a historia, pues restos y hallazgos arqueológicos que allí permanecían fueron sustraídos. Se trata de una parte del enmorrillado empedrado original.

Luego de cumplirse los tres meses de los daños, el Municipio de Cuenca tiene un plan para restaurarlo o simular lo que ahí estaba. Actualmente está acordonado con una cinta de peligro y sobre el espacio una malla para impedir que se extienda el daño.

Esto, según Felipe Manosalvas, director municipal de Áreas Históricas, se debe a que se hará la restauración. “Se tiene ya el proyecto de esta ventana arqueológica, que conocerá la Comisión de Áreas Históricas y Patrimoniales, para que dé el visto bueno para la reconstrucción”.

Aunque no especificó fecha de cuándo iniciará la restauración, Manosalvas anunció que aspiran que sea el próximo mes.

En cuanto a los otros espacios, sostuvo que tienen una planificación para los bienes patrimoniales que incluyen las ventanas arqueológicas.

A decir del concejal Omar Álvarez, presidente de la Comisión de Áreas Históricas, el mantenimiento a las ventanas deben darse constantemente y uno de los puntos iniciales es la reforma de la Ordenanza para la gestión y conservación de áreas históricas y patrimoniales de Cuenca, donde estipule procesos de mantenimiento en los sitios públicos como la Calle Santa Ana y el Mercado Nueve de Octubre, al igual que en la plaza San Francisco. (I)

Yacimientos históricos están sucios y abandonados

La ventana arqueológica en la Plaza San Francisco permanece acordonada.
FOTO: Diego Cáceres El Tiempo

En un recorrido realizado por este diario se pudo evidenciar que el mantenimiento de los espacios considerados como ventanas arqueológicas, es una tarea pendiente del Municipio de Cuenca.

Con basura, vidrios empañados y polvo, así permanecen tres de las ventanas arqueológicas públicas que se encuentran en diversos espacios del Centro Histórico de Cuenca que requieren intervención para su conservación.

La ventana arqueológica en la Calle Santa Ana, la más antigua de la ciudad y que fue reaperturada en el 2017, es una de ellas. Sus manifestaciones rupestres y el complejo están en peligro a causa de la accesibilidad de la zona y la falta de acondicionamiento. Son yacimientos que necesitan una actuación para preservar su riqueza.

Los pequeños orificios que tienen las ventanas provocan que en su interior se puedan introducir monedas, papeles y también desechos. Dentro de la ventana hay pozo que se encontró durante la restauración del lugar.

“Es utilizada como ‘fuente de los deseos’ y eso para muchos da mal aspecto. No creo que sea parte de la cultura patrimonial”, señaló Carolina Paredes, una usuaria de la calle.

Los vidrios están empañados, llenos de polvo, que impide ver al interior.

Otra que es poco visible y que también tiene el vidrio empañado guarda parte de la historia de los canales subterráneos donde los desagües confluían y al que se denominó ‘El Gallinazo’. Antiguamente el agua era entubada y con mínimos procesos de potabilización.

Este se encuentra en el parqueadero del Mercado Nueve de Octubre, donde en administraciones anteriores se planificaba un Museo del Sitio. Ahí se instaló la ventana arqueológica que muestra vestigios de cómo era entubada el agua. Esta requiere atención en cuanto a limpieza y mantenimiento.

Lenín Suárez, usuario del parqueadero, mencionó que desconoce porqué está esa ventana en el lugar. “Es poco visible lo que adentro hay, y aunque existe una especificación de su historia, no se puede ver”, relató y dijo que es necesario más socialización para conocer el patrimonio cultural de la ciudad.

San Francisco
Los daños ocasionados en la plaza San Francisco durante las protestas de octubre pasado son irrecuperables en lo que se refiere a historia, pues restos y hallazgos arqueológicos que allí permanecían fueron sustraídos. Se trata de una parte del enmorrillado empedrado original.

Luego de cumplirse los tres meses de los daños, el Municipio de Cuenca tiene un plan para restaurarlo o simular lo que ahí estaba. Actualmente está acordonado con una cinta de peligro y sobre el espacio una malla para impedir que se extienda el daño.

Esto, según Felipe Manosalvas, director municipal de Áreas Históricas, se debe a que se hará la restauración. “Se tiene ya el proyecto de esta ventana arqueológica, que conocerá la Comisión de Áreas Históricas y Patrimoniales, para que dé el visto bueno para la reconstrucción”.

Aunque no especificó fecha de cuándo iniciará la restauración, Manosalvas anunció que aspiran que sea el próximo mes.

En cuanto a los otros espacios, sostuvo que tienen una planificación para los bienes patrimoniales que incluyen las ventanas arqueológicas.

A decir del concejal Omar Álvarez, presidente de la Comisión de Áreas Históricas, el mantenimiento a las ventanas deben darse constantemente y uno de los puntos iniciales es la reforma de la Ordenanza para la gestión y conservación de áreas históricas y patrimoniales de Cuenca, donde estipule procesos de mantenimiento en los sitios públicos como la Calle Santa Ana y el Mercado Nueve de Octubre, al igual que en la plaza San Francisco. (I)