Violencia y baja participación de mujeres en la vida política

En el Azuay, el 24 por ciento de las autoridades electas son mujeres, y varias han sufrido agresiones por sus funciones. La Cumbre Iberoamericana de Género que desde ayer se desarrolla en Cuenca abordó la situación, y, expertos aseguran, atenta a la democracia.

Insultos como “zorrita” o “payasa” son, entre otros los calificativos emitidos contra una concejala de Cuenca, esta semana, a través de redes sociales. No es la única y tampoco la primera en recibir este trato.


La edil Carolina Martínez recordó que también sufrió insultos en el ejercicio de su cargo y en el Cabildo más de una vez se ha pedido callar a las concejalas durante una sesión.
La violencia de género en la política es una realidad y atenta a la democracia, según Line Barreiro, una de las expositoras que participa en la Cumbre Iberoamericana de Agendas Locales de Género, que se desarrolla en Cuenca desde ayer hasta el viernes.


“A pesar de los avances en la participación de las mujeres en política, impensable en la década de los 80, hay riesgos, hay una agresión brutal al centro de nuestro pensamiento”, dijo la experta uruguaya, una de las referentes del feminismo en Sudamérica.


Según la directora regional de ONU Mujeres, Luiza Carvhalo, el tema va más allá de las agresiones, “es sistemático, desde el acceso a la participación política”.
De acuerdo con el atlas de género del INEC, Azuay tiene un 40 por ciento de asambleístas, 13 por ciento de alcaldesas, 30 por ciento de concejalas y 25 por ciento de vocales mujeres en juntas parroquiales, un escenario lejano a la paridad y representatividad de una provincia en la que el 52,39 por ciento de la población es femenina.
“La política es una batalla que no podemos perder”, sostuvo la representante de ONU Mujeres. (I)

Violencia y baja participación de mujeres en la vida política

Insultos como “zorrita” o “payasa” son, entre otros los calificativos emitidos contra una concejala de Cuenca, esta semana, a través de redes sociales. No es la única y tampoco la primera en recibir este trato.


La edil Carolina Martínez recordó que también sufrió insultos en el ejercicio de su cargo y en el Cabildo más de una vez se ha pedido callar a las concejalas durante una sesión.
La violencia de género en la política es una realidad y atenta a la democracia, según Line Barreiro, una de las expositoras que participa en la Cumbre Iberoamericana de Agendas Locales de Género, que se desarrolla en Cuenca desde ayer hasta el viernes.


“A pesar de los avances en la participación de las mujeres en política, impensable en la década de los 80, hay riesgos, hay una agresión brutal al centro de nuestro pensamiento”, dijo la experta uruguaya, una de las referentes del feminismo en Sudamérica.


Según la directora regional de ONU Mujeres, Luiza Carvhalo, el tema va más allá de las agresiones, “es sistemático, desde el acceso a la participación política”.
De acuerdo con el atlas de género del INEC, Azuay tiene un 40 por ciento de asambleístas, 13 por ciento de alcaldesas, 30 por ciento de concejalas y 25 por ciento de vocales mujeres en juntas parroquiales, un escenario lejano a la paridad y representatividad de una provincia en la que el 52,39 por ciento de la población es femenina.
“La política es una batalla que no podemos perder”, sostuvo la representante de ONU Mujeres. (I)