Universidades defienden la necesidad de los PhD

Estudiantes reciben una clase de investigación en Comunicación en la Universidad de Cuenca.

Una propuesta en la Asamblea Nacional para reformar la Ley Orgánica de Educación Superior, LOES, critica la exigencia de doctorado a los docentes. La Academia en Cuenca se opone a la tesis de la legislatura.


Un texto borrador de las reformas a la Ley Orgánica de Educación Superior, en el que se hacen críticas a la necesidad de doctorados o PhD para ser docente titular, y se amplía le plazo de obtención de estos títulos, ha generado debate en las universidades cuencanas que defienden el papel de sus profesores investigadores.


En la Universidad de Cuenca el 30 por ciento de la planta docente titular cuenta con un doctorado y al momento 100 profesores se encuentran terminando o cursando programas de PhD internacional, indica Fausto Zaruma, director de posgrados del centro de educación superior.


Más allá de la inversión que han hecho los docentes en obtener sus doctorados, Zaruma destaca “la importancia que ha significado para la calidad de la educación” el intercambio de conocimientos y la investigación de los PhD. “Es una garantía. No hay academia sin investigación”, destaca.


El rector de la Universidad Católica de Cuenca, Enrique Pozo, coincide en criterios con Zaruma. Para el directivo, la exigencia del doctorado para los docentes “no solo garantiza la investigación para las universidades sino para toda la comunidad”. Este factor, asegura, “permite a la Academia aportar con soluciones reales y eficientes a los problemas que tiene la sociedad en su conjunto. Es un bien para todos”.


La Universidad Católica de Cuenca cuenta al momento con 180 docentes en formación de doctorado y ha implementado un centro de investigación, que a criterio de Pozo, “es uno de los más modernos de la región sur”. Mejorar la preparación de sus docentes ha representado a este centro de estudios una recategorización y un incremento en su calidad educativa, dijo.


Uno de los motivos que se exponen en la Asamblea Nacional es “el elitismo” que puede suponer la obtención de doctorados. Este argumento es rebatido por Zaruma que asegura que obtener un PhD tiene un costo promedio de 3.000 dólares, menor al de una maestría en el país, y es accesible para un docente universitario.


De acuerdo a Pozo, la propuesta “debe debatirse a conciencia en la Asamblea” tomando en cuenta el criterio de la Academia y analizando las cifras en la mejora de la calidad de las universidades del país. (I)


Proyecto. La reforma a la LOES planteada ante la Asamblea Nacional está en fase de proyecto y debe ser analizada antes de su aprobación.
Debate. El tema ha generado debate en redes sociales donde se han pronunciado académicos, investigadores y docentes de todo el país

Cuenca. La Academia en Cuenca defiende el papel de los investigadores y la necesidad de tener un doctorado para ser docente universitario.

Universidades defienden la necesidad de los PhD

Estudiantes reciben una clase de investigación en Comunicación en la Universidad de Cuenca.

Una propuesta en la Asamblea Nacional para reformar la Ley Orgánica de Educación Superior, LOES, critica la exigencia de doctorado a los docentes. La Academia en Cuenca se opone a la tesis de la legislatura.


Un texto borrador de las reformas a la Ley Orgánica de Educación Superior, en el que se hacen críticas a la necesidad de doctorados o PhD para ser docente titular, y se amplía le plazo de obtención de estos títulos, ha generado debate en las universidades cuencanas que defienden el papel de sus profesores investigadores.


En la Universidad de Cuenca el 30 por ciento de la planta docente titular cuenta con un doctorado y al momento 100 profesores se encuentran terminando o cursando programas de PhD internacional, indica Fausto Zaruma, director de posgrados del centro de educación superior.


Más allá de la inversión que han hecho los docentes en obtener sus doctorados, Zaruma destaca “la importancia que ha significado para la calidad de la educación” el intercambio de conocimientos y la investigación de los PhD. “Es una garantía. No hay academia sin investigación”, destaca.


El rector de la Universidad Católica de Cuenca, Enrique Pozo, coincide en criterios con Zaruma. Para el directivo, la exigencia del doctorado para los docentes “no solo garantiza la investigación para las universidades sino para toda la comunidad”. Este factor, asegura, “permite a la Academia aportar con soluciones reales y eficientes a los problemas que tiene la sociedad en su conjunto. Es un bien para todos”.


La Universidad Católica de Cuenca cuenta al momento con 180 docentes en formación de doctorado y ha implementado un centro de investigación, que a criterio de Pozo, “es uno de los más modernos de la región sur”. Mejorar la preparación de sus docentes ha representado a este centro de estudios una recategorización y un incremento en su calidad educativa, dijo.


Uno de los motivos que se exponen en la Asamblea Nacional es “el elitismo” que puede suponer la obtención de doctorados. Este argumento es rebatido por Zaruma que asegura que obtener un PhD tiene un costo promedio de 3.000 dólares, menor al de una maestría en el país, y es accesible para un docente universitario.


De acuerdo a Pozo, la propuesta “debe debatirse a conciencia en la Asamblea” tomando en cuenta el criterio de la Academia y analizando las cifras en la mejora de la calidad de las universidades del país. (I)


Proyecto. La reforma a la LOES planteada ante la Asamblea Nacional está en fase de proyecto y debe ser analizada antes de su aprobación.
Debate. El tema ha generado debate en redes sociales donde se han pronunciado académicos, investigadores y docentes de todo el país

Cuenca. La Academia en Cuenca defiende el papel de los investigadores y la necesidad de tener un doctorado para ser docente universitario.