Una variedad de dulces le da sabor al Carnaval

FOTO: Miguel Arévalo/Andrea Muñoz EL TIEMPO

Durante 34 años en el puesto “Las delicias de Luzmila” se han vendido dulces con creativas combinaciones. En época carnavalera los de piña con babaco, leche con mora, de higo, tomate o durazno se comercializan en mayor cantidad. Las preparaciones tiene el punto exacto y son las preferidas.

El mercado 12 de Abril alberga en su interior un puesto que mantiene viva la tradición culinaria de la época de Carnaval durante todo el año. Se trata de “Las delicias de Luzmila”, que ya ofrece una variedad de dulces.

Por 34 años Luz Nieves Robles, a quien sus clientes la llaman Luzmila, ha preparado dulces clásicos de temporada y ha reinventado recetas a través de su creatividad o por inspiración de sus clientes.

Ya sea de albaricoque, leche con coco, leche con mora, leche con poroto, leche con haba o los populares de membrillo, babaco, durazno, manjar de leche o de higo, para Luzmila y su familia lo importante es elaborar las recetas al pie de la letra.

En víspera de Carnaval la producción se eleva y el trabajo también.

Al menos dos pailas de cada dulce se preparan por semana en el año, pero cuando se trata de hacer el de higo -uno de los favoritos de los clientes-, se requieren de cuatro a cinco pailas por semana.

Para este mes Luz ya se ha abastecido de los duraznos para la demanda de febrero. Esta fruta, bañada en almíbar, es la más apetecida por los varios clientes porque la relacionan directamente con el Carnaval.

“Aquí se encuentra todo. En la casa sale más caro hacer”, dijo el comprador Gustavo Malo, quien con un pozuelo propio pidió 40 duraznos.

Para él en este puesto se encuentra un dulce de durazno inigualable, pues Luzmila ha logrado mantener en su receta el punto exacto del almíbar de este postre tradicional, “así como hacía la abuela”, asegura y agrega que “ni siquiera en las casas se puede conseguir el mismo sabor”.

No hay un momento donde el puesto esté en calma, pues si no son vecinos, llegan visitantes para que ella misma les venda “con yapa” el almíbar de la fruta que elijan. Grandes ollas reposan al pie del puesto, que no tardan en mermar según pasa el tiempo.

El sabor que logra Luzmilla además es reconocido por sus compañeras del mercado, como Rosa Landín, quien por 25 años elabora almuerzos en el segundo piso, y aunque también sabe elaborar dulces, reconoce que no del modo en que ella los produce; asegura que Luzmila “tiene el don”.

Luzmila cuenta que para la siguiente semana están en la lista de pendientes los dulces de tomate, piña con coco, piña con zanahoria, piña con babaco, así como una nueva producción de higo y durazno.

“Aquí vendemos desde 50 centavos, porque algunos no tienen para más” explica Ana Belén Quintuña, una de las hijas de Luzmila, quien recalca que para los días del feriado contarán además con mote pata y más variedades de dulce.

La familia de Luzmila se pondrá manos a la obra, algunos estarán en el segundo piso del mercado -donde se cocina la materia prima de los dulces- y otros atendiendo a los clientes. En esta temporada alta del negocio que cada vez tiene más presencia en la ciudad.

Pero los dulces de Carnaval también se pueden degustar en otros mercados o panaderías de la ciudad, aunque en estas la oferta en esos espacios es menos variada.

En Cuenca, la elaboración de la comida estaba relacionada con los momentos de celebración, fiesta y encuentro colectivo.

El consumo de dulces sube la temperatura del cuerpo cuando se juega Carnaval, ya que por el agua fría, el cuerpo también se pone frío. (I)

Andrea Muñoz
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Una variedad de dulces le da sabor al Carnaval

FOTO: Miguel Arévalo/Andrea Muñoz EL TIEMPO

Durante 34 años en el puesto “Las delicias de Luzmila” se han vendido dulces con creativas combinaciones. En época carnavalera los de piña con babaco, leche con mora, de higo, tomate o durazno se comercializan en mayor cantidad. Las preparaciones tiene el punto exacto y son las preferidas.

El mercado 12 de Abril alberga en su interior un puesto que mantiene viva la tradición culinaria de la época de Carnaval durante todo el año. Se trata de “Las delicias de Luzmila”, que ya ofrece una variedad de dulces.

Por 34 años Luz Nieves Robles, a quien sus clientes la llaman Luzmila, ha preparado dulces clásicos de temporada y ha reinventado recetas a través de su creatividad o por inspiración de sus clientes.

Ya sea de albaricoque, leche con coco, leche con mora, leche con poroto, leche con haba o los populares de membrillo, babaco, durazno, manjar de leche o de higo, para Luzmila y su familia lo importante es elaborar las recetas al pie de la letra.

En víspera de Carnaval la producción se eleva y el trabajo también.

Al menos dos pailas de cada dulce se preparan por semana en el año, pero cuando se trata de hacer el de higo -uno de los favoritos de los clientes-, se requieren de cuatro a cinco pailas por semana.

Para este mes Luz ya se ha abastecido de los duraznos para la demanda de febrero. Esta fruta, bañada en almíbar, es la más apetecida por los varios clientes porque la relacionan directamente con el Carnaval.

“Aquí se encuentra todo. En la casa sale más caro hacer”, dijo el comprador Gustavo Malo, quien con un pozuelo propio pidió 40 duraznos.

Para él en este puesto se encuentra un dulce de durazno inigualable, pues Luzmila ha logrado mantener en su receta el punto exacto del almíbar de este postre tradicional, “así como hacía la abuela”, asegura y agrega que “ni siquiera en las casas se puede conseguir el mismo sabor”.

No hay un momento donde el puesto esté en calma, pues si no son vecinos, llegan visitantes para que ella misma les venda “con yapa” el almíbar de la fruta que elijan. Grandes ollas reposan al pie del puesto, que no tardan en mermar según pasa el tiempo.

El sabor que logra Luzmilla además es reconocido por sus compañeras del mercado, como Rosa Landín, quien por 25 años elabora almuerzos en el segundo piso, y aunque también sabe elaborar dulces, reconoce que no del modo en que ella los produce; asegura que Luzmila “tiene el don”.

Luzmila cuenta que para la siguiente semana están en la lista de pendientes los dulces de tomate, piña con coco, piña con zanahoria, piña con babaco, así como una nueva producción de higo y durazno.

“Aquí vendemos desde 50 centavos, porque algunos no tienen para más” explica Ana Belén Quintuña, una de las hijas de Luzmila, quien recalca que para los días del feriado contarán además con mote pata y más variedades de dulce.

La familia de Luzmila se pondrá manos a la obra, algunos estarán en el segundo piso del mercado -donde se cocina la materia prima de los dulces- y otros atendiendo a los clientes. En esta temporada alta del negocio que cada vez tiene más presencia en la ciudad.

Pero los dulces de Carnaval también se pueden degustar en otros mercados o panaderías de la ciudad, aunque en estas la oferta en esos espacios es menos variada.

En Cuenca, la elaboración de la comida estaba relacionada con los momentos de celebración, fiesta y encuentro colectivo.

El consumo de dulces sube la temperatura del cuerpo cuando se juega Carnaval, ya que por el agua fría, el cuerpo también se pone frío. (I)

Andrea Muñoz
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