Turi observa a Cuenca desde su gran balcón turístico

La gran ventana de la ciudad se encuentra en esta parroquia, que posee un mirador natural. Ese espacio, la aventura, la devoción y la gastronomía convierten a este sector en uno de los atractivos turísticos más especiales de visitar y que invita a propios y extraños a divisar la majestuosidad de la urbe.


Al mirador de Turi llegan muchos extranjeros, quienes tienen la oportunidad de observar a Cuenca desde lo alto y disfrutar de una vista panorámica de sus edificaciones.
La adrenalina y la aventura se unen en el sitio turístico AvenTuri, donde los visitantes pueden acceder a un columpio y sentir cómo el viento rosa su rostro sobre el paisaje.


Las artesanías son productos que los visitantes pueden llevarse como recuerdo, a precios cómodos y para todos los gustos, según promueve el presidente de la Junta.

Cuenca deslumbra desde Turi. Esta parroquia está ubicada a cuatro kilómetros al sur de la ciudad; su principal vía de acceso es la avenida 24 de Mayo.
Desde hace unos 10 años, este sector se convirtió en uno de los sitios turísticos de mayor relevancia para los visitantes que llegan a Cuenca.
La parroquia Turi comprende tres espacios bien marcados: Turi-Centro, Ghuzho y Punta Corral. Las dos primeras constituyen áreas culturales mestizas, mientras que la tercera es de carácter indígena; así es su geografía.


Mirador
Para tener una de las mejores vistas de Cuenca, basta con tomar un bus en la avenida Solano, que en pocos minutos llegará a lo alto de una colina, en donde está el mirador de Turi.
Las visitas son frecuentes por parte de turistas de diferentes nacionalidades, especialmente en las noches cuando los campanarios y cúpulas de las iglesias están iluminados y dan un brillo especial a la ciudad.
Este balcón natural es uno de los escenarios ideales para llevarse una foto de recuerdo de Cuenca.


Aquí, a diferencia de otros lugares de acceso público, se cuenta con negocios donde se venden recuerdos, chompas para el frío, comida, etc. Además, por 25 centavos, el turista puede observar, a través de unos binoculares, un panorama más de cerca.


Aventura
Paúl Pañi, presidente del gobierno parroquial de Turi, quien se enorgullece de contar en este sector con profesionales que surten con sus ofertas a los turistas, añade que estos ingresos han levantado la economía de la comunidad y de la parroquia.


AvenTuri es una empresa turística cuencana que se inició en el 2010.  Su director es Rubén Toledo, contó que uno de los espacios de entretenimiento que tiene la parroquia es el parque recreativo con juegos infantiles cerca del balcón de Turi. El columpio es uno de los atractivos de este lugar, por el grado de adrenalina que experimenta el visitante y cuyo uso cuesta dos dólares.
También hay un puente colgante y un teleférico.  Además, cuenta una resbaladera para los más pequeños y con servicio de parqueadero y bar.
“Las instalaciones cuentan con la debida seguridad para su funcionamiento”, asegura Toledo. El Colegio de Ingenieros Mecánicos del Azuay realiza una inspección a todas las máquinas cada seis meses.
“El proyecto ha beneficiado a toda la parroquia y ha generado también fuentes de trabajo”, destaca su propietario. El horario de atención es de 10:00 a 19:00, de lunes a domingo.
El valor de la entrada es de un dólar y los niños no pagan. Está ubicado a 50 metros de la iglesia.

Devoción
En una cueva, ubicada en la cima de un cerro, está la imagen del Señor de Belén, una figura de piedra conocida como la protectora de los campos y hogares.
El presidente de la junta parroquial reveló que el Señor de Belén representa la imagen que protege las pertenencias de las personas del campo que creen que, al llevar parte de la tierra y rocas del cerro, sus hogares estarán seguros al igual que sus familias.
Este se encuentra en el centro parroquial, al subir unas gradas que dirigen también a varios de los restaurantes que se ubican en este lugar.

Gastronomía
La tradicional gastronomía del sector ofrece a los visitantes cuy con papas, chicha, humitas y café, entre otras delicias, a costos que varían desde los 75 centavos hasta los cinco dólares, depende del antojo.
Monserrath León vende en el lugar desde hace más de 10 años, ella menciona que, además de la gastronomía, las artesanías son muy solicitadas por los turistas.
Hay desde esferos con imágenes de Cuenca,  cuyo costo varía entre uno y tres dólares; cuadros y artículos como barcos, muñecos y más, a costos accesibles para los visitantes.  Las jornadas turísticas van hasta la 01:00 de la mañana y se extienden durante los fines de semana y feriados. (I)

Turi observa a Cuenca desde su gran balcón turístico


Al mirador de Turi llegan muchos extranjeros, quienes tienen la oportunidad de observar a Cuenca desde lo alto y disfrutar de una vista panorámica de sus edificaciones.
La adrenalina y la aventura se unen en el sitio turístico AvenTuri, donde los visitantes pueden acceder a un columpio y sentir cómo el viento rosa su rostro sobre el paisaje.


Las artesanías son productos que los visitantes pueden llevarse como recuerdo, a precios cómodos y para todos los gustos, según promueve el presidente de la Junta.

Cuenca deslumbra desde Turi. Esta parroquia está ubicada a cuatro kilómetros al sur de la ciudad; su principal vía de acceso es la avenida 24 de Mayo.
Desde hace unos 10 años, este sector se convirtió en uno de los sitios turísticos de mayor relevancia para los visitantes que llegan a Cuenca.
La parroquia Turi comprende tres espacios bien marcados: Turi-Centro, Ghuzho y Punta Corral. Las dos primeras constituyen áreas culturales mestizas, mientras que la tercera es de carácter indígena; así es su geografía.


Mirador
Para tener una de las mejores vistas de Cuenca, basta con tomar un bus en la avenida Solano, que en pocos minutos llegará a lo alto de una colina, en donde está el mirador de Turi.
Las visitas son frecuentes por parte de turistas de diferentes nacionalidades, especialmente en las noches cuando los campanarios y cúpulas de las iglesias están iluminados y dan un brillo especial a la ciudad.
Este balcón natural es uno de los escenarios ideales para llevarse una foto de recuerdo de Cuenca.


Aquí, a diferencia de otros lugares de acceso público, se cuenta con negocios donde se venden recuerdos, chompas para el frío, comida, etc. Además, por 25 centavos, el turista puede observar, a través de unos binoculares, un panorama más de cerca.


Aventura
Paúl Pañi, presidente del gobierno parroquial de Turi, quien se enorgullece de contar en este sector con profesionales que surten con sus ofertas a los turistas, añade que estos ingresos han levantado la economía de la comunidad y de la parroquia.


AvenTuri es una empresa turística cuencana que se inició en el 2010.  Su director es Rubén Toledo, contó que uno de los espacios de entretenimiento que tiene la parroquia es el parque recreativo con juegos infantiles cerca del balcón de Turi. El columpio es uno de los atractivos de este lugar, por el grado de adrenalina que experimenta el visitante y cuyo uso cuesta dos dólares.
También hay un puente colgante y un teleférico.  Además, cuenta una resbaladera para los más pequeños y con servicio de parqueadero y bar.
“Las instalaciones cuentan con la debida seguridad para su funcionamiento”, asegura Toledo. El Colegio de Ingenieros Mecánicos del Azuay realiza una inspección a todas las máquinas cada seis meses.
“El proyecto ha beneficiado a toda la parroquia y ha generado también fuentes de trabajo”, destaca su propietario. El horario de atención es de 10:00 a 19:00, de lunes a domingo.
El valor de la entrada es de un dólar y los niños no pagan. Está ubicado a 50 metros de la iglesia.

Devoción
En una cueva, ubicada en la cima de un cerro, está la imagen del Señor de Belén, una figura de piedra conocida como la protectora de los campos y hogares.
El presidente de la junta parroquial reveló que el Señor de Belén representa la imagen que protege las pertenencias de las personas del campo que creen que, al llevar parte de la tierra y rocas del cerro, sus hogares estarán seguros al igual que sus familias.
Este se encuentra en el centro parroquial, al subir unas gradas que dirigen también a varios de los restaurantes que se ubican en este lugar.

Gastronomía
La tradicional gastronomía del sector ofrece a los visitantes cuy con papas, chicha, humitas y café, entre otras delicias, a costos que varían desde los 75 centavos hasta los cinco dólares, depende del antojo.
Monserrath León vende en el lugar desde hace más de 10 años, ella menciona que, además de la gastronomía, las artesanías son muy solicitadas por los turistas.
Hay desde esferos con imágenes de Cuenca,  cuyo costo varía entre uno y tres dólares; cuadros y artículos como barcos, muñecos y más, a costos accesibles para los visitantes.  Las jornadas turísticas van hasta la 01:00 de la mañana y se extienden durante los fines de semana y feriados. (I)