Transportistas no logran retomar sus actividades

Unidades de transporte urbano no pudieron cumplir con sus labores de forma normal, debido a que no existen garantías para su libre circulación.
FOTO: Fernando Machado EL TIEMPO

El servicio de bus urbano fue intermitente en la mañana y nulo la tarde de ayer. Los gremios exigen alternativas para asumir la eliminación del subsidio a los combustibles mientras los disturbios continúan.

Menos de cinco horas se mantuvo el servicio de bus urbano ayer, suspendido luego de que dirigentes de la Cámara de Transporte de Cuenca dieron a conocer que una de sus unidades fue atacada y no había garantías para trabajar con normalidad.

El dirigente de la Cámara de Transporte de Cuenca, Oswaldo Flores, indicó que el gremio tiene la voluntad de prestar el servicio, pero los “actos violentos” que se registran por las protestas en la zona periférica de la ciudad, el cierre de vías y la ausencia de alternativas para sobrellevar la eliminación de los subsidios a los combustibles impiden retomar la normalidad del servicio.

“Si no tenemos garantías para cumplir nuestro trabajo, lamentablemente las unidades tendrán que pararse, lo mismo pasará cuando ya no podamos pagar a gasolina” indicó.

El gobernador del Azuay, Xavier Martínez, manifestó que entiende la posición de los transportistas sobre la exposición de sus unidades a actos vandálicos y que no obligarán al gremio a asumir riesgos innecesarios. La Policía y las Fuerzas Armadas trabajan de forma paralela para restablecer la movilidad en las vías y frenar los disturbios.

La tarde de ayer nuevamente se registraron protestas violentas en el Centro Histórico y para mañana está convocada una movilización de colectivos indígenas y sociales.

Mediación
En este marco, la Arquidiócesis de Cuenca se ofreció como mediadora entre los sectores sociales y el Gobierno Nacional, para generar un diálogo entre las partes y una salida pacífica a las manifestaciones de los últimos días.

El Arzobispo de Cuenca, Marcos Pérez Caicedo, indicó que “la Iglesia se solidariza con el pueblo y espera que todas las voces sean escuchadas, principalmente las de los más pobres”.

El prefecto de la provincia, Yaku Pérez Guartambel, quien anunció un “levantamiento” contra las medidas del Gobierno en el Azuay, se mostró abierto a un diálogo con la Presidencia bajo tutela de la Iglesia Católica. Lo propio hizo el gobernador Martínez, quien sostuvo que siempre ha estado abierto al diálogo pero que para sentarse a la mesa es necesario abandonar conductas violentas.

Otro frente político abierto tiene como escenario el Municipio de Cuenca. Los concejales de mayoría, 10 de 15 en la cámara cantonal, reiteraron su posición contraria al incremento de tarifa, mientras el alcalde Pedro Palacios pide llevar el tema al Cabildo y analizarlo de forma técnica.

La tarde de ayer los ediles y el Alcalde se reunieron para definir una posición sobre el tema, que será anunciada hoy. (I)

Transportistas no logran retomar sus actividades

Unidades de transporte urbano no pudieron cumplir con sus labores de forma normal, debido a que no existen garantías para su libre circulación.
FOTO: Fernando Machado EL TIEMPO

El servicio de bus urbano fue intermitente en la mañana y nulo la tarde de ayer. Los gremios exigen alternativas para asumir la eliminación del subsidio a los combustibles mientras los disturbios continúan.

Menos de cinco horas se mantuvo el servicio de bus urbano ayer, suspendido luego de que dirigentes de la Cámara de Transporte de Cuenca dieron a conocer que una de sus unidades fue atacada y no había garantías para trabajar con normalidad.

El dirigente de la Cámara de Transporte de Cuenca, Oswaldo Flores, indicó que el gremio tiene la voluntad de prestar el servicio, pero los “actos violentos” que se registran por las protestas en la zona periférica de la ciudad, el cierre de vías y la ausencia de alternativas para sobrellevar la eliminación de los subsidios a los combustibles impiden retomar la normalidad del servicio.

“Si no tenemos garantías para cumplir nuestro trabajo, lamentablemente las unidades tendrán que pararse, lo mismo pasará cuando ya no podamos pagar a gasolina” indicó.

El gobernador del Azuay, Xavier Martínez, manifestó que entiende la posición de los transportistas sobre la exposición de sus unidades a actos vandálicos y que no obligarán al gremio a asumir riesgos innecesarios. La Policía y las Fuerzas Armadas trabajan de forma paralela para restablecer la movilidad en las vías y frenar los disturbios.

La tarde de ayer nuevamente se registraron protestas violentas en el Centro Histórico y para mañana está convocada una movilización de colectivos indígenas y sociales.

Mediación
En este marco, la Arquidiócesis de Cuenca se ofreció como mediadora entre los sectores sociales y el Gobierno Nacional, para generar un diálogo entre las partes y una salida pacífica a las manifestaciones de los últimos días.

El Arzobispo de Cuenca, Marcos Pérez Caicedo, indicó que “la Iglesia se solidariza con el pueblo y espera que todas las voces sean escuchadas, principalmente las de los más pobres”.

El prefecto de la provincia, Yaku Pérez Guartambel, quien anunció un “levantamiento” contra las medidas del Gobierno en el Azuay, se mostró abierto a un diálogo con la Presidencia bajo tutela de la Iglesia Católica. Lo propio hizo el gobernador Martínez, quien sostuvo que siempre ha estado abierto al diálogo pero que para sentarse a la mesa es necesario abandonar conductas violentas.

Otro frente político abierto tiene como escenario el Municipio de Cuenca. Los concejales de mayoría, 10 de 15 en la cámara cantonal, reiteraron su posición contraria al incremento de tarifa, mientras el alcalde Pedro Palacios pide llevar el tema al Cabildo y analizarlo de forma técnica.

La tarde de ayer los ediles y el Alcalde se reunieron para definir una posición sobre el tema, que será anunciada hoy. (I)