Tradiciones de antaño se conjugan en festejo de Carnaval

Pan hecho en horno de leña, los tradicionales dulces, frutas de temporada, el mote pata y las mistelas, preparado de licor, se degustaron ayer en el primer ‘Festival del Dulce y Pan de Carnaval’ en la plazoleta Cruz de El Vado, con lo que se dio inicio a las fiestas en el histórico barrio.


Con el acompañamiento de las tonadas de las bandas de pueblo, las comparsas del Taita Carnaval y la animación de Santiago Illescas el ‘Hombre Voz’, los cuencanos disfrutaron con harina, papel picado, agua y espuma.


Hernán Alvarado, presidente de la Comisión de Cultura del Barrio El Vado, señaló que el objetivo es recuperar las tradiciones de antaño como el juego y la gastronomía típica que se acostumbraba a compartir en estas fechas.


Cuencanos y turistas pudieron comprar los productos elaborados por los emprendedores locales quienes ofrecieron la comida típica preparada con recetas emblemáticas.


“Cada familia hace los dulces de forma diferente. Con esto queremos también dinamizar el turismo y la economía del sector y mostrar, sobre todo a los mas jóvenes, cómo jugábamos el Carnaval hace años, lo que se comía y cómo se congregaban las personas en el festejo”, expresó Alvarado.


Variedad
Miguel Méndez, oriundo de la parroquia Bulán perteneciente al cantón Paute, llegó con frutas de temporada como peras, manzanas y duraznos, además del trago de satsuma preparado con la cosecha de sus productos en la hacienda ‘La Bonita’.


Bety Hurtado preparó el delicioso mote pata con ingredientes como lomo de chancho, chorizo, pepa de sambo, leche, cebolla, achiote, comino, pimienta, ajo y sal. No se daba abasto para expender los platos que eran solicitados por los comensales y que tenían un costo de dos dólares.


Lida Condoy, de la panadería ‘Moderna’, ofreció el suculento pan de Carnaval en distintas variedades: mestizo, de huevo, molletes, de cebolla; además de los dulces de capulí, de durazno, de leche y coco.


Junto a su esposo  Geovanni Chuchuca, doña Lida trabaja en el oficio desde hace 16 años, aunque la panadería tiene 35 años de historia desde que la instaló su suegra. “El pan que se hace para el Carnaval es especial porque lleva manteca de chancho y más huevos de los que se pone normalmente”, explicó mientras atendía a la gente que hacía fila para llevar el pan.


El Vado es conocido como el barrio de las panaderas, ha inspirado a poetas y músicos y conserva rincones que guardan historia. Inspirados en estos atributos, el Ministerio de Turismo, el CIDAP, el  Instituto Nacional de Patrimonio Cultual, el Museo Pumapungo, la Casa de la Cultura Núcleo del Azuay y la Fundación Municipal Turismo para Cuenca apoyaron la iniciativa del Comité Barrial.


Rosa Aguirre, especialista de promoción del Ministerio de Turismo, señaló que se ha firmado un convenio con la UDA a fin de identificar y fortalecer la vocación turística de El Vado y de los nueve barrios estratégicos de la ciudad para rescatar las costumbres y tradiciones. (I)

Tradiciones de antaño se conjugan en festejo de Carnaval

Pan hecho en horno de leña, los tradicionales dulces, frutas de temporada, el mote pata y las mistelas, preparado de licor, se degustaron ayer en el primer ‘Festival del Dulce y Pan de Carnaval’ en la plazoleta Cruz de El Vado, con lo que se dio inicio a las fiestas en el histórico barrio.


Con el acompañamiento de las tonadas de las bandas de pueblo, las comparsas del Taita Carnaval y la animación de Santiago Illescas el ‘Hombre Voz’, los cuencanos disfrutaron con harina, papel picado, agua y espuma.


Hernán Alvarado, presidente de la Comisión de Cultura del Barrio El Vado, señaló que el objetivo es recuperar las tradiciones de antaño como el juego y la gastronomía típica que se acostumbraba a compartir en estas fechas.


Cuencanos y turistas pudieron comprar los productos elaborados por los emprendedores locales quienes ofrecieron la comida típica preparada con recetas emblemáticas.


“Cada familia hace los dulces de forma diferente. Con esto queremos también dinamizar el turismo y la economía del sector y mostrar, sobre todo a los mas jóvenes, cómo jugábamos el Carnaval hace años, lo que se comía y cómo se congregaban las personas en el festejo”, expresó Alvarado.


Variedad
Miguel Méndez, oriundo de la parroquia Bulán perteneciente al cantón Paute, llegó con frutas de temporada como peras, manzanas y duraznos, además del trago de satsuma preparado con la cosecha de sus productos en la hacienda ‘La Bonita’.


Bety Hurtado preparó el delicioso mote pata con ingredientes como lomo de chancho, chorizo, pepa de sambo, leche, cebolla, achiote, comino, pimienta, ajo y sal. No se daba abasto para expender los platos que eran solicitados por los comensales y que tenían un costo de dos dólares.


Lida Condoy, de la panadería ‘Moderna’, ofreció el suculento pan de Carnaval en distintas variedades: mestizo, de huevo, molletes, de cebolla; además de los dulces de capulí, de durazno, de leche y coco.


Junto a su esposo  Geovanni Chuchuca, doña Lida trabaja en el oficio desde hace 16 años, aunque la panadería tiene 35 años de historia desde que la instaló su suegra. “El pan que se hace para el Carnaval es especial porque lleva manteca de chancho y más huevos de los que se pone normalmente”, explicó mientras atendía a la gente que hacía fila para llevar el pan.


El Vado es conocido como el barrio de las panaderas, ha inspirado a poetas y músicos y conserva rincones que guardan historia. Inspirados en estos atributos, el Ministerio de Turismo, el CIDAP, el  Instituto Nacional de Patrimonio Cultual, el Museo Pumapungo, la Casa de la Cultura Núcleo del Azuay y la Fundación Municipal Turismo para Cuenca apoyaron la iniciativa del Comité Barrial.


Rosa Aguirre, especialista de promoción del Ministerio de Turismo, señaló que se ha firmado un convenio con la UDA a fin de identificar y fortalecer la vocación turística de El Vado y de los nueve barrios estratégicos de la ciudad para rescatar las costumbres y tradiciones. (I)