El secreto de la violencia sexual contra los niños

FOTO: BENA

El abuso sexual es el primer delito de este tipo que se comente en contra de niños hasta los 12 años en el cantón Cuenca, así lo revelan las cifras de denuncias registradas en 2018 por la Fiscalía del Azuay.

Un total de 191 delitos en contra de niños fueron denunciados en 2018 en la Fiscalía, de estos el abuso sexual ocupa el primer lugar con 119 y la violación está en segundo lugar, con 41. En lo que va del 2019 se han registrado 69 y 29 casos respectivamente.

Leonardo Amoroso, fiscal provincial del Azuay (e), recalcó que lo primero que se debe lograr es romper el silencio y luego hacer que la sociedad tome conciencia de que la violencia sexual al interior de la familia, de la escuela y en lugares comunes en donde están los niños es una realidad.

Uno de los nudos críticos con los que debemos luchar a diario en la Fiscalía, en las denuncias de violencia sexual en contra de los menores de 12 años, es el abandono de la causa por parte del representante de la víctima”, recalcó.

El funcionario reseñó que al no contar con la comparecencia de la víctima en las diferentes etapas del proceso judicial, las acciones del fiscal quedan limitadas.

Causas del silencio

María Isabel Cordero, de la Fundación Sendas, comentó que la situación es alarmante en cuanto a los actos de violencia sexual en contra de niños y adolescentes y la historia nos ha dado la razón de que los casos no son nuevos, “ahora se los evidencia, nada más”.

“Desde el 2010 cuando se conoció el caso AAMPETRA donde se conoció el abuso de 41 niños, luego el de Guayaquil donde tres docentes abusaron de los niños y el caso del caso ‘El Principito’ y en este contexto el Estado tomó acciones”, reseñó.

Cordero resaltó que el silencio es la principal barrera que tienen para tratar los casos de violencia sexual. “Es una suerte de naturalizar estos actos y resignarse a que la sociedad es así y que no se puede hacer nada”, puntualizó.

En este sentido, recordó que el Ministerio de Educación dio a conocer que entre 2015 y 2017 existieron 817 delitos sexuales en el ámbito educativo, siendo los delitos de mayor incidencia el acoso con el 50% y el abuso con el 30%.

“El conflicto más grande son las tipificaciones, no por lo establecido en el COIP, sino con los imaginarios sociales que naturaliza actuaciones como el estupro, que es cuando un adulto manipula a un menor a tener relaciones sexuales bajo la premisa de que es consentido”, detalló.

El mandarle mano de vez en cuando no es malo, es una forma de que se naturaliza”, comentó Cordero a modo de crítica y enfatizó que el imaginario social lleva a naturalizar abusos que están latentes.

“El común imaginario apunta que mientras no haya penetración en contra de la voluntad no es delito”, añadió.

A esta naturalización social de los diferentes actos de violencia sexual, se suma lo expuesto por el fiscal, Leonardo Amoroso quien resaltó que el abandono de las denuncias y los ‘acuerdos’ dejan sin efecto lo actuado por la justicia.

“Tenemos que enfrentarnos a situaciones en las que el agresor, por ejemplo, es el padre quien además es el sostén económico de la familia y en estos casos las madres o representante legal de la víctima decide dejar el caso”, comentó Amoroso.

También está la posibilidad de llegar a los acuerdos económicos fuera del proceso legal y también es una de las principales causas por las que abandonan los procesos judiciales.

Prevención de la violencia sexuales

Teresita Cabrera, directora distrital Ministerio de Inclusión Social Cuenca, comentó que cuentan con un Protocolo de Prevención de Violencia el cual lo socializan a través de los Centros de Desarrollo Infantil y del programa ‘Creciendo con nuestros hijos’

“Trabajamos al interior del núcleo familiar para prevenir todo tipo de violencia en contra de los niños. Las cifras hablan de que en casos de abuso sexual el agresor siempre está dentro del núcleo familiar más cercano del niño”, dijo.

La funcionaria resaltó, además, que cuentan con una ‘Escuela de familias’ en donde también se aborda sobre los derechos sexuales y reproductivos. “En esta temática abordamos con un enfoque de prevención de la violencia sexual contra los niños”, apunto Cabrera.

El Ministerio de Salud Pública (MSP) también trabaja en campañas de prevención de la violencia sexual.

Protocolos de atención a víctimas

Instituciones como el MIES y el MSP cuentan con protocolos de atención de víctimas de violencia sexual. Los protocolos de las dos instituciones como primer paso es resguardar a la víctima.

En el caso del MIES se contactan con la cartera de Estado de salud para realizar el examen médico legal y luego remiten el caso a la Fiscalía para seguir el proceso de ley.

En tanto el MSP cuando identifica un caso de violación a un menor primero trasladan a la víctima a una sala especializada que tiene, en Cuenca funciona en el centro de salud Carlos Elizalde, y luego realizan el examen médico a la víctima finalmente al verificar el caso notifican a la Fiscalía.

Una vez judicializado el caso, la Fiscalía lleva el caso hasta lograr la sentencia en la cual se dictaminará la pena en contra del culpable y una serie de medidas de reparación y restitución de derechos para la víctima.

En el ámbito de la restitución de derechos, la Secretaría de Derechos Humanos. Zoila Coronel, coordinador zonal de Drechos Humanos, explicó que entre las competencias de ellos es la protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes.

“Durante y después del proceso judicial nos encargamos de la restitución de todos los derechos de la víctima y de su núcleo familiar. No tenemos un límite de tiempo para su abordaje, ya que luego de la terapia determinada por la ley realizamos seguimiento para que no se vuelva a cometer el delito”, explicó Coronel.

En la oficina de Servicios Especializados de Protección Especial de Cuenca, en lo que va de 2019, se atiende a un total de 79 niños y en 2018 atendieron a 184 niños, todos por agresiones sexuales. (I)

El secreto de la violencia sexual contra los niños

FOTO: BENA

El abuso sexual es el primer delito de este tipo que se comente en contra de niños hasta los 12 años en el cantón Cuenca, así lo revelan las cifras de denuncias registradas en 2018 por la Fiscalía del Azuay.

Un total de 191 delitos en contra de niños fueron denunciados en 2018 en la Fiscalía, de estos el abuso sexual ocupa el primer lugar con 119 y la violación está en segundo lugar, con 41. En lo que va del 2019 se han registrado 69 y 29 casos respectivamente.

Leonardo Amoroso, fiscal provincial del Azuay (e), recalcó que lo primero que se debe lograr es romper el silencio y luego hacer que la sociedad tome conciencia de que la violencia sexual al interior de la familia, de la escuela y en lugares comunes en donde están los niños es una realidad.

Uno de los nudos críticos con los que debemos luchar a diario en la Fiscalía, en las denuncias de violencia sexual en contra de los menores de 12 años, es el abandono de la causa por parte del representante de la víctima”, recalcó.

El funcionario reseñó que al no contar con la comparecencia de la víctima en las diferentes etapas del proceso judicial, las acciones del fiscal quedan limitadas.

Causas del silencio

María Isabel Cordero, de la Fundación Sendas, comentó que la situación es alarmante en cuanto a los actos de violencia sexual en contra de niños y adolescentes y la historia nos ha dado la razón de que los casos no son nuevos, “ahora se los evidencia, nada más”.

“Desde el 2010 cuando se conoció el caso AAMPETRA donde se conoció el abuso de 41 niños, luego el de Guayaquil donde tres docentes abusaron de los niños y el caso del caso ‘El Principito’ y en este contexto el Estado tomó acciones”, reseñó.

Cordero resaltó que el silencio es la principal barrera que tienen para tratar los casos de violencia sexual. “Es una suerte de naturalizar estos actos y resignarse a que la sociedad es así y que no se puede hacer nada”, puntualizó.

En este sentido, recordó que el Ministerio de Educación dio a conocer que entre 2015 y 2017 existieron 817 delitos sexuales en el ámbito educativo, siendo los delitos de mayor incidencia el acoso con el 50% y el abuso con el 30%.

“El conflicto más grande son las tipificaciones, no por lo establecido en el COIP, sino con los imaginarios sociales que naturaliza actuaciones como el estupro, que es cuando un adulto manipula a un menor a tener relaciones sexuales bajo la premisa de que es consentido”, detalló.

El mandarle mano de vez en cuando no es malo, es una forma de que se naturaliza”, comentó Cordero a modo de crítica y enfatizó que el imaginario social lleva a naturalizar abusos que están latentes.

“El común imaginario apunta que mientras no haya penetración en contra de la voluntad no es delito”, añadió.

A esta naturalización social de los diferentes actos de violencia sexual, se suma lo expuesto por el fiscal, Leonardo Amoroso quien resaltó que el abandono de las denuncias y los ‘acuerdos’ dejan sin efecto lo actuado por la justicia.

“Tenemos que enfrentarnos a situaciones en las que el agresor, por ejemplo, es el padre quien además es el sostén económico de la familia y en estos casos las madres o representante legal de la víctima decide dejar el caso”, comentó Amoroso.

También está la posibilidad de llegar a los acuerdos económicos fuera del proceso legal y también es una de las principales causas por las que abandonan los procesos judiciales.

Prevención de la violencia sexuales

Teresita Cabrera, directora distrital Ministerio de Inclusión Social Cuenca, comentó que cuentan con un Protocolo de Prevención de Violencia el cual lo socializan a través de los Centros de Desarrollo Infantil y del programa ‘Creciendo con nuestros hijos’

“Trabajamos al interior del núcleo familiar para prevenir todo tipo de violencia en contra de los niños. Las cifras hablan de que en casos de abuso sexual el agresor siempre está dentro del núcleo familiar más cercano del niño”, dijo.

La funcionaria resaltó, además, que cuentan con una ‘Escuela de familias’ en donde también se aborda sobre los derechos sexuales y reproductivos. “En esta temática abordamos con un enfoque de prevención de la violencia sexual contra los niños”, apunto Cabrera.

El Ministerio de Salud Pública (MSP) también trabaja en campañas de prevención de la violencia sexual.

Protocolos de atención a víctimas

Instituciones como el MIES y el MSP cuentan con protocolos de atención de víctimas de violencia sexual. Los protocolos de las dos instituciones como primer paso es resguardar a la víctima.

En el caso del MIES se contactan con la cartera de Estado de salud para realizar el examen médico legal y luego remiten el caso a la Fiscalía para seguir el proceso de ley.

En tanto el MSP cuando identifica un caso de violación a un menor primero trasladan a la víctima a una sala especializada que tiene, en Cuenca funciona en el centro de salud Carlos Elizalde, y luego realizan el examen médico a la víctima finalmente al verificar el caso notifican a la Fiscalía.

Una vez judicializado el caso, la Fiscalía lleva el caso hasta lograr la sentencia en la cual se dictaminará la pena en contra del culpable y una serie de medidas de reparación y restitución de derechos para la víctima.

En el ámbito de la restitución de derechos, la Secretaría de Derechos Humanos. Zoila Coronel, coordinador zonal de Drechos Humanos, explicó que entre las competencias de ellos es la protección de los derechos de niños, niñas y adolescentes.

“Durante y después del proceso judicial nos encargamos de la restitución de todos los derechos de la víctima y de su núcleo familiar. No tenemos un límite de tiempo para su abordaje, ya que luego de la terapia determinada por la ley realizamos seguimiento para que no se vuelva a cometer el delito”, explicó Coronel.

En la oficina de Servicios Especializados de Protección Especial de Cuenca, en lo que va de 2019, se atiende a un total de 79 niños y en 2018 atendieron a 184 niños, todos por agresiones sexuales. (I)