Sala de Primera Acogida tiene 182 denuncias por maltratos en 2019

La doctora da atención a una abuela y su nieto en la la de atención

Las mujeres dejan el miedo de lado y cada vez delatan más al agresor. En 2018 hubo 189 denuncias y a un mes de terminar 2019 se han tramitado 182 casos, la mayoría de violencia contra la mujer. También han dado atención psicológica. 

Las víctimas de maltrato rompen el silencio en el que están sumergidas desde hace varios años. La directora del Distrito Cuenca-Sur, María Fernanda Jervez, asegura que la Sala de Primera Acogida que funciona en el Hospital Materno Infantil Carlos Elizalde, registró un amento de denuncias por violencia este año, en comparación con el año pasado.

Aún no se termina el 2019 y ya a través de esta entidad se han contado 182 notificaciones de maltratos, en Fiscalía y en la Junta Cantonal de Protección de Derechos; mientras que el año pasado se registraron 189 denuncias.

Para  Jervez esto refleja que las víctimas de violencia, sean mujeres, niños o adultos mayores, se están empoderando más y se está acabando el miedo a notificar cuando se es violentada.

A pesar de estos esfuerzos y resultados que tildan de “positivos”, según datos de la Fiscalía General siete de cada 10 mujeres han sufrido algún tipo de violencia en Azuay y durante el 2019 tres mujeres han sido asesinadas en la provincia.

Esta institución también divulgó que desde el 1 de enero de 2014 hasta el 18 de noviembre de 2019 son 355 mujeres víctimas de femicidio en el país.

A pesar de esto,  Jervez sostiene que esta sala es la única en la provincia que tiene una norma técnica elaborada entre la Fiscalía General del Estado y el Ministerio de Salud Pública, en donde manejan protocolos forenses de medicina legal para los casos de delitos sexuales.

Su aplicación garantiza la protección de las evidencias del delito. La Fiscalía también capacitó a los médicos responsables sobre peritajes y esto permitió tener una coordinación en la atención de las víctimas y su acceso a la justicia.

“Disponemos de un médico, un psicólogo, damos terapia y les ayudamos a manejar sus problemas. De ser un delito flagrante se les da acceso a la profilaxis para VIH y se le da medicación para evitar embarazo no deseado. Se hacen pruebas toxicológicas y se notifica a las autoridades pertinentes”, detalla  Jervez.

Pero el trabajo de la sala no termina aquí, los médicos están en el deber de dar seguimiento a cada caso y, si la víctima corre riesgo en su casa, se la envía a casa de acogida como María Amor.  Jervez destaca que las salas fueron pensadas para atender a todos los ciudadanos, sin importar edad o género, pero se atiende más a mujeres.

Durante este año, en la sala se han hecho 305 atenciones médicas y 870 psicológicas y se han realizado 75 visitas domiciliarias a parroquias y la mayoría de atenciones, 280, ha sido a mujeres; fueron 50 consultas a hombres.

Mientras que las atenciones psicológicas se dieron a 600 mujeres y 182 a hombres; “a pesar de que hay más mujeres no se concentra solo en ellas”, argumenta  Jervez. Para el 2018 se realizaron 1.487 atenciones: 486 médicas, 966 psicológicas y 97 visitas domiciliarias.

Una de las pacientes es Helena, nombre protegido. Una chica de 35 años que recibe atención psicológica en la Sala de Primera Acogida. Anda con su guagua de un año y ocho meses que sufre de epilepsia; cumple arresto domiciliario por delito de droga.


En su tobillo derecho lleva un grillete electrónico y puede salir solo a la sala de primera acogida. Admite que desde los 14 años tuvo problemas de conducta, pero durante su vida también ha sido víctima de violencia por parte de sus parejas, sobre todo violencia psicológica.

Confiesa que su novio le fue infiel y después de ser maltratada verbalmente decidió terminar su relación con él. “Aquí me han ayudado, la trabajadora social hasta me ha dado ayuda económica”, asegura Helena mientras juega con su pequeña.

Aunque considera que es prudente que haya más Salas de Primera Acogida en la provincia, los médicos aseguran que todos los trabajadores del Ministerio de Salud Pública están capacitados para hacer estas atenciones porque conocen el protocolo cuando se trata de maltrato.

María José Machado, activista por los derechos de las mujeres, asegura que la violencia hacia la mujer es un fenómeno estructural que afecta principalmente a ellas. El 80 por ciento de las mujeres que denuncian maltrato lo sufre por parte de sus esposos o parejas sentimentales.

“Esto deja ver que la casa es el lugar más inseguro para las mujeres”, reflexiona Machado y asegura que hay que trabajar en los patrones socioculturales que naturalizan la violencia contra la mujer. (I)

Sala de Primera Acogida tiene 182 denuncias por maltratos en 2019

La doctora da atención a una abuela y su nieto en la la de atención

Las mujeres dejan el miedo de lado y cada vez delatan más al agresor. En 2018 hubo 189 denuncias y a un mes de terminar 2019 se han tramitado 182 casos, la mayoría de violencia contra la mujer. También han dado atención psicológica. 

Las víctimas de maltrato rompen el silencio en el que están sumergidas desde hace varios años. La directora del Distrito Cuenca-Sur, María Fernanda Jervez, asegura que la Sala de Primera Acogida que funciona en el Hospital Materno Infantil Carlos Elizalde, registró un amento de denuncias por violencia este año, en comparación con el año pasado.

Aún no se termina el 2019 y ya a través de esta entidad se han contado 182 notificaciones de maltratos, en Fiscalía y en la Junta Cantonal de Protección de Derechos; mientras que el año pasado se registraron 189 denuncias.

Para  Jervez esto refleja que las víctimas de violencia, sean mujeres, niños o adultos mayores, se están empoderando más y se está acabando el miedo a notificar cuando se es violentada.

A pesar de estos esfuerzos y resultados que tildan de “positivos”, según datos de la Fiscalía General siete de cada 10 mujeres han sufrido algún tipo de violencia en Azuay y durante el 2019 tres mujeres han sido asesinadas en la provincia.

Esta institución también divulgó que desde el 1 de enero de 2014 hasta el 18 de noviembre de 2019 son 355 mujeres víctimas de femicidio en el país.

A pesar de esto,  Jervez sostiene que esta sala es la única en la provincia que tiene una norma técnica elaborada entre la Fiscalía General del Estado y el Ministerio de Salud Pública, en donde manejan protocolos forenses de medicina legal para los casos de delitos sexuales.

Su aplicación garantiza la protección de las evidencias del delito. La Fiscalía también capacitó a los médicos responsables sobre peritajes y esto permitió tener una coordinación en la atención de las víctimas y su acceso a la justicia.

“Disponemos de un médico, un psicólogo, damos terapia y les ayudamos a manejar sus problemas. De ser un delito flagrante se les da acceso a la profilaxis para VIH y se le da medicación para evitar embarazo no deseado. Se hacen pruebas toxicológicas y se notifica a las autoridades pertinentes”, detalla  Jervez.

Pero el trabajo de la sala no termina aquí, los médicos están en el deber de dar seguimiento a cada caso y, si la víctima corre riesgo en su casa, se la envía a casa de acogida como María Amor.  Jervez destaca que las salas fueron pensadas para atender a todos los ciudadanos, sin importar edad o género, pero se atiende más a mujeres.

Durante este año, en la sala se han hecho 305 atenciones médicas y 870 psicológicas y se han realizado 75 visitas domiciliarias a parroquias y la mayoría de atenciones, 280, ha sido a mujeres; fueron 50 consultas a hombres.

Mientras que las atenciones psicológicas se dieron a 600 mujeres y 182 a hombres; “a pesar de que hay más mujeres no se concentra solo en ellas”, argumenta  Jervez. Para el 2018 se realizaron 1.487 atenciones: 486 médicas, 966 psicológicas y 97 visitas domiciliarias.

Una de las pacientes es Helena, nombre protegido. Una chica de 35 años que recibe atención psicológica en la Sala de Primera Acogida. Anda con su guagua de un año y ocho meses que sufre de epilepsia; cumple arresto domiciliario por delito de droga.


En su tobillo derecho lleva un grillete electrónico y puede salir solo a la sala de primera acogida. Admite que desde los 14 años tuvo problemas de conducta, pero durante su vida también ha sido víctima de violencia por parte de sus parejas, sobre todo violencia psicológica.

Confiesa que su novio le fue infiel y después de ser maltratada verbalmente decidió terminar su relación con él. “Aquí me han ayudado, la trabajadora social hasta me ha dado ayuda económica”, asegura Helena mientras juega con su pequeña.

Aunque considera que es prudente que haya más Salas de Primera Acogida en la provincia, los médicos aseguran que todos los trabajadores del Ministerio de Salud Pública están capacitados para hacer estas atenciones porque conocen el protocolo cuando se trata de maltrato.

María José Machado, activista por los derechos de las mujeres, asegura que la violencia hacia la mujer es un fenómeno estructural que afecta principalmente a ellas. El 80 por ciento de las mujeres que denuncian maltrato lo sufre por parte de sus esposos o parejas sentimentales.

“Esto deja ver que la casa es el lugar más inseguro para las mujeres”, reflexiona Machado y asegura que hay que trabajar en los patrones socioculturales que naturalizan la violencia contra la mujer. (I)