La rinoplastia es la cirugía con mayor demanda en el Austro

Junto a la abdominoplastia y a la mamoplastia de aumento, estas son las intervenciones estéticas que más se practican en Azuay, Loja, Cañar y El Oro, según los profesionales de la Secpre, quienes explican además sobre las alertas que deben tomar en cuenta las personas antes de ser operadas.

La intervención quirúrgica que tiene mayor demanda en el Austro es la rinoplastia o cirugía de la nariz. A esta le siguen la abdominoplastia o cirugía del abdomen, la liposucción o extracción de grasa en determinadas zonas del cuerpo, y la mamoplastia o el aumento o reducción de senos.

Así lo indica Santiago Lituma, tesorero de la Sociedad Ecuatoriana de Cirugía Plástica Reconstructiva y Estética, Secpre; gremio que se conforma en el país por capítulos o provincias. Sin embargo, dice, el del Austro incluye a Azuay, Cañar, El Oro y Loja porque al inicio se inscribieron pocos socios. Hoy suman 22 en estas provincias.

El médico cuencano asegura además que, la rinoplastia “ha sido la cirugía reina durante los últimos cinco años por ser la nariz el centro medio de la cara, un espacio que casi todas las personas quieren mejorar”.

Dentro de las más solicitadas están también las cirugías faciales, la otoplastia o cirugía de las orejas, y el rejuvenecimiento vaginal.

Mitos
Pablo Salamea, cirujano plástico cuencano y secretario de la Secpre capítulo Austro dice que, con el paso de los años los mitos alrededor de las cirugías plásticas, como el hecho de ocultarlas o considerarlas como “una intervención misteriosa” han desaparecido: “hoy, la gente la acepta con más apertura”.

Cuenta incluso que la demanda se incrementa en los meses de junio, julio y agosto por la época de vacaciones. Otro de los prejuicios que desmiente Salamea es la clasificación de la cirugía plástica únicamente dentro del ámbito estético, sin considerarla como una intervención reconstructiva “que puede cambiar para bien la vida de las personas”.

Tanto Lituma como Salamea comparten el criterio de que no todas las personas son candidatas a una cirugía plástica, pues antes de considerarla los profesionales realizan exámenes y valoraciones completas, además de que no todos las requieren y “esta guía depende de la ética del médico”, argumenta.

Riesgos
Si bien los médicos de la Secpre pertenecen a un gremio certificado por el Ministerio de Salud Pública, también existen personas que ofrecen la práctica de cirugías plásticas a “bajo costo”.

Basta con escribir las palabras ‘cirugía plástica Cuenca’ en los buscadores de las distintas redes sociales para que dirijan al usuario a promociones o programas de agendamiento de cupos para intervenciones como: rinoplastia, minilipo, lipopada, bichectomía o extracción de la grasa de las mejillas, entre otras.

“Cupos limitados, anestesia local y consulta gratis” son parte de las ofertas. En su mayoría, estos anuncios no colocan el nombre del profesional encargado y esto, para Pablo Salamea ya es una alerta que debe generar desconfianza.

Esta es una de las razones por las que se conformó la Secpre en la zona austral, que en su página oficial advierte: “existen personas que, basadas en propagandas realizan procedimientos de cirugía estética sin ser verdaderos especialistas acreditados. Los pacientes ponen en riesgo sus vidas, pues desconocen acerca de las complicaciones y sobre todo, cómo actuar de forma correcta para resolverlas”.

Costos
Los especialistas acreditados a la Secpre prefieren no revelar los costos de las distintas intervenciones porque sostienen que esto depende de cada paciente. “La ética y la formación académica deben primar al momento de conocer y valorar a quienes confían en nosotros”, dice Lituma. (I)

DATOS
-Acceso. Las personas interesadas en practicarse una cirugía plástica pueden ingresar a la página web de la Sociedad Ecuatoriana de Cirugía Plástica.
-Vacaciones. Los meses en los que se incrementa la demanda de las cirugías son junio, julio y agosto,
temporada de vacaciones.
-Demanda. Las intervenciones quirúrgicas más solicitadas son la rinoplastia, abdominoplastia, liposucción en varias zonas, mamoplastia y cirugías faciales.

LA CIFRA
22
cirujanos están acreditados a Secpre que incluye a Azuay, Cañar, El Oro y Loja.

Marcia Z. Oficinista Paciente de cirugía plástica
“La suerte no depende solo de los costos”

Marcia Z. trabaja en una oficina pública y esta es la razón por la que decidió “mejorar su imagen”. Pagó 1.000 dólares por una rinoplastia o cirugía de la nariz pero los resultados no fueron los esperados: “le juro que hubiese preferido quedarme con mi nariz aguileña a pasar por todo el dolor físico y emocional que viví”.

Aparentemente, cuenta, el lugar en el que la intervinieron era seguro y aséptico. Pero las complicaciones empezaron en el postoperatorio cuando una constante hemorragia y las dificultades al respirar se presentaron.

Cuando Marcia quiso contactar con el supuesto profesional que la operó, la línea estaba suspendida y cuando regresó al lugar estaba arrendado por otras personas. La mujer se vio obligada a pagar una nueva intervención “y a dejar de confiar en los anuncios de Internet porque no siempre la mala suerte depende de los costos”.

A Sofía P. le fue mejor que a Marcia. Ella se realizó una liposucción hace un año y medio, y según cuenta, no tuvo complicaciones más que las molestias naturales luego de la cirugía. “Considero que la imagen es importante y tal vez no todos compartan mi criterio pero vivimos en un mundo muy competitivo”, dice. (I)

Isabel Aguilar
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

La rinoplastia es la cirugía con mayor demanda en el Austro

Junto a la abdominoplastia y a la mamoplastia de aumento, estas son las intervenciones estéticas que más se practican en Azuay, Loja, Cañar y El Oro, según los profesionales de la Secpre, quienes explican además sobre las alertas que deben tomar en cuenta las personas antes de ser operadas.

La intervención quirúrgica que tiene mayor demanda en el Austro es la rinoplastia o cirugía de la nariz. A esta le siguen la abdominoplastia o cirugía del abdomen, la liposucción o extracción de grasa en determinadas zonas del cuerpo, y la mamoplastia o el aumento o reducción de senos.

Así lo indica Santiago Lituma, tesorero de la Sociedad Ecuatoriana de Cirugía Plástica Reconstructiva y Estética, Secpre; gremio que se conforma en el país por capítulos o provincias. Sin embargo, dice, el del Austro incluye a Azuay, Cañar, El Oro y Loja porque al inicio se inscribieron pocos socios. Hoy suman 22 en estas provincias.

El médico cuencano asegura además que, la rinoplastia “ha sido la cirugía reina durante los últimos cinco años por ser la nariz el centro medio de la cara, un espacio que casi todas las personas quieren mejorar”.

Dentro de las más solicitadas están también las cirugías faciales, la otoplastia o cirugía de las orejas, y el rejuvenecimiento vaginal.

Mitos
Pablo Salamea, cirujano plástico cuencano y secretario de la Secpre capítulo Austro dice que, con el paso de los años los mitos alrededor de las cirugías plásticas, como el hecho de ocultarlas o considerarlas como “una intervención misteriosa” han desaparecido: “hoy, la gente la acepta con más apertura”.

Cuenta incluso que la demanda se incrementa en los meses de junio, julio y agosto por la época de vacaciones. Otro de los prejuicios que desmiente Salamea es la clasificación de la cirugía plástica únicamente dentro del ámbito estético, sin considerarla como una intervención reconstructiva “que puede cambiar para bien la vida de las personas”.

Tanto Lituma como Salamea comparten el criterio de que no todas las personas son candidatas a una cirugía plástica, pues antes de considerarla los profesionales realizan exámenes y valoraciones completas, además de que no todos las requieren y “esta guía depende de la ética del médico”, argumenta.

Riesgos
Si bien los médicos de la Secpre pertenecen a un gremio certificado por el Ministerio de Salud Pública, también existen personas que ofrecen la práctica de cirugías plásticas a “bajo costo”.

Basta con escribir las palabras ‘cirugía plástica Cuenca’ en los buscadores de las distintas redes sociales para que dirijan al usuario a promociones o programas de agendamiento de cupos para intervenciones como: rinoplastia, minilipo, lipopada, bichectomía o extracción de la grasa de las mejillas, entre otras.

“Cupos limitados, anestesia local y consulta gratis” son parte de las ofertas. En su mayoría, estos anuncios no colocan el nombre del profesional encargado y esto, para Pablo Salamea ya es una alerta que debe generar desconfianza.

Esta es una de las razones por las que se conformó la Secpre en la zona austral, que en su página oficial advierte: “existen personas que, basadas en propagandas realizan procedimientos de cirugía estética sin ser verdaderos especialistas acreditados. Los pacientes ponen en riesgo sus vidas, pues desconocen acerca de las complicaciones y sobre todo, cómo actuar de forma correcta para resolverlas”.

Costos
Los especialistas acreditados a la Secpre prefieren no revelar los costos de las distintas intervenciones porque sostienen que esto depende de cada paciente. “La ética y la formación académica deben primar al momento de conocer y valorar a quienes confían en nosotros”, dice Lituma. (I)

DATOS
-Acceso. Las personas interesadas en practicarse una cirugía plástica pueden ingresar a la página web de la Sociedad Ecuatoriana de Cirugía Plástica.
-Vacaciones. Los meses en los que se incrementa la demanda de las cirugías son junio, julio y agosto,
temporada de vacaciones.
-Demanda. Las intervenciones quirúrgicas más solicitadas son la rinoplastia, abdominoplastia, liposucción en varias zonas, mamoplastia y cirugías faciales.

LA CIFRA
22
cirujanos están acreditados a Secpre que incluye a Azuay, Cañar, El Oro y Loja.

Marcia Z. Oficinista Paciente de cirugía plástica
“La suerte no depende solo de los costos”

Marcia Z. trabaja en una oficina pública y esta es la razón por la que decidió “mejorar su imagen”. Pagó 1.000 dólares por una rinoplastia o cirugía de la nariz pero los resultados no fueron los esperados: “le juro que hubiese preferido quedarme con mi nariz aguileña a pasar por todo el dolor físico y emocional que viví”.

Aparentemente, cuenta, el lugar en el que la intervinieron era seguro y aséptico. Pero las complicaciones empezaron en el postoperatorio cuando una constante hemorragia y las dificultades al respirar se presentaron.

Cuando Marcia quiso contactar con el supuesto profesional que la operó, la línea estaba suspendida y cuando regresó al lugar estaba arrendado por otras personas. La mujer se vio obligada a pagar una nueva intervención “y a dejar de confiar en los anuncios de Internet porque no siempre la mala suerte depende de los costos”.

A Sofía P. le fue mejor que a Marcia. Ella se realizó una liposucción hace un año y medio, y según cuenta, no tuvo complicaciones más que las molestias naturales luego de la cirugía. “Considero que la imagen es importante y tal vez no todos compartan mi criterio pero vivimos en un mundo muy competitivo”, dice. (I)

Isabel Aguilar
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.