‘Rehenes’, un viaje perenne del periodismo investigativo

Los autores del libro junto a los académicos de la UDA y de la Universidad de Cuenca, durante la presentación del libro ‘Rehenes’, en un conversatorio con estudiantes.
FOTO: EL TIEMPO

Los periodistas Arturo Torres y María Belén Arroyo son los autores del texto que revela detalles sobre la ejecución del equipo de prensa de Diario El Comercio en la frontera norte de Ecuador. Ellos desarrollaron una investigación con la que narran la historia detrás de la muerte Javier, Paúl y Efraín.

Uno de los refugios de alias ‘Guacho’ fue la isla Tortuga, cerca de Campanita, entre Ecuador y Colombia. Esa es una de las revelaciones de ‘Rehenes’, una investigación de los periodistas Arturo Torres y María Belén Arroyo. Son historias de “cruda y triste realidad que merecía ser investigada y contada”; es un testimonio profundo y doloroso de esa tierra de nadie, Mataje, que no devolvió 10 vidas, entre ellas las del equipo periodístico de Diario El Comercio: Javier Ortega, Paúl Rivas y Efraín Segarra.

El libro hace un recorrido por la “frontera del olvido”, la historia de ‘Guacho’ y la de tantos de allá, el problema del narcotráfico silenciado y ocultado por varios gobiernos; el giro de este estatus quo, con el atentado de inicio de 2018, la realidad de los disidentes y las dificultades con las fuerzas del orden y las viviencias de la población de Mataje.

Así lo describió Caroline Ávila, docente de la Universidad del Azuay, UDA, lugar donde se realizó la presentación de este libro.

Insistió en que el texto revela las inexperiencias, las vilaciones, las imprudencias, las injusticias. “Decirle inútil a la negociación es poco, y claro con el desenlace que se conoce, que a su vez esta investigación devela decisiones tardías y atropelladas en torno a un supuesto canje frustrado”.

Torres relata en su texto introductorio que se alejan de apasionamientos y subjetividades para apegarse con disciplina al método, reconstruir los hechos y contrastarlos para luego reconfirmarlos.

Fue un trabajo de nueve meses de investigación, visitas constantes a los pueblitos de Esmeraldas, Mataje incluido, pero también viajes a Bogotá y Boyacá, en Colombia. En sus páginas se puede leer cómo la gente de estos pueblos sabía con tanto detalle el periplo de los cautivos, las discusiones con los captores, y otros detalles del secuestro de los periodistas.

Los autores muestran los mensajes de What’sApp que intercambiaron el Estado y el grupo terrorista, “apegados al máximo a la realidad de esos momentos tan difíciles y críticos”.

Logran identificar y describir el rol de cada institución y de cada autoridad.

Este es otro de los pasajes reveladores de la investigación. Es un libro de 280 páginas que pinta la “triste realidad” de la frontera entre Ecuador y Colombia, en San Lorenzo, destaca Ávila.

Insiste en las “continuas contradicciones” de las declaraciones oficiales de Ecuador y Colombia en las trágicas horas que terminaron en el asesinato de los periodistas Javier, Paúl y Efraín.“El libro ‘Rehenes’ cuenta la historia de tres que nos faltan y nos faltarán siempre, pero también cuenta la historia de ‘Guacho’, ‘Cuco’, ‘Guajiboy’, ‘Pitufo’, de ‘Yadira’, ‘Ricardo’, Dr. Maldonado, Monseñor Arellano”, reveló Ávila.

La enseñanza
Durante el conversatorio y presentación del libro, en el que estuvieron presentes estudiantes de la carrera de periodismo, también se recordó a la periodista fallecida Sandra Ochoa, quien desarrolló una investigación sobre la lucha por perseguir el sueño americano.

Ricardo Tello, docente de la Universidad de Cuenca, hizo una remembranza de aquella situación en la que Ochoa se involucró para su investigación resaltando el ejemplo de valentía que tuvo la periodista para llevar acabo un arriesgado viaje: “¡Ese periodismo, es de investigación!”

Acotó que para esa ocasión “ya habían ciertos indicadores de que el foco periodístico debía empezar a fijarse en algo que se conoce como periodismo de alto riesgo, y es ese al que empiezan a desaparecer”. Tello indicó que, sin embargo, no hay una real conciencia de lo que esto significa.

Matias Zibell, docente de periodismo de la UDA, acotó que el periodismo investigativo es el más audaz de todos, “porque el periodista se enfrenta contra el poder: el poder de un gobierno, el poder económico o el más despiadado, el poder del narcotráfico”. (I)

Sandra Altafulla
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‘Rehenes’, un viaje perenne del periodismo investigativo

Los autores del libro junto a los académicos de la UDA y de la Universidad de Cuenca, durante la presentación del libro ‘Rehenes’, en un conversatorio con estudiantes.
FOTO: EL TIEMPO

Los periodistas Arturo Torres y María Belén Arroyo son los autores del texto que revela detalles sobre la ejecución del equipo de prensa de Diario El Comercio en la frontera norte de Ecuador. Ellos desarrollaron una investigación con la que narran la historia detrás de la muerte Javier, Paúl y Efraín.

Uno de los refugios de alias ‘Guacho’ fue la isla Tortuga, cerca de Campanita, entre Ecuador y Colombia. Esa es una de las revelaciones de ‘Rehenes’, una investigación de los periodistas Arturo Torres y María Belén Arroyo. Son historias de “cruda y triste realidad que merecía ser investigada y contada”; es un testimonio profundo y doloroso de esa tierra de nadie, Mataje, que no devolvió 10 vidas, entre ellas las del equipo periodístico de Diario El Comercio: Javier Ortega, Paúl Rivas y Efraín Segarra.

El libro hace un recorrido por la “frontera del olvido”, la historia de ‘Guacho’ y la de tantos de allá, el problema del narcotráfico silenciado y ocultado por varios gobiernos; el giro de este estatus quo, con el atentado de inicio de 2018, la realidad de los disidentes y las dificultades con las fuerzas del orden y las viviencias de la población de Mataje.

Así lo describió Caroline Ávila, docente de la Universidad del Azuay, UDA, lugar donde se realizó la presentación de este libro.

Insistió en que el texto revela las inexperiencias, las vilaciones, las imprudencias, las injusticias. “Decirle inútil a la negociación es poco, y claro con el desenlace que se conoce, que a su vez esta investigación devela decisiones tardías y atropelladas en torno a un supuesto canje frustrado”.

Torres relata en su texto introductorio que se alejan de apasionamientos y subjetividades para apegarse con disciplina al método, reconstruir los hechos y contrastarlos para luego reconfirmarlos.

Fue un trabajo de nueve meses de investigación, visitas constantes a los pueblitos de Esmeraldas, Mataje incluido, pero también viajes a Bogotá y Boyacá, en Colombia. En sus páginas se puede leer cómo la gente de estos pueblos sabía con tanto detalle el periplo de los cautivos, las discusiones con los captores, y otros detalles del secuestro de los periodistas.

Los autores muestran los mensajes de What’sApp que intercambiaron el Estado y el grupo terrorista, “apegados al máximo a la realidad de esos momentos tan difíciles y críticos”.

Logran identificar y describir el rol de cada institución y de cada autoridad.

Este es otro de los pasajes reveladores de la investigación. Es un libro de 280 páginas que pinta la “triste realidad” de la frontera entre Ecuador y Colombia, en San Lorenzo, destaca Ávila.

Insiste en las “continuas contradicciones” de las declaraciones oficiales de Ecuador y Colombia en las trágicas horas que terminaron en el asesinato de los periodistas Javier, Paúl y Efraín.“El libro ‘Rehenes’ cuenta la historia de tres que nos faltan y nos faltarán siempre, pero también cuenta la historia de ‘Guacho’, ‘Cuco’, ‘Guajiboy’, ‘Pitufo’, de ‘Yadira’, ‘Ricardo’, Dr. Maldonado, Monseñor Arellano”, reveló Ávila.

La enseñanza
Durante el conversatorio y presentación del libro, en el que estuvieron presentes estudiantes de la carrera de periodismo, también se recordó a la periodista fallecida Sandra Ochoa, quien desarrolló una investigación sobre la lucha por perseguir el sueño americano.

Ricardo Tello, docente de la Universidad de Cuenca, hizo una remembranza de aquella situación en la que Ochoa se involucró para su investigación resaltando el ejemplo de valentía que tuvo la periodista para llevar acabo un arriesgado viaje: “¡Ese periodismo, es de investigación!”

Acotó que para esa ocasión “ya habían ciertos indicadores de que el foco periodístico debía empezar a fijarse en algo que se conoce como periodismo de alto riesgo, y es ese al que empiezan a desaparecer”. Tello indicó que, sin embargo, no hay una real conciencia de lo que esto significa.

Matias Zibell, docente de periodismo de la UDA, acotó que el periodismo investigativo es el más audaz de todos, “porque el periodista se enfrenta contra el poder: el poder de un gobierno, el poder económico o el más despiadado, el poder del narcotráfico”. (I)

Sandra Altafulla
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