Protesta deja destrozos, heridos y calles cerradas

Manifestantes que participaron ayer de las movilizaciones que se desarrollaron en el centro de la ciudad.
FOTO: Diego Cáceres EL TIEMPO

Indígenas, campesinos, la Universidad de Cuenca, estudiantes, transportistas, sindicatos y movimientos sociales sitiaron ayer el Centro Histórico de la ciudad en el marco del llamado a una huelga nacional. Dirigentes locales señalaron que las movilizaciones continuarán durante la semana.

Cierres parciales de vías en la zona urbana, acceso nulo desde otras provincias, y el Centro Histórico como escenario de las manifestaciones marcaron ayer la panorámica de Cuenca en el marco de la huelga nacional convocada por movimientos sociales, gremios y estudiantes.

Las acciones iniciaron a las 07:00 cuando el gremio del taxismo se tomó cerca de 20 puntos de la zona urbana e impidió a libre circulación de vehículos. Acto seguido, una serie de marchas fueron llegando al centro de la ciudad para manifestar su rechazo a las medidas adoptadas por el Gobierno Nacional.

La Gobernación del Azuay reiteró su llamado al diálogo y pidió eliminar la violencia de las protestas. Además, conminó nuevamente a los comuneros a habilitar los pasos en las carreteras de la provincia para que pasen productos de primera necesidad.

Los sectores sociales se pronunciaron en la tarde desde la Prefectura del Azuay y señalaron que sus pedidos y medidas siguen, aunque se mostraron abiertos a un diálogo con intermediarios como la Arquidiócesis de Cuenca. Para hoy no se ha convocado a protestas de forma oficial en Cuenca.

Jornada
Los transportistas se reunieron en la mañana en el parque de San Blas y emprendieron una marcha pacífica hacia el Parque Calderón, que estuvo cercado desde la mañana a una cuadra a la redonda por elementos de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas.

La Universidad de Cuenca también organizó una marcha que partió desde los predios del centro de estudios superiores y se dirigió al centro a través de la calle La Condamine. En este sector se unieron a una movilización protagonizada por comunidades indígenas y campesinas de San Joaquín y Sayausí.

La marcha de los transportistas fue la primera en llegar al cerco de la calle Borrero y Bolívar, en donde la Policía Nacional utilizó gases lacrimógenos para disipar a los protestantes por el temor de brotes de violencia.

Esto generó que los estudiantes y campesinos que esperaban llegar a las inmediaciones del Parque Calderón cambien su ruta y se reúnan en el parque de San Blas.

Este último punto se convirtió en el epicentro de las marchas que llegaron durante toda la jornada.

A los campesinos y estudiantes se sumaron los trabajadores eléctricos y los obreros de la Prefectura del Azuay, minutos después arribaron grupos de indígenas de Saraguro, movimientos sociales y estudiantiles. El último arribo fue el del Comité de empresa de ERCO, que arribó al punto a las 15:00.

En contraparte, a esa misma hora un grupo de empresarios se reunió en el Parque de la Madre para un plantón con el que solicitaron que cesen las paralizaciones en la provincia.

Campesinos también se tomaron el puente de El Centenario y la avenida Solano, desde donde lanzaron sus protestas.

Tres civiles fueron reportados como heridos por contusiones y laceraciones durante las manifestaciones. El gobernador Xavier Martínez indicó que las filas policiales también registran dos elementos con lesiones.

Durante las protestas se dieron destrozos a calles y bordillos, lo cual fue rechazado por el Municipio de Cuenca, que pidió a los manifestantes no agredir al patrimonio. (I)

Protesta deja destrozos, heridos y calles cerradas

Manifestantes que participaron ayer de las movilizaciones que se desarrollaron en el centro de la ciudad.
FOTO: Diego Cáceres EL TIEMPO

Indígenas, campesinos, la Universidad de Cuenca, estudiantes, transportistas, sindicatos y movimientos sociales sitiaron ayer el Centro Histórico de la ciudad en el marco del llamado a una huelga nacional. Dirigentes locales señalaron que las movilizaciones continuarán durante la semana.

Cierres parciales de vías en la zona urbana, acceso nulo desde otras provincias, y el Centro Histórico como escenario de las manifestaciones marcaron ayer la panorámica de Cuenca en el marco de la huelga nacional convocada por movimientos sociales, gremios y estudiantes.

Las acciones iniciaron a las 07:00 cuando el gremio del taxismo se tomó cerca de 20 puntos de la zona urbana e impidió a libre circulación de vehículos. Acto seguido, una serie de marchas fueron llegando al centro de la ciudad para manifestar su rechazo a las medidas adoptadas por el Gobierno Nacional.

La Gobernación del Azuay reiteró su llamado al diálogo y pidió eliminar la violencia de las protestas. Además, conminó nuevamente a los comuneros a habilitar los pasos en las carreteras de la provincia para que pasen productos de primera necesidad.

Los sectores sociales se pronunciaron en la tarde desde la Prefectura del Azuay y señalaron que sus pedidos y medidas siguen, aunque se mostraron abiertos a un diálogo con intermediarios como la Arquidiócesis de Cuenca. Para hoy no se ha convocado a protestas de forma oficial en Cuenca.

Jornada
Los transportistas se reunieron en la mañana en el parque de San Blas y emprendieron una marcha pacífica hacia el Parque Calderón, que estuvo cercado desde la mañana a una cuadra a la redonda por elementos de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas.

La Universidad de Cuenca también organizó una marcha que partió desde los predios del centro de estudios superiores y se dirigió al centro a través de la calle La Condamine. En este sector se unieron a una movilización protagonizada por comunidades indígenas y campesinas de San Joaquín y Sayausí.

La marcha de los transportistas fue la primera en llegar al cerco de la calle Borrero y Bolívar, en donde la Policía Nacional utilizó gases lacrimógenos para disipar a los protestantes por el temor de brotes de violencia.

Esto generó que los estudiantes y campesinos que esperaban llegar a las inmediaciones del Parque Calderón cambien su ruta y se reúnan en el parque de San Blas.

Este último punto se convirtió en el epicentro de las marchas que llegaron durante toda la jornada.

A los campesinos y estudiantes se sumaron los trabajadores eléctricos y los obreros de la Prefectura del Azuay, minutos después arribaron grupos de indígenas de Saraguro, movimientos sociales y estudiantiles. El último arribo fue el del Comité de empresa de ERCO, que arribó al punto a las 15:00.

En contraparte, a esa misma hora un grupo de empresarios se reunió en el Parque de la Madre para un plantón con el que solicitaron que cesen las paralizaciones en la provincia.

Campesinos también se tomaron el puente de El Centenario y la avenida Solano, desde donde lanzaron sus protestas.

Tres civiles fueron reportados como heridos por contusiones y laceraciones durante las manifestaciones. El gobernador Xavier Martínez indicó que las filas policiales también registran dos elementos con lesiones.

Durante las protestas se dieron destrozos a calles y bordillos, lo cual fue rechazado por el Municipio de Cuenca, que pidió a los manifestantes no agredir al patrimonio. (I)