Plan de descongestión en hospitales

Carmen Gallegos compara el tipo de atención. A principios de año, cuando vivía en Machala, una cita médica en los centros de salud la estresaba por las demoras; ahora, que reside en Cuenca, nota un cambio, en el Centro de Salud Número Uno la atención es más rápida y hay menos amontonamientos.
En las mañanas, el Centro de Salud Número Uno, evidencia una aglomeración de usuarios ocasionada por el nuevo sistema. Edwin Tapia | El Tiempo

La explicación es simple: desde septiembre las casas sanitarias del Azuay aplican el plan piloto en atención primaria, que consiste en recibir en los hospitales únicamente a quienes necesiten un especialista; los casos menos graves se acogen a los centros y subcentros de salud.


Edgar Zúñiga, jefe del Área Uno Cuenca-Pumapungo, detalla que el cambio de sistema tiene varios objetivos, entre ellos brindar atención conforme a la dificultad, descongestionar los hospitales y sectorizar la concurrencia ciudadana.


Sobre la gravedad, explica que los niveles de atención se relacionan con la complejidad de cada caso, los menos complicados se resuelven en los centros o subcentros de salud, los más delicados van un hospital.


La idea es optimizar el servicio, pues un estudio del Ministerio de Salud Pública determinó que el 80 por ciento de los pacientes que acuden a los hospitales solo requerían atención primaria en los centros de salud.


Julio Molina, director de Salud del Azuay, comenta que en la actualidad, hasta que los ciudadanos se acostumbren, se los recibe por última vez en el hospital Vicente Corral Moscoso, pero se les recomienda que la siguiente ocasión acudan primero al centro de salud más cercano.


En los centros de salud, en tanto, si la persona no tiene el especialista adecuado o demanda un servicio inexistente en estos lugares, se les entrega una referencia para acudir al hospital.

 Sectorización

Dentro del plan piloto la sectorización es otro punto clave, el propósito es que el ciudadano concurra al centro de salud más próximo a su domicilio, por ahora se genera la base de datos para determinar cual es el centro que le corresponde a cada habitante; se recomienda a los usuarios presentar la cédula cuando vayan a estos.


Sin embargo, Wilson Alvarracín, secretario general del Sindicato de Obreros de la Salud del Azuay, considera que existe demagogia en la propuesta oficialista, pues no se aplican todos los pasos de la atención primaria: promoción, prevención, curación y rehabilitación.


El primero tiene que ver con promover hábitos saludables en barrios y comunidades, en la práctica, las innovaciones en la metodología, conforme este dirigente, no cuentan ni siquiera con propaganda. El segundo se relaciona a la prevención de infecciones o enfermedades, por ejemplo, si en una comunidad no hay agua potable es menester enseñar a sus residentes como cuidarse de no contraer amebas. “Eso tampoco existe”, precisa.


El tercer paso es la curación, aspecto que se reduciría en forma considerable si se ejecutan los dos primeros. En cuanto a la rehabilitación, es el seguimiento de trabajadoras sociales a cada caso, para comprobar si el enfermo atendido cumple a cabalidad con el tratamiento señalado por el galeno.


Otro inconveniente, cita Alvarracín, es que no todos los centros cuentan con las mismas ventajas e infraestructura, algo que impide brindar la misma calidad de servicio.

 Mejoras
Julio Molina responde que el plan piloto apunta a mejorar la infraestructura, como ejemplo menciona al Centro de Salud Número Dos (situado en la Manuel Vega y Gran Colombia), que desde enero de 2012 funcionará en otro edificio. “En el mismo sector nos ofrecieron un local que tiene parqueadero para unos 50 carros, terminamos el contrato de arriendo y nos cambiamos”, fundamenta.


También desde enero, la atención en los centros y subcentros será de 12 horas, los siete días de la semana; actualmente, Molina, en algunos es de ocho horas, toda la semana. A ello se sumará la incorporación de 200 empleados, entre médicos, odontólogos y enfermeras. 

También se atiende en la tarde

Respecto a los cambios en la atención de salud, el presidente de la República, Rafael Correa, manifiesta que los planes pilotos aplicados rinden resultados, comenta que la concurrencia de ciudadanos a los hospitales ha disminuido en un 30 por ciento.


Si bien admite que se debe contratar más personal y mejorar el equipamiento de los centros y subcentros de salud, necesidades que se cubrirán de manera paulatina, lo básico es cambiar la costumbre de la ciudadanía en cuanto hacer colas innecesarias, más aún cuando existen suficientes centros de atención sanitaria.


Agrega que la situación obligó al Gobierno a tomar medidas drásticas, por eso no se atenderá en los hospitales a quienes no presenten la referencia de haber ido antes a un centro o subcentro de salud.


Edgar Zúñiga también cree que la ciudadanía tiene un papel fundamental en perfeccionar el sistema, si la atención es de 07:30 a 16:15, no hace falta madrugar para hacer fila. Argumenta que, por lo general, las personas acuden en las mañanas; en las tardes los centros de salud pasan vacíos. Es importante, además, trasladarse al hospital solo en casos de emergencia. 

Cuenca.

Plan de descongestión en hospitales

En las mañanas, el Centro de Salud Número Uno, evidencia una aglomeración de usuarios ocasionada por el nuevo sistema. Edwin Tapia | El Tiempo

La explicación es simple: desde septiembre las casas sanitarias del Azuay aplican el plan piloto en atención primaria, que consiste en recibir en los hospitales únicamente a quienes necesiten un especialista; los casos menos graves se acogen a los centros y subcentros de salud.


Edgar Zúñiga, jefe del Área Uno Cuenca-Pumapungo, detalla que el cambio de sistema tiene varios objetivos, entre ellos brindar atención conforme a la dificultad, descongestionar los hospitales y sectorizar la concurrencia ciudadana.


Sobre la gravedad, explica que los niveles de atención se relacionan con la complejidad de cada caso, los menos complicados se resuelven en los centros o subcentros de salud, los más delicados van un hospital.


La idea es optimizar el servicio, pues un estudio del Ministerio de Salud Pública determinó que el 80 por ciento de los pacientes que acuden a los hospitales solo requerían atención primaria en los centros de salud.


Julio Molina, director de Salud del Azuay, comenta que en la actualidad, hasta que los ciudadanos se acostumbren, se los recibe por última vez en el hospital Vicente Corral Moscoso, pero se les recomienda que la siguiente ocasión acudan primero al centro de salud más cercano.


En los centros de salud, en tanto, si la persona no tiene el especialista adecuado o demanda un servicio inexistente en estos lugares, se les entrega una referencia para acudir al hospital.

 Sectorización

Dentro del plan piloto la sectorización es otro punto clave, el propósito es que el ciudadano concurra al centro de salud más próximo a su domicilio, por ahora se genera la base de datos para determinar cual es el centro que le corresponde a cada habitante; se recomienda a los usuarios presentar la cédula cuando vayan a estos.


Sin embargo, Wilson Alvarracín, secretario general del Sindicato de Obreros de la Salud del Azuay, considera que existe demagogia en la propuesta oficialista, pues no se aplican todos los pasos de la atención primaria: promoción, prevención, curación y rehabilitación.


El primero tiene que ver con promover hábitos saludables en barrios y comunidades, en la práctica, las innovaciones en la metodología, conforme este dirigente, no cuentan ni siquiera con propaganda. El segundo se relaciona a la prevención de infecciones o enfermedades, por ejemplo, si en una comunidad no hay agua potable es menester enseñar a sus residentes como cuidarse de no contraer amebas. “Eso tampoco existe”, precisa.


El tercer paso es la curación, aspecto que se reduciría en forma considerable si se ejecutan los dos primeros. En cuanto a la rehabilitación, es el seguimiento de trabajadoras sociales a cada caso, para comprobar si el enfermo atendido cumple a cabalidad con el tratamiento señalado por el galeno.


Otro inconveniente, cita Alvarracín, es que no todos los centros cuentan con las mismas ventajas e infraestructura, algo que impide brindar la misma calidad de servicio.

 Mejoras
Julio Molina responde que el plan piloto apunta a mejorar la infraestructura, como ejemplo menciona al Centro de Salud Número Dos (situado en la Manuel Vega y Gran Colombia), que desde enero de 2012 funcionará en otro edificio. “En el mismo sector nos ofrecieron un local que tiene parqueadero para unos 50 carros, terminamos el contrato de arriendo y nos cambiamos”, fundamenta.


También desde enero, la atención en los centros y subcentros será de 12 horas, los siete días de la semana; actualmente, Molina, en algunos es de ocho horas, toda la semana. A ello se sumará la incorporación de 200 empleados, entre médicos, odontólogos y enfermeras. 

También se atiende en la tarde

Respecto a los cambios en la atención de salud, el presidente de la República, Rafael Correa, manifiesta que los planes pilotos aplicados rinden resultados, comenta que la concurrencia de ciudadanos a los hospitales ha disminuido en un 30 por ciento.


Si bien admite que se debe contratar más personal y mejorar el equipamiento de los centros y subcentros de salud, necesidades que se cubrirán de manera paulatina, lo básico es cambiar la costumbre de la ciudadanía en cuanto hacer colas innecesarias, más aún cuando existen suficientes centros de atención sanitaria.


Agrega que la situación obligó al Gobierno a tomar medidas drásticas, por eso no se atenderá en los hospitales a quienes no presenten la referencia de haber ido antes a un centro o subcentro de salud.


Edgar Zúñiga también cree que la ciudadanía tiene un papel fundamental en perfeccionar el sistema, si la atención es de 07:30 a 16:15, no hace falta madrugar para hacer fila. Argumenta que, por lo general, las personas acuden en las mañanas; en las tardes los centros de salud pasan vacíos. Es importante, además, trasladarse al hospital solo en casos de emergencia. 

Cuenca.