Piden “extremar” respeto a la seguridad vial

Ayer, la unidad 1001 del tranvía recorrió la totalidad de la ruta con medidas de seguridad mínimas para las pruebas técnicas. La invasión de las rieles por peatones y conductores fue una constante. Las pruebas se retomarán mañana con más trenes, por lo que se pide a la ciudadanía mayor precaución.
Parte del recorrido que cumplió ayer en la mañana la unidad 1001 del Proyecto Tranvía, en el Centro Histórico.
FOTO: Diego Cáceres EL TIEMPO

Poco importó la presencia de agentes civiles de tránsito recorriendo la calle Gran Colombia para alertar de las pruebas del tranvía. La invasión de las rieles por vehículos particulares y por peatones fue una constante durante el primer recorrido con condiciones mínimas de seguridad por el Centro Histórico.

“La prueba ayuda a que la ciudadanía pueda ver al tranvía por la ciudad y se vaya familiarizando con la complejidad que marca la integración de un nuevo modo de transporte en Cuenca” explicó el director del proyecto, Jaime Guzmán, quien pidió “toda la precaución y cuidado, extremar los respetos a las señales de tránsito, marcas verticales y horizontales, y usar exclusivamente el paso peatonal”.

Las unidades del tranvía tienen un peso de 50 toneladas y su velocidad va de 20 a 60 kilómetros por hora. Un impacto bajo esas condiciones puede ser mortal. “Seguir las normas de seguridad es una manera de precautelar su vida”, dijo el funcionario.

La Empresa de Movilidad, Tránsito y Transporte, EMOV, determinó 10 zonas de alto riesgo en la ruta: la Avenida de las Américas en el sector de Coral Centro, el redondel de la Primero de Mayo, la intersección con la avenida México, la Feria Libre, la Gran Colombia y Borrero, Gran Colombia y Huayna Cápac, el sector de la Nueve de Octubre, la calle Mariscal Lamar y Las Américas, el redondel de la Chola Cuencana y la Terminal Terrestre en la avenida España.

Adrián Castro, gerente de la EMOV, explicó que se desarrollan capacitaciones, y tanto agentes como guardias ciudadanos previenen a conductores y peatones sobre los riesgos de irrespetar las señales.

Pruebas
Con este marco, la empresa CITA cumple con las pruebas de los subsistemas y su integración con el paso de las unidades del tranvía, lo que incluye las paradas, instalaciones eléctricas, comunicación por radio, interacción de los conductores a través de los anuncios de video a los usuarios, señales luminosas del tranvía, calibración del sistema de semaforización e integración con vehículos y pasos peatonales.

La empresa debe dejar a punto la alimentación de energía, regular que las paradas se activen con el paso de los trenes, probar el alcance de la radio comunicación y garantizar que los semáforos permitan el paso continuo de los tranvías.

“No es algo simple y que se pueda hacer de una sola vez, debe probarse todo con detalle”, dijo el director del Proyecto Tranvía. El objetivo tras las pruebas es que el tranvía recorra sin problemas y sin la necesidad de custodia toda la ruta, desde el Control sur hasta Milchichig, en un promedio de tiempo de 35 a 40 minutos. “Para esto necesitamos el compromiso de la ciudadanía”, sostuvo Guzmán. (I)

Lea también: Un tranvía y el cambio de Cuenca

DATOS
-Pruebas. Los recorridos del tranvía se retomarán mañana a las 10:00, y contarán con un mayor número de unidades circulando a la vez.
-Precaución. El tranvía pesa 50 toneladas y puede alcanzar los 60 kilómetros por hora. Un impacto con las unidades puede traer consecuencias fatales.
-Sistemas. Durante las pruebas se verifica el funcionamiento de las comunicaciones, paradas y la semaforización.

John Machado
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Piden “extremar” respeto a la seguridad vial

Parte del recorrido que cumplió ayer en la mañana la unidad 1001 del Proyecto Tranvía, en el Centro Histórico.
FOTO: Diego Cáceres EL TIEMPO

Poco importó la presencia de agentes civiles de tránsito recorriendo la calle Gran Colombia para alertar de las pruebas del tranvía. La invasión de las rieles por vehículos particulares y por peatones fue una constante durante el primer recorrido con condiciones mínimas de seguridad por el Centro Histórico.

“La prueba ayuda a que la ciudadanía pueda ver al tranvía por la ciudad y se vaya familiarizando con la complejidad que marca la integración de un nuevo modo de transporte en Cuenca” explicó el director del proyecto, Jaime Guzmán, quien pidió “toda la precaución y cuidado, extremar los respetos a las señales de tránsito, marcas verticales y horizontales, y usar exclusivamente el paso peatonal”.

Las unidades del tranvía tienen un peso de 50 toneladas y su velocidad va de 20 a 60 kilómetros por hora. Un impacto bajo esas condiciones puede ser mortal. “Seguir las normas de seguridad es una manera de precautelar su vida”, dijo el funcionario.

La Empresa de Movilidad, Tránsito y Transporte, EMOV, determinó 10 zonas de alto riesgo en la ruta: la Avenida de las Américas en el sector de Coral Centro, el redondel de la Primero de Mayo, la intersección con la avenida México, la Feria Libre, la Gran Colombia y Borrero, Gran Colombia y Huayna Cápac, el sector de la Nueve de Octubre, la calle Mariscal Lamar y Las Américas, el redondel de la Chola Cuencana y la Terminal Terrestre en la avenida España.

Adrián Castro, gerente de la EMOV, explicó que se desarrollan capacitaciones, y tanto agentes como guardias ciudadanos previenen a conductores y peatones sobre los riesgos de irrespetar las señales.

Pruebas
Con este marco, la empresa CITA cumple con las pruebas de los subsistemas y su integración con el paso de las unidades del tranvía, lo que incluye las paradas, instalaciones eléctricas, comunicación por radio, interacción de los conductores a través de los anuncios de video a los usuarios, señales luminosas del tranvía, calibración del sistema de semaforización e integración con vehículos y pasos peatonales.

La empresa debe dejar a punto la alimentación de energía, regular que las paradas se activen con el paso de los trenes, probar el alcance de la radio comunicación y garantizar que los semáforos permitan el paso continuo de los tranvías.

“No es algo simple y que se pueda hacer de una sola vez, debe probarse todo con detalle”, dijo el director del Proyecto Tranvía. El objetivo tras las pruebas es que el tranvía recorra sin problemas y sin la necesidad de custodia toda la ruta, desde el Control sur hasta Milchichig, en un promedio de tiempo de 35 a 40 minutos. “Para esto necesitamos el compromiso de la ciudadanía”, sostuvo Guzmán. (I)

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DATOS
-Pruebas. Los recorridos del tranvía se retomarán mañana a las 10:00, y contarán con un mayor número de unidades circulando a la vez.
-Precaución. El tranvía pesa 50 toneladas y puede alcanzar los 60 kilómetros por hora. Un impacto con las unidades puede traer consecuencias fatales.
-Sistemas. Durante las pruebas se verifica el funcionamiento de las comunicaciones, paradas y la semaforización.

John Machado
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