Una noche en el lugar donde todos son iguales

El Cementerio Patrimonial de Cuenca es uno de los sitios más visitados de la ciudad, aunque no siempre con fines recreativos. Sin embargo, su construcción y valor histórico lo han convertido en un espacio emblemático. Los mitos y miedos se rompen al pasear por aquí, a una hora muy poco común.
Los nichos de ‘mármol de Baños’ todavía prevalecen en el Cementerio Patrimonial de Cuenca, cuyo tamaño es de siete hectáreas. El lugar rinde homenaje a varios personajes.
FOTO: Diego Cáceres EL TIEMPO

El imaginario colectivo de un cementerio del que salen muertos vivientes, así como en ‘Thriller’ de Michael Jackson, desaparece al visitar el Cementerio Patrimonial de Cuenca. Más, cuando a la noche la acompañan una luna llena e incontables estrellas.

Uno de los guardias abre la puerta principal y René Tello, guía y colaborador de la Empresa Municipal de Servicios de Cementerios, EMUCE, dice que “esta es la ciudad de los muertos que está a un paso de la ciudad de los vivos”.

Es como una alusión. Aunque luego aclara que en la ‘ciudad de los muertos’, todos somos iguales nuevamente.

cementerio patrimonial cuenca

Historia
Poco se conoce sobre la fecha exacta de creación de este cementerio. Pero su extensión es de siete hectáreas repletas de construcciones de piedra, mármol y madera como materiales esenciales.

El recorrido arranca y se visibiliza la imponencia del mausoleo de la Asociación de Empleados. Son cuatro pisos para admirar obras de arte en cada uno de los descansos de las gradas.

Una pintura de 1950 que evoca la proclamación del dogma de la asunción de la Virgen, está impregnada en una de las paredes. En otras, algunos versículos de la Biblia pueden leerse con la ayuda de las linternas. Al llegar al cuarto piso la vista no se parece a ninguna otra. Contemplando las tumbas, la reflexión y el vértigo se alcanzan por igual.

Más adelante un Cristo de piedra con los brazos abiertos se posa como una gárgola en la punta del mausoleo de los obreros de La Salle. Lo que pocos saben, es que su reconstrucción finalizó la semana pasada y que durante el proceso se encontró y reparó uno de los brazos de la estatua, que le fue arrebatado por un rayo en medio de una tormenta.

cementerio patrimonial cuenca

Al igual que esta, hay cientos de historias que se han conservado a lo largo de los años. Como la vez en la que un hombre se embriagó y se quedó dormido en un nicho vacío, provocando al levantarse, el espanto y espasmo de uno de los guardias.

René Tello conoce varias anécdotas parecidas pero se mantiene en que el objetivo de la EMUCE es mostrar a la ciudadanía las riquezas patrimoniales e históricas del sitio. Por esta razón las visitas guiadas tienen sus condiciones: son permitidas, siempre y cuando tengan fines recreativos o de aprendizaje “que desmitifiquen el lugar por respeto a los deudos”.

Tumbas
Hay mucho sentido en las palabras de Tello porque la noche y el viento pasan desapercibidos al observar detenidamente los detalles de ciertas tumbas.

Por ejemplo, en el nicho de un niño se ha tallado sobre el mármol un pequeño ‘Jurassic Park’. En otro, el hijo se ha apropiado de un espacio de jardín frente a la tumba para dibujar con rosas un corazón y las iniciales de su padre muerto.

“Son muestras de amor maravillosas que los deudos tienen con sus familiares y aquí les damos la libertad de demostrarlas”, cuenta René.

Avanzamos y la noche parece que se vuelve más estrellada y luminosa por la calle Dos de Noviembre, una de las tantas del cementerio. Aunque quizá es solo una impresión y lo que realmente alumbra son las luces que rodean el espacio de homenaje a los migrantes desaparecidos.

cementerio patrimonial cuenca

Hombres, mujeres y niños tallados sobre vidrio caminan por este lugar en el que se ha escrito un poema anónimo que reza en una de sus líneas: “tú seguirás viajando mientras te espere”.

A pocos metros, entre frases de Juan Pablo II y Mahatma Gandhi, están las tumbas de los fallecidos por violación de sus derechos humanos. Una réplica de la silueta de una mano con la de un pájaro, logo oficial de los DD. HH. del serbio Predrag Stakic, custodia los restos.

Las aves, el viento, las plantas, la luna, las estrellas, la noche y el día son elementos de protección sobre las tumbas... y para los creyentes, sobre las almas de un cementerio que merece una visita total, y claro, introspectiva. (I)

Isabel Aguilar
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Una noche en el lugar donde todos son iguales

Los nichos de ‘mármol de Baños’ todavía prevalecen en el Cementerio Patrimonial de Cuenca, cuyo tamaño es de siete hectáreas. El lugar rinde homenaje a varios personajes.
FOTO: Diego Cáceres EL TIEMPO

El imaginario colectivo de un cementerio del que salen muertos vivientes, así como en ‘Thriller’ de Michael Jackson, desaparece al visitar el Cementerio Patrimonial de Cuenca. Más, cuando a la noche la acompañan una luna llena e incontables estrellas.

Uno de los guardias abre la puerta principal y René Tello, guía y colaborador de la Empresa Municipal de Servicios de Cementerios, EMUCE, dice que “esta es la ciudad de los muertos que está a un paso de la ciudad de los vivos”.

Es como una alusión. Aunque luego aclara que en la ‘ciudad de los muertos’, todos somos iguales nuevamente.

cementerio patrimonial cuenca

Historia
Poco se conoce sobre la fecha exacta de creación de este cementerio. Pero su extensión es de siete hectáreas repletas de construcciones de piedra, mármol y madera como materiales esenciales.

El recorrido arranca y se visibiliza la imponencia del mausoleo de la Asociación de Empleados. Son cuatro pisos para admirar obras de arte en cada uno de los descansos de las gradas.

Una pintura de 1950 que evoca la proclamación del dogma de la asunción de la Virgen, está impregnada en una de las paredes. En otras, algunos versículos de la Biblia pueden leerse con la ayuda de las linternas. Al llegar al cuarto piso la vista no se parece a ninguna otra. Contemplando las tumbas, la reflexión y el vértigo se alcanzan por igual.

Más adelante un Cristo de piedra con los brazos abiertos se posa como una gárgola en la punta del mausoleo de los obreros de La Salle. Lo que pocos saben, es que su reconstrucción finalizó la semana pasada y que durante el proceso se encontró y reparó uno de los brazos de la estatua, que le fue arrebatado por un rayo en medio de una tormenta.

cementerio patrimonial cuenca

Al igual que esta, hay cientos de historias que se han conservado a lo largo de los años. Como la vez en la que un hombre se embriagó y se quedó dormido en un nicho vacío, provocando al levantarse, el espanto y espasmo de uno de los guardias.

René Tello conoce varias anécdotas parecidas pero se mantiene en que el objetivo de la EMUCE es mostrar a la ciudadanía las riquezas patrimoniales e históricas del sitio. Por esta razón las visitas guiadas tienen sus condiciones: son permitidas, siempre y cuando tengan fines recreativos o de aprendizaje “que desmitifiquen el lugar por respeto a los deudos”.

Tumbas
Hay mucho sentido en las palabras de Tello porque la noche y el viento pasan desapercibidos al observar detenidamente los detalles de ciertas tumbas.

Por ejemplo, en el nicho de un niño se ha tallado sobre el mármol un pequeño ‘Jurassic Park’. En otro, el hijo se ha apropiado de un espacio de jardín frente a la tumba para dibujar con rosas un corazón y las iniciales de su padre muerto.

“Son muestras de amor maravillosas que los deudos tienen con sus familiares y aquí les damos la libertad de demostrarlas”, cuenta René.

Avanzamos y la noche parece que se vuelve más estrellada y luminosa por la calle Dos de Noviembre, una de las tantas del cementerio. Aunque quizá es solo una impresión y lo que realmente alumbra son las luces que rodean el espacio de homenaje a los migrantes desaparecidos.

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Hombres, mujeres y niños tallados sobre vidrio caminan por este lugar en el que se ha escrito un poema anónimo que reza en una de sus líneas: “tú seguirás viajando mientras te espere”.

A pocos metros, entre frases de Juan Pablo II y Mahatma Gandhi, están las tumbas de los fallecidos por violación de sus derechos humanos. Una réplica de la silueta de una mano con la de un pájaro, logo oficial de los DD. HH. del serbio Predrag Stakic, custodia los restos.

Las aves, el viento, las plantas, la luna, las estrellas, la noche y el día son elementos de protección sobre las tumbas... y para los creyentes, sobre las almas de un cementerio que merece una visita total, y claro, introspectiva. (I)

Isabel Aguilar
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