Niño de más de 200 años venerado en Loma de Cullca

Una imagen del Niño Jesús que ha pasado de generación en generación desde hace más de 200 años, es venerada por los moradores de la Loma de Cullca. La fe que se manifiesta en su esplendor con ocasión de la conmemoración de la Navidad.
Teresa Arévalo, hija de la actual mantenedora del culto, muestra la pequeña imagen del Niño Jesús.

Entre las celebraciones preparadas por Luzmila Herrera, Redentor Astudillo, Alfredo Calle, Fernando Peña, Enma Bermeo, Juan Pablo Fajardo y Luis Baculima, priostes principales de este año, está el rezo de la novena, que inicia mañana y culminará el dos de enero. Al día siguiente se cumplirán las solemnes vísperas, que iniciarán a las 19:00, con el rezo del Rosario, danzas folklóricas, show cómico con los payasos Carlitos y Chorizo, presentación artística de los conjuntos Sabhara Internacional y Amor Latino, juegos pirotécnicos, entre otros.

 

El domingo cuatro de enero iniciará con la serenata de banda de pueblo al Niño Jesús, a las 09:00, luego se efectuará la Gran Pasada, que saldrá del barrio Loma de Cullca hasta la iglesia de María Auxiliadora, los priostes y mantenedora del culto, invitan a las familias cuencanas a participar de estas celebraciones, en las que se compartirá el tradicional pan de pascua, fundas de caramelos para los niños y sobretodo, la veneración al divino Niño.

 

 

Historia

 

 

"Mi abuela Deifilia Beltrán nos contó que la imagen perteneció a sus tatarabuelos", sostiene Teresa, al recordar que cuando niña le fascinaba escuchar las historias de sus antepasados, quienes le contaron que la figura del Niño Jesús, junto con las de San Pedro y la Virgen, les fue donada por un soldado español, cuando un regimiento se asentó en los alrededores de lo que hoy es Déleg.

 

El culto a esta imagen del Niño Jesús, que mide unos 10 centímetros, comenzó en Déleg y sus alrededores luego que se fueron los soldados, y cuando llegó a manos de la actual mantenedora de la tradición, Teresa Beltrán, inició el culto en Cuenca, hace 36 años, dispuesto por el padre Félix Rocha, por ser la imagen más antigua que existía en la parroquia eclesiástica de María Auxiliadora.

Cuenca.

Niño de más de 200 años venerado en Loma de Cullca

Teresa Arévalo, hija de la actual mantenedora del culto, muestra la pequeña imagen del Niño Jesús.

Entre las celebraciones preparadas por Luzmila Herrera, Redentor Astudillo, Alfredo Calle, Fernando Peña, Enma Bermeo, Juan Pablo Fajardo y Luis Baculima, priostes principales de este año, está el rezo de la novena, que inicia mañana y culminará el dos de enero. Al día siguiente se cumplirán las solemnes vísperas, que iniciarán a las 19:00, con el rezo del Rosario, danzas folklóricas, show cómico con los payasos Carlitos y Chorizo, presentación artística de los conjuntos Sabhara Internacional y Amor Latino, juegos pirotécnicos, entre otros.

 

El domingo cuatro de enero iniciará con la serenata de banda de pueblo al Niño Jesús, a las 09:00, luego se efectuará la Gran Pasada, que saldrá del barrio Loma de Cullca hasta la iglesia de María Auxiliadora, los priostes y mantenedora del culto, invitan a las familias cuencanas a participar de estas celebraciones, en las que se compartirá el tradicional pan de pascua, fundas de caramelos para los niños y sobretodo, la veneración al divino Niño.

 

 

Historia

 

 

"Mi abuela Deifilia Beltrán nos contó que la imagen perteneció a sus tatarabuelos", sostiene Teresa, al recordar que cuando niña le fascinaba escuchar las historias de sus antepasados, quienes le contaron que la figura del Niño Jesús, junto con las de San Pedro y la Virgen, les fue donada por un soldado español, cuando un regimiento se asentó en los alrededores de lo que hoy es Déleg.

 

El culto a esta imagen del Niño Jesús, que mide unos 10 centímetros, comenzó en Déleg y sus alrededores luego que se fueron los soldados, y cuando llegó a manos de la actual mantenedora de la tradición, Teresa Beltrán, inició el culto en Cuenca, hace 36 años, dispuesto por el padre Félix Rocha, por ser la imagen más antigua que existía en la parroquia eclesiástica de María Auxiliadora.

Cuenca.