Niño de Cuenca recorre la calle de ‘La Libertad’

FOTO: Miguel Arévalo EL TIEMPO

Por segunda ocasión la imagen religiosa de madera, considerada una joya patrimonial que data de alrededor de 520 años, recorrió la calle Rafael María Arízaga denominada calle de ‘La Libertad’ por los hechos acontecidos durante la Independencia de Cuenca.

El Niño de Cuenca recorrió por segunda ocasión la calle Rafael María Arízaga hasta el parque La Libertad, luego de la eucaristía celebrada en la iglesia San José de El Vecino, en la que el mensaje de paz fue compartido entre los más de 500 feligreses que escuchaban las palabras del párroco Daniel Vélez.

Acompañada de cientos de feligreses, la imagen religiosa que se calcula que data del siglo XVII y que es parte de un pesebre que permanecía en la Catedral Vieja hasta 1983 resguardada por alrededor de 520 años, fue custodiada por personajes que hicieron referencia a la historia de Independencia.

El Vecino es parte de esa historia porque los hechos de la Independencia se desarrollaron en la calle Rafael María Arízaga que luego se la denominó como calle ‘La Libertad’.

En ese entonces se cree que el Niño de Cuenca protegió a los héroes de la Independencia y trajo paz al lugar. La imagen de madera es considerada una de las principales joyas patrimoniales de la ciudad.

Flores, disfraces de danzantes de la familia Vanegas, grupos educativos de La Asunción, miembros del Sindicato de Choferes y otras instituciones custodiaron la imagen en la pasada que se cumplió por segunda ocasión en este lugar, cuyos vecinos del lugar pretenden hacerla tradición.

Durante la peregrinación la familia Lojano repartió más de 250 litros de chicha para los participantes y expectadores apostados en las aceras de la calle.

Fe y devoción
“El Niño de Cuenca salió para darnos alegría y su mensaje es la paz y la libertad; él nos protege”, exclamó Rosa Calle, una de las devotas que participó del Pase.

El Niño de Cuenca está hecho en madera muy bien conservada, según Gerardo Machado, director del Economuseo del Sombrero de paja toquilla, quien formó parte de la organización de la pasada junto a los vecinos.

El traje que lució el Niño de Cuenca fue confeccionado por las personas que laboran en el Economuseo con características de la cuencanidad.

Además, Machado explicó que existe una connotación especial para que el recorrido se lo realice en la calle Rafael María Arízaga, pues es la calle histórica, la de los personajes y de las artes y oficios.

Historia
De acuerdo al párroco de la iglesia, la historia del Niño de Cuenca data de la acción que tuvo Luis Alberto Luna Tobar, tercer arzobispo de Cuenca, quien lo trasladó junto con otras imágenes religiosas a la Catedral La Inmaculada. Luego Vicente Cisneros, cuarto arzobispo de la ciudad, resolvió guardarla por seguridad en ese espacio en donde permanece hasta la actualidad. (I)

Niño de Cuenca recorre la calle de ‘La Libertad’

FOTO: Miguel Arévalo EL TIEMPO

Por segunda ocasión la imagen religiosa de madera, considerada una joya patrimonial que data de alrededor de 520 años, recorrió la calle Rafael María Arízaga denominada calle de ‘La Libertad’ por los hechos acontecidos durante la Independencia de Cuenca.

El Niño de Cuenca recorrió por segunda ocasión la calle Rafael María Arízaga hasta el parque La Libertad, luego de la eucaristía celebrada en la iglesia San José de El Vecino, en la que el mensaje de paz fue compartido entre los más de 500 feligreses que escuchaban las palabras del párroco Daniel Vélez.

Acompañada de cientos de feligreses, la imagen religiosa que se calcula que data del siglo XVII y que es parte de un pesebre que permanecía en la Catedral Vieja hasta 1983 resguardada por alrededor de 520 años, fue custodiada por personajes que hicieron referencia a la historia de Independencia.

El Vecino es parte de esa historia porque los hechos de la Independencia se desarrollaron en la calle Rafael María Arízaga que luego se la denominó como calle ‘La Libertad’.

En ese entonces se cree que el Niño de Cuenca protegió a los héroes de la Independencia y trajo paz al lugar. La imagen de madera es considerada una de las principales joyas patrimoniales de la ciudad.

Flores, disfraces de danzantes de la familia Vanegas, grupos educativos de La Asunción, miembros del Sindicato de Choferes y otras instituciones custodiaron la imagen en la pasada que se cumplió por segunda ocasión en este lugar, cuyos vecinos del lugar pretenden hacerla tradición.

Durante la peregrinación la familia Lojano repartió más de 250 litros de chicha para los participantes y expectadores apostados en las aceras de la calle.

Fe y devoción
“El Niño de Cuenca salió para darnos alegría y su mensaje es la paz y la libertad; él nos protege”, exclamó Rosa Calle, una de las devotas que participó del Pase.

El Niño de Cuenca está hecho en madera muy bien conservada, según Gerardo Machado, director del Economuseo del Sombrero de paja toquilla, quien formó parte de la organización de la pasada junto a los vecinos.

El traje que lució el Niño de Cuenca fue confeccionado por las personas que laboran en el Economuseo con características de la cuencanidad.

Además, Machado explicó que existe una connotación especial para que el recorrido se lo realice en la calle Rafael María Arízaga, pues es la calle histórica, la de los personajes y de las artes y oficios.

Historia
De acuerdo al párroco de la iglesia, la historia del Niño de Cuenca data de la acción que tuvo Luis Alberto Luna Tobar, tercer arzobispo de Cuenca, quien lo trasladó junto con otras imágenes religiosas a la Catedral La Inmaculada. Luego Vicente Cisneros, cuarto arzobispo de la ciudad, resolvió guardarla por seguridad en ese espacio en donde permanece hasta la actualidad. (I)