Nadie se responsabiliza de caducidad de las medicinas en la Dirección de Salud

El vencimiento se debió a la falta de diligencia de los funcionario responsables en las diferentes administraciones.

Cuenca. Dos de los directores provinciales de salud entre los años 2002-2004, período en el que se efectuó la auditoría por parte de la Contraloría, dijeron que el problema de las medicinas caducadas se originó en administaciones anteriores a la de ellos.

Así deslindron su responsabilidad en el caso de las medicinas caducadas que serán incineradas en el hospital Vicente Corral Moscoso.

Informe

El director provincial de Salud del Azuay, Eduardo Guillén, dijo que esta institución, durante el período comprendido entre el año 2002 y diciembre del 2004, recibió medicamentos genéricos de la unidad de gestión del ministerio de salud por el monto de 158.353 dólares, sumándose a esta cantidad 30.354 dólares en medicinas existentes a diciembre del 2001.

“Lo que yo estoy haciendo es poniendo la casa en orden, y por eso encontré esta medicinas caducadas y con los informes de Contraloría en la que se manifiesta que se debe dar de baja a estos medicamentos”, puntualizó Guillén.

Agregó que según el informe, la caducidad se debió a la falta de diligencia de los servidores responsables en las administraciones respectivas.

Reacciones

Miguel Peñafiel, informó que estuvo en la dirección de salud del 26 de julio de 2.001 a diciembre de 2.002, “recuerdo que la Fundación Children, ofreció 20.000 cápsulas de benadryl que no fueron recibidas por que ya no se lo utilizaba”.

Aclaró que han pasado siete años, y que jamás en su período se recibió medicación de ningún tipo, recordando que existía material embodegado de administraciones anteriores.

“Yo fui auditado del período de 2.002 a 2.004 por la Contraloría y jamás se determinó medicamentos vencidos y pase limpiamente este informe, sin ninguna responsabilidad en mi gestión”, dijo Peñafiel.

Luis Ochoa, dijo que él estuvo a cargo de la dirección provincial de enero a septiembre del 2.003, y que el problema se origina por medicinas recibidas en administraciones anteriores desde que existía el proyecto Fasbase en la década del 90. Agregó que el 19 marzo del 2.003 se ofició a la unidad de vigilancia de la dirección de salud para que se promocione el material existente en la bodegas.

Versión de la Contraloría

En la Dirección Regional de la Contraloría, al ser consultados sobre este caso de la incineración de medicamentos en el hospital regional, la directora Gladys Fernández, dijo que al momento se encuentra en archivo el informe que fue generado en el año 2.004, llamándole la atención de porqué luego de cuatro años de las recomendaciones realizadas se efectúan ahora.

Sin embargo, explicó que en el mecanismo de baja, si no hay responsabilidad y se caducaron los medicamentos no puede haber demanda. En casos de medicamentos se recomienda hacerlo en un botadero de basura o en un incinerador que no cause daños.

Nadie se responsabiliza de caducidad de las medicinas en la Dirección de Salud

Cuenca. Dos de los directores provinciales de salud entre los años 2002-2004, período en el que se efectuó la auditoría por parte de la Contraloría, dijeron que el problema de las medicinas caducadas se originó en administaciones anteriores a la de ellos.

Así deslindron su responsabilidad en el caso de las medicinas caducadas que serán incineradas en el hospital Vicente Corral Moscoso.

Informe

El director provincial de Salud del Azuay, Eduardo Guillén, dijo que esta institución, durante el período comprendido entre el año 2002 y diciembre del 2004, recibió medicamentos genéricos de la unidad de gestión del ministerio de salud por el monto de 158.353 dólares, sumándose a esta cantidad 30.354 dólares en medicinas existentes a diciembre del 2001.

“Lo que yo estoy haciendo es poniendo la casa en orden, y por eso encontré esta medicinas caducadas y con los informes de Contraloría en la que se manifiesta que se debe dar de baja a estos medicamentos”, puntualizó Guillén.

Agregó que según el informe, la caducidad se debió a la falta de diligencia de los servidores responsables en las administraciones respectivas.

Reacciones

Miguel Peñafiel, informó que estuvo en la dirección de salud del 26 de julio de 2.001 a diciembre de 2.002, “recuerdo que la Fundación Children, ofreció 20.000 cápsulas de benadryl que no fueron recibidas por que ya no se lo utilizaba”.

Aclaró que han pasado siete años, y que jamás en su período se recibió medicación de ningún tipo, recordando que existía material embodegado de administraciones anteriores.

“Yo fui auditado del período de 2.002 a 2.004 por la Contraloría y jamás se determinó medicamentos vencidos y pase limpiamente este informe, sin ninguna responsabilidad en mi gestión”, dijo Peñafiel.

Luis Ochoa, dijo que él estuvo a cargo de la dirección provincial de enero a septiembre del 2.003, y que el problema se origina por medicinas recibidas en administraciones anteriores desde que existía el proyecto Fasbase en la década del 90. Agregó que el 19 marzo del 2.003 se ofició a la unidad de vigilancia de la dirección de salud para que se promocione el material existente en la bodegas.

Versión de la Contraloría

En la Dirección Regional de la Contraloría, al ser consultados sobre este caso de la incineración de medicamentos en el hospital regional, la directora Gladys Fernández, dijo que al momento se encuentra en archivo el informe que fue generado en el año 2.004, llamándole la atención de porqué luego de cuatro años de las recomendaciones realizadas se efectúan ahora.

Sin embargo, explicó que en el mecanismo de baja, si no hay responsabilidad y se caducaron los medicamentos no puede haber demanda. En casos de medicamentos se recomienda hacerlo en un botadero de basura o en un incinerador que no cause daños.