Movimiento de masa de alto riesgo afecta a 2 barrios

En junio se declaró en emergencia esta zona debido al desprendimiento de material que pone en riesgo a familias. Miguel Arévalo EL TIEMPO

El Municipio de Cuenca debe poner en marcha un plan de mitigación para evitar que el terreno en la ciudadela Jaime Roldós y Los Pinos siga sediendo y afecte a los moradores.


Un estudio realizado por el Servicio Nacional de Gestión de Riesgos, SNGR, en la ciudadela Jaime Roldós y barrio Los Pinos Altos determinó que hay un movimiento de masa de alto riesgo, “en donde se requieren obras de mitigación”.


Los factores que influyen en el movimiento son “la sismicidad y la saturación del suelo que depende de la frecuencia e intensidad de las precipitaciones”, detalla el informe publicado ayer por la institución.


Los estudios realizados por parte de geólogos de la SGNR le permiten tener al Municipio una base para realizar las obras de mitigación en las zonas afectadas por movimientos de masas, “pues a través del tomógrafo y el georadar, equipos utilizados para los estudios, realizaron un análisis de la estructura del suelo y sus propiedades”, detallaron los técnicos de la dependencia.


El levantamiento de la información se realizó en conjunto con la Dirección Municipal de Riesgos, luego de la declaratoria de emergencia en el lugar el 4 de junio  de 2019.


 Froilán Salinas, director de Gestión de Riesgos, explicó que ya han ejecutado acciones para garantizar la seguridad de los habitantes de dicha zona.


En 2018

 la Dirección de Riesgos terminó la construcción de un muro de contención y especies de terrazas para sostener los suelos y evitar el desprendimiento de tierra que afectaba en la zona, sin embargo, esta medida no fue una solución definitiva.


Con los nuevos estudios el Municipio de Cuenca buscará una nueva solución para evitar que el suelo siga cediendo. (I)


Geólogos y equipos técnicos del Servicio Nacional de Riesgos  realizaron estudios entre los meses de junio y julio.
Las precipitaciones complican el deslizamiento de tierra en la zona y debe aplicarse un plan de mitigación.

Movimiento de masa de alto riesgo afecta a 2 barrios

En junio se declaró en emergencia esta zona debido al desprendimiento de material que pone en riesgo a familias. Miguel Arévalo EL TIEMPO

El Municipio de Cuenca debe poner en marcha un plan de mitigación para evitar que el terreno en la ciudadela Jaime Roldós y Los Pinos siga sediendo y afecte a los moradores.


Un estudio realizado por el Servicio Nacional de Gestión de Riesgos, SNGR, en la ciudadela Jaime Roldós y barrio Los Pinos Altos determinó que hay un movimiento de masa de alto riesgo, “en donde se requieren obras de mitigación”.


Los factores que influyen en el movimiento son “la sismicidad y la saturación del suelo que depende de la frecuencia e intensidad de las precipitaciones”, detalla el informe publicado ayer por la institución.


Los estudios realizados por parte de geólogos de la SGNR le permiten tener al Municipio una base para realizar las obras de mitigación en las zonas afectadas por movimientos de masas, “pues a través del tomógrafo y el georadar, equipos utilizados para los estudios, realizaron un análisis de la estructura del suelo y sus propiedades”, detallaron los técnicos de la dependencia.


El levantamiento de la información se realizó en conjunto con la Dirección Municipal de Riesgos, luego de la declaratoria de emergencia en el lugar el 4 de junio  de 2019.


 Froilán Salinas, director de Gestión de Riesgos, explicó que ya han ejecutado acciones para garantizar la seguridad de los habitantes de dicha zona.


En 2018

 la Dirección de Riesgos terminó la construcción de un muro de contención y especies de terrazas para sostener los suelos y evitar el desprendimiento de tierra que afectaba en la zona, sin embargo, esta medida no fue una solución definitiva.


Con los nuevos estudios el Municipio de Cuenca buscará una nueva solución para evitar que el suelo siga cediendo. (I)


Geólogos y equipos técnicos del Servicio Nacional de Riesgos  realizaron estudios entre los meses de junio y julio.
Las precipitaciones complican el deslizamiento de tierra en la zona y debe aplicarse un plan de mitigación.