Moreno y Lasso, sus planes sobre seguridad

Promover un cambio en la sociedad para reducir la violencia o permitir que la seguridad privada se sume a la Policía son los ejes de las propuestas de Lenín Moreno y Guillermo Lasso en torno al tema de seguridad.
Tecnificar los servicios de la Policía Nacional es una propuesta en la que los candidatos coinciden. EL TIEMPO

Se suman los ofrecimientos para reforzar el sistema de administración de justicia para tecnificarlo y garantizar su independencia, algo en lo que ambos candidatos coinciden aunque lo plasman de diferentes formas.

El combate al microtráfico es también uno de los puntos centrales de sus planes. Moreno ofrece control sobre la venta de estupefacientes, sobre todo a los jóvenes, mientras Lasso opta por eliminar el consumo y criminalizarlo.

Moreno

Las propuestas de seguridad del candidato inician por la erradicación del tráfico de migrantes, la trata de personas, el tráfico de armas y el tráfico de drogas.

Para ello, sostiene, se fortalecerá el control a la entrada y salida de migrantes, habrá “cero tolerancia” a la venta de drogas dentro y fuera de establecimientos educativos, así como políticas para erradicar el consumo, considerado como un tema de salud pública.

En cuanto a la función de la Policía ofrece la innovación tecnológica, capacitación al talento humano y desarrollo de la investigación.

Propone el programa Barrios de Paz, para recomponer el tejido social, instalar Unidades de Policía Comunitaria, UPC, y coordinar acciones de seguridad y prevención con los vecinos.

Sobre el sistema de justicia, ofrece mejorar la celeridad en los procesos, la capacitación e independencia de los servidores judiciales, a más de la instalación de Fiscalías rurales, el fortalecimiento de la mediación y la ciberseguridad.

Lasso

El candidato de la derecha promueve el combate al crimen organizado, la delincuencia común y el consumo de drogas, cuya tenencia considera, no es un problema de salud sino de seguridad y debe ser penalizado.

Propone también vincular la labor policial con la comunidad, incrementar el nivel técnico y científico de la Policía, y entregar la competencia de seguridad a los municipios que así lo requieran.

Su plan no deja de lado la privatización, ofrece permitir la participación de las empresas privadas de servicios de seguridad para “complementar a la Policía”.

En cuanto a justicia ofrece una reforma para eliminar la figura de error inexcusable de un juez, aplicado cuando un administrador de la justicia comete faltas injustificables. También promoverá, asegura, la agilidad en los procesos. Solicitará ayuda a las Organización de las Naciones Unidas para cambiar el modelo de administración judicial.( RET) (I)

Drogas, salud y seguridad

La oficina de las Naciones Unidas contra la droga y el delito, UNODC, por sus siglas en Inglés, resalta la importancia de atender el problema del consumo de drogas desde un enfoque sanitario. Señala que más que como un problema de seguridad pública, debe atenderse como uno de salud pública.

La organización sostiene que un patrón frecuente de conducta de las personas consumidoras es la comisión de delitos con violencia, a causa de la adicción. Sin embargo, reconoce que “llevarlas a la prisión no ofrece ninguna respuesta a su comportamiento criminal. Al contrario, aumenta el círculo vicioso que las hace aún más adictas y criminales y, por lo tanto, aumenta su marginación”.

Seguridad privada y Policía

La potenciación de la seguridad privada sigue un modelo propuesto en Argentina, en donde según las estadísticas criminales elaboradas por las instituciones policiales, la seguridad privada acompaña un proceso más amplio de mercantilización de la vida social, esto según un estudio de la Universidad de Buenos Aires.

En el análisis, no se logra establecer una relación entre la aplicación de la seguridad privada y la reducción de los delitos.

En Ecuador la comisión de delitos con armas de dotación de empresas de seguridad llevó a la creación del Departamento de Control de Organizaciones de Seguridad Privada para el control de estas instituciones.

Moreno y Lasso, sus planes sobre seguridad

Tecnificar los servicios de la Policía Nacional es una propuesta en la que los candidatos coinciden. EL TIEMPO

Se suman los ofrecimientos para reforzar el sistema de administración de justicia para tecnificarlo y garantizar su independencia, algo en lo que ambos candidatos coinciden aunque lo plasman de diferentes formas.

El combate al microtráfico es también uno de los puntos centrales de sus planes. Moreno ofrece control sobre la venta de estupefacientes, sobre todo a los jóvenes, mientras Lasso opta por eliminar el consumo y criminalizarlo.

Moreno

Las propuestas de seguridad del candidato inician por la erradicación del tráfico de migrantes, la trata de personas, el tráfico de armas y el tráfico de drogas.

Para ello, sostiene, se fortalecerá el control a la entrada y salida de migrantes, habrá “cero tolerancia” a la venta de drogas dentro y fuera de establecimientos educativos, así como políticas para erradicar el consumo, considerado como un tema de salud pública.

En cuanto a la función de la Policía ofrece la innovación tecnológica, capacitación al talento humano y desarrollo de la investigación.

Propone el programa Barrios de Paz, para recomponer el tejido social, instalar Unidades de Policía Comunitaria, UPC, y coordinar acciones de seguridad y prevención con los vecinos.

Sobre el sistema de justicia, ofrece mejorar la celeridad en los procesos, la capacitación e independencia de los servidores judiciales, a más de la instalación de Fiscalías rurales, el fortalecimiento de la mediación y la ciberseguridad.

Lasso

El candidato de la derecha promueve el combate al crimen organizado, la delincuencia común y el consumo de drogas, cuya tenencia considera, no es un problema de salud sino de seguridad y debe ser penalizado.

Propone también vincular la labor policial con la comunidad, incrementar el nivel técnico y científico de la Policía, y entregar la competencia de seguridad a los municipios que así lo requieran.

Su plan no deja de lado la privatización, ofrece permitir la participación de las empresas privadas de servicios de seguridad para “complementar a la Policía”.

En cuanto a justicia ofrece una reforma para eliminar la figura de error inexcusable de un juez, aplicado cuando un administrador de la justicia comete faltas injustificables. También promoverá, asegura, la agilidad en los procesos. Solicitará ayuda a las Organización de las Naciones Unidas para cambiar el modelo de administración judicial.( RET) (I)

Drogas, salud y seguridad

La oficina de las Naciones Unidas contra la droga y el delito, UNODC, por sus siglas en Inglés, resalta la importancia de atender el problema del consumo de drogas desde un enfoque sanitario. Señala que más que como un problema de seguridad pública, debe atenderse como uno de salud pública.

La organización sostiene que un patrón frecuente de conducta de las personas consumidoras es la comisión de delitos con violencia, a causa de la adicción. Sin embargo, reconoce que “llevarlas a la prisión no ofrece ninguna respuesta a su comportamiento criminal. Al contrario, aumenta el círculo vicioso que las hace aún más adictas y criminales y, por lo tanto, aumenta su marginación”.

Seguridad privada y Policía

La potenciación de la seguridad privada sigue un modelo propuesto en Argentina, en donde según las estadísticas criminales elaboradas por las instituciones policiales, la seguridad privada acompaña un proceso más amplio de mercantilización de la vida social, esto según un estudio de la Universidad de Buenos Aires.

En el análisis, no se logra establecer una relación entre la aplicación de la seguridad privada y la reducción de los delitos.

En Ecuador la comisión de delitos con armas de dotación de empresas de seguridad llevó a la creación del Departamento de Control de Organizaciones de Seguridad Privada para el control de estas instituciones.