Tres lugares para observar a Cuenca desde lo alto

Los miradores naturales de la ciudad ya no son la única opción para ver a la urbe desde las alturas. La torre del parque La Libertad, las cúpulas de la Catedral de la Inmaculada y las torres de la iglesia de Santo Domingo son algunos de los lugares hasta los que se puede subir para ver a Cuenca.
Vista panorámica del Centro Histórico de Cuenca desde la torre mirador ubicada en el parque La Libertad; fue inaugurado el año pasado por la administración de Cabrera.
FOTO: Diego Cáceres EL TIEMPO

Observar a Cuenca de las alturas ya no es un privilegio de miradores naturales y distantes, la ciudad cuenta con varios espacios desde donde se puede observar parte de ella, entre los que destacan tres: la torre del parque La Libertad, las cúpulas de la Catedral de la Inmaculada y las torres de la iglesia de Santo Domingo. Las tres pueden ser opción familiar de fin de semana para mirar parte de la ciudad.

En el parque La Libertad, inaugurado el año pasado, se emplaza uno de los nuevos miradores de Cuenca, se trata de una torre siete pisos que permite una vista del lado contrario al mirador de Turi.

Este espacio concurrido principalmente los fines de semana es un atractivo de la ciudad, hay quienes prefieren visitarlo en la noche, como Pedro Albarracín, pues cuenta que la vista es mejor y que las luces de la urbe resaltan en las fotografías.

El acceso a este mirador es gratuito y está abierto al público hasta las 20:00.

Este parque está ubicado en la calle Nicanor Merchán y Héroes de Verdeloma, antigua cárcel de varones, la torre de 42 metros de altura, da una visión de 360 grados del Centro Histórico y la parte norte de la ciudad.

Catedral
Uno de los atractivos icónicos de Cuenca es la Catedral de la Inmaculada que en el año 2013 abrió el acceso a las tres cúpulas; dos de ellas miden 46 metros de alto y la otra 53 metros.

Actualmente se puede llegar hasta la cima de las mismas, al entrar por una pequeña puerta, ubicada al lado izquierdo de una de las entradas principales de la Catedral.

La visita a este espacio, desde donde se puede observar parte del Centro Histórico, tiene mayor afluencia durante el fin de semana, turistas o ciudadanos tienen la oportunidad de conocer más allá de la Catedral de la Inmaculada y sus representaciones religiosas o el disfrutar de los actos litúrgicos, pues desde la cima de este templo se observan las cúpulas azules y celestes que son un ícono de Cuenca.

Además, desde la Catedral se observa el parque Calderón y parte del Centro Histórico, es ideal para fotografías.

Aunque las cúpulas son la parte que más sobresale de la Catedral Nueva, la fachada de la impresionante iglesia contiene a otro de los símbolos de la ciudad: el rosetón. Es un vitral hecho por Guillermo Larrazábal, un artista de origen vasco. Esta pieza también llama la atención de los turistas que visitan la ciudad.

Sus colores azules, amarillos, rojos impactan a los visitantes que siempre le toman fotos al vitral que se ha convertido en un símbolo del lugar y de Cuenca, al igual que las cúpulas que se ven dibujadas en franelas, pendones o en cualquier artículo que representa la ciudad.

Santo Domingo
Otro de los templos religiosos hasta los que se puede subir es la iglesia de Santo Domingo, desde sus torres se puede observar la aparte norte de la ciudad, no es un sitio muy concurrido, sin embargo, algunos fieles quieren subirlas durante las festividades en honor a la Morenica, la imagen que permanece en este templo.

Uno de los atractivos que tiene este espacio es la campana “Ronca Morena”.

Una campana de dos toneladas, 12 metros de alto y dos metros de diámetro, que fue donada por un pudiente hacendado que vivía en Yunguilla y quería una campana, cuyo sonido se escuche hasta el valle.

Con el tiempo, el peso hizo que la campana se trizara y hasta la fecha, por su costo, nadie le ha podido reparar.

Pero, ahora, es un referente de Santo Domingo, el nombre de la campana es en honor a la patrona de la iglesia la Morenica del Rosario, y lo de ronca por el sonido que emitía.

Quienes han visitado este lugar cuentan que el trayecto es entretenido.

Julia Merchán, devota de la virgen, señala que la primera vez que subió estaba muy nerviosa por la antigüedad de este templo.

“Es un sitio muy antiguo que trasmite paz, pero no puedo negar que pareciera que se desploma”, cuenta la mujer. (I)

Tania Párraga
redaccióEsta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Tres lugares para observar a Cuenca desde lo alto

Vista panorámica del Centro Histórico de Cuenca desde la torre mirador ubicada en el parque La Libertad; fue inaugurado el año pasado por la administración de Cabrera.
FOTO: Diego Cáceres EL TIEMPO

Observar a Cuenca de las alturas ya no es un privilegio de miradores naturales y distantes, la ciudad cuenta con varios espacios desde donde se puede observar parte de ella, entre los que destacan tres: la torre del parque La Libertad, las cúpulas de la Catedral de la Inmaculada y las torres de la iglesia de Santo Domingo. Las tres pueden ser opción familiar de fin de semana para mirar parte de la ciudad.

En el parque La Libertad, inaugurado el año pasado, se emplaza uno de los nuevos miradores de Cuenca, se trata de una torre siete pisos que permite una vista del lado contrario al mirador de Turi.

Este espacio concurrido principalmente los fines de semana es un atractivo de la ciudad, hay quienes prefieren visitarlo en la noche, como Pedro Albarracín, pues cuenta que la vista es mejor y que las luces de la urbe resaltan en las fotografías.

El acceso a este mirador es gratuito y está abierto al público hasta las 20:00.

Este parque está ubicado en la calle Nicanor Merchán y Héroes de Verdeloma, antigua cárcel de varones, la torre de 42 metros de altura, da una visión de 360 grados del Centro Histórico y la parte norte de la ciudad.

Catedral
Uno de los atractivos icónicos de Cuenca es la Catedral de la Inmaculada que en el año 2013 abrió el acceso a las tres cúpulas; dos de ellas miden 46 metros de alto y la otra 53 metros.

Actualmente se puede llegar hasta la cima de las mismas, al entrar por una pequeña puerta, ubicada al lado izquierdo de una de las entradas principales de la Catedral.

La visita a este espacio, desde donde se puede observar parte del Centro Histórico, tiene mayor afluencia durante el fin de semana, turistas o ciudadanos tienen la oportunidad de conocer más allá de la Catedral de la Inmaculada y sus representaciones religiosas o el disfrutar de los actos litúrgicos, pues desde la cima de este templo se observan las cúpulas azules y celestes que son un ícono de Cuenca.

Además, desde la Catedral se observa el parque Calderón y parte del Centro Histórico, es ideal para fotografías.

Aunque las cúpulas son la parte que más sobresale de la Catedral Nueva, la fachada de la impresionante iglesia contiene a otro de los símbolos de la ciudad: el rosetón. Es un vitral hecho por Guillermo Larrazábal, un artista de origen vasco. Esta pieza también llama la atención de los turistas que visitan la ciudad.

Sus colores azules, amarillos, rojos impactan a los visitantes que siempre le toman fotos al vitral que se ha convertido en un símbolo del lugar y de Cuenca, al igual que las cúpulas que se ven dibujadas en franelas, pendones o en cualquier artículo que representa la ciudad.

Santo Domingo
Otro de los templos religiosos hasta los que se puede subir es la iglesia de Santo Domingo, desde sus torres se puede observar la aparte norte de la ciudad, no es un sitio muy concurrido, sin embargo, algunos fieles quieren subirlas durante las festividades en honor a la Morenica, la imagen que permanece en este templo.

Uno de los atractivos que tiene este espacio es la campana “Ronca Morena”.

Una campana de dos toneladas, 12 metros de alto y dos metros de diámetro, que fue donada por un pudiente hacendado que vivía en Yunguilla y quería una campana, cuyo sonido se escuche hasta el valle.

Con el tiempo, el peso hizo que la campana se trizara y hasta la fecha, por su costo, nadie le ha podido reparar.

Pero, ahora, es un referente de Santo Domingo, el nombre de la campana es en honor a la patrona de la iglesia la Morenica del Rosario, y lo de ronca por el sonido que emitía.

Quienes han visitado este lugar cuentan que el trayecto es entretenido.

Julia Merchán, devota de la virgen, señala que la primera vez que subió estaba muy nerviosa por la antigüedad de este templo.

“Es un sitio muy antiguo que trasmite paz, pero no puedo negar que pareciera que se desploma”, cuenta la mujer. (I)

Tania Párraga
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