Los ríos en la vida del cuencano

Mientras mira el puente, Mariagusta piensa lo de siempre: “voy a enlazar lo de aquí con lo de allá”, se reta a cruzar al otro lado, asume su papel de peregrina urbana y emprende la corta travesía entre la casa y el Centro Histórico... Luego escribe.
El Barranco es uno de los lugares más simbólicos de la ciudad. El río Tomebamba divide la ciudad antigua de la moderna.

Cuenca, cuya patrona es Santa Ana, lleva en su nombre a los ríos; cuatro razones para construir puentes y excitar la inspiración de artistas, quienes deslizan sus memorias como las aguas del Tomebamba, Yanuncay, Machángara y Tarqui.


Para Mariagusta Correa, poetiza cuencana, la ciudad guarda rincones como secretos, y el Tomebamba constituye un imaginario importante en su creación. La imagen de las aguas evoca escenas pobladas de movimiento, en tanto, esta particular frontera sugiere la existencia de una ciudad dual, conectada por un puente en el que múltiples encuentros y desencuentros se suscitan a diario.


Tras la reflexión, Mariagusta observa El Barranco, el lugar articula la ciudad antigua con la nueva. El tiempo, el espacio, la arquitectura... todo se une o separa en función del serpenteante Tomebamba.


 Romance
Despreocupados por las miradas extrañas, Lorena Shuni y Fernando Román se demuestran su amor sobre la yerba; el sonido del Yanuncay se confunde con el ruido de los autos que, raudos, circulan por la avenida Veintisiete de Febrero, a pocos metros de los Tres Puentes.


Las orillas de los ríos encierran un encanto hipnótico, atracción irresistible para los amantes; salvo uno que otro fisgón oculto entre la maleza, los lugares son perfectos, le abren la puerta a la intimidad. El interminable paso del agua invita a pasear a los enamorados, quienes, entre diálogos y caricias, suelen terminar tumbados en el enorme colchón verde, donde, inspirados por el río, desbocan sus irrefrenables pasiones. 


Lorena y Fernando posan para la cámara, se aman y no quieren mantenerlo en secreto; él le susurra algo, ella le responde con una sonrisa, el brillo de sus ojos se asemeja al centellar que el sol provoca sobre el agua. 

 Recreación
Con el corazón acelerado, Cristian Cosme cumple la sana rutina de trotar en el parque lineal, justo en la unión de los ríos Yanuncay y Tomebamba. A esta altura, el Yanuncay baja con las aguas del río Tarqui, luego de fusionarse en el sector de los Tres Puentes.


Cosme, de 30 años de edad, se detiene para responder: “Desde hace dos años salgo a trotar. A veces lo hago por 30 minutos, a veces durante una hora”. Dice que la práctica le reporta grandes beneficios a su salud, el aire puro y el olor a humedad son elementos indispensables para el ejercicio.


Como él, decenas de ciudadanos le sacan provecho a las márgenes de los ríos. El trote, la caminata, los aeróbicos y hasta el capoeira son alternativas que se armonizan al ritmo de los cuatro titanes, en especial del Tomebamba y el Yanuncay.


Los ríos, como dice Mariagusta, son parte de la indentidad del cuencano. El amor por esta ciudad nace y muere con ellos, que inmortales continúan su viaje.

 Beneficios del líquido que corre en los ríos

Los ríos son todo para los habitantes de Cuenca. Son la base de la generación energía hidroeléctrica, además, su tratamiento aporta al medio ambiente y en sus márgenes la ciudadanía se recrea.

 EMAC
La Empresa Municipal de Aseo de Cuenca, EMAC, emprende tareas de recolección de basura y siembra de árboles. La gerente de esta institución, Patricia Cordero, comenta que la inversión en estas tareas es importante, solo en la minga de limpieza del 8 de este mes se desembolsó 16.500 dólares.


También habla de trabajos conjuntos. “Esperamos que ETAPA termine el alcantarillado en las márgenes de los ríos. ETAPA tiene que dejarlas en las condiciones que las encontraron. Consideramos hacer entre ocho y 10 intervenciones en las márgenes de los ríos. Quizás hasta finales de año podamos concretarlo”, relata.

 Elecaustro
De la generación hidroeléctrica se encarga la Empresa  Electro Generadora del Austro, Elecaustro, que cuenta con el Complejo Hidroeléctrico Machángara, río del que se aprovechan las aguas para la producción. En el área se implantaron las obras hidroeléctricas más importantes de la entidad: Labrado y Chanlud, y las centrales de Saucay y Saymirín.


La central de Saucay tiene cuatro productoras: dos de 4000 kilovatios, cada una. Y dos de 8.000 kilovatios, cada una. La de Saymirín cuenta con seis generadoras: dos de 1256 kilovatios; dos de 1960, y dos de 4.000.

Ciudad limpia de agua pura

Sebastián Izquierdo, subgerente de gestión ambiental de la Empresa de Telecomunicaciones,  Agua Potable y Alcantarillado,  ETAPA, explica la labor que la entidad realiza sobre los ríos cuencanos.


El primer paso para la potabilización es mantener en condiciones favorables las nacientes de agua, en la parte alta de la cuenca del Paute.
“Hacemos una gestión de las cuencas hídricas de donde nos abastecemos del agua cruda que será potabilizada y luego nos encargamos de la dotación del servicio”, precisa.


El primer eslabón de manejo en el ciclo integral del agua es la intervención en más de 90.000 hectáreas cubiertas de páramo, algunas de ellas protegidas, como la del Parque Nacional Cajas.


El líquido es tratado en las plantas de Sustag, Tixán y El Cebollar, luego se distribuye a todo el cantón. En promedio se potabilizan entre 1.500 y 2000 litros por segundo.


Otra tarea importante es mantener limpias las aguas de los ríos por medio de un moderno sistema de  tratamiento a base de interceptores. Gracias a ellos las aguas contaminadas y sucias no desfogan directamente en los colosos fluviales.


“Los interceptores evitan que las aguas residuales de los alcantarillados vayan a los ríos. Una vez contenidas son llevadas hasta la planta de tratamiento de aguas residuales de Ucubamba. Luego las devolvemos purificadas”, describe.

Cuenca.

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Los ríos en la vida del cuencano

El Barranco es uno de los lugares más simbólicos de la ciudad. El río Tomebamba divide la ciudad antigua de la moderna.

Cuenca, cuya patrona es Santa Ana, lleva en su nombre a los ríos; cuatro razones para construir puentes y excitar la inspiración de artistas, quienes deslizan sus memorias como las aguas del Tomebamba, Yanuncay, Machángara y Tarqui.


Para Mariagusta Correa, poetiza cuencana, la ciudad guarda rincones como secretos, y el Tomebamba constituye un imaginario importante en su creación. La imagen de las aguas evoca escenas pobladas de movimiento, en tanto, esta particular frontera sugiere la existencia de una ciudad dual, conectada por un puente en el que múltiples encuentros y desencuentros se suscitan a diario.


Tras la reflexión, Mariagusta observa El Barranco, el lugar articula la ciudad antigua con la nueva. El tiempo, el espacio, la arquitectura... todo se une o separa en función del serpenteante Tomebamba.


 Romance
Despreocupados por las miradas extrañas, Lorena Shuni y Fernando Román se demuestran su amor sobre la yerba; el sonido del Yanuncay se confunde con el ruido de los autos que, raudos, circulan por la avenida Veintisiete de Febrero, a pocos metros de los Tres Puentes.


Las orillas de los ríos encierran un encanto hipnótico, atracción irresistible para los amantes; salvo uno que otro fisgón oculto entre la maleza, los lugares son perfectos, le abren la puerta a la intimidad. El interminable paso del agua invita a pasear a los enamorados, quienes, entre diálogos y caricias, suelen terminar tumbados en el enorme colchón verde, donde, inspirados por el río, desbocan sus irrefrenables pasiones. 


Lorena y Fernando posan para la cámara, se aman y no quieren mantenerlo en secreto; él le susurra algo, ella le responde con una sonrisa, el brillo de sus ojos se asemeja al centellar que el sol provoca sobre el agua. 

 Recreación
Con el corazón acelerado, Cristian Cosme cumple la sana rutina de trotar en el parque lineal, justo en la unión de los ríos Yanuncay y Tomebamba. A esta altura, el Yanuncay baja con las aguas del río Tarqui, luego de fusionarse en el sector de los Tres Puentes.


Cosme, de 30 años de edad, se detiene para responder: “Desde hace dos años salgo a trotar. A veces lo hago por 30 minutos, a veces durante una hora”. Dice que la práctica le reporta grandes beneficios a su salud, el aire puro y el olor a humedad son elementos indispensables para el ejercicio.


Como él, decenas de ciudadanos le sacan provecho a las márgenes de los ríos. El trote, la caminata, los aeróbicos y hasta el capoeira son alternativas que se armonizan al ritmo de los cuatro titanes, en especial del Tomebamba y el Yanuncay.


Los ríos, como dice Mariagusta, son parte de la indentidad del cuencano. El amor por esta ciudad nace y muere con ellos, que inmortales continúan su viaje.

 Beneficios del líquido que corre en los ríos

Los ríos son todo para los habitantes de Cuenca. Son la base de la generación energía hidroeléctrica, además, su tratamiento aporta al medio ambiente y en sus márgenes la ciudadanía se recrea.

 EMAC
La Empresa Municipal de Aseo de Cuenca, EMAC, emprende tareas de recolección de basura y siembra de árboles. La gerente de esta institución, Patricia Cordero, comenta que la inversión en estas tareas es importante, solo en la minga de limpieza del 8 de este mes se desembolsó 16.500 dólares.


También habla de trabajos conjuntos. “Esperamos que ETAPA termine el alcantarillado en las márgenes de los ríos. ETAPA tiene que dejarlas en las condiciones que las encontraron. Consideramos hacer entre ocho y 10 intervenciones en las márgenes de los ríos. Quizás hasta finales de año podamos concretarlo”, relata.

 Elecaustro
De la generación hidroeléctrica se encarga la Empresa  Electro Generadora del Austro, Elecaustro, que cuenta con el Complejo Hidroeléctrico Machángara, río del que se aprovechan las aguas para la producción. En el área se implantaron las obras hidroeléctricas más importantes de la entidad: Labrado y Chanlud, y las centrales de Saucay y Saymirín.


La central de Saucay tiene cuatro productoras: dos de 4000 kilovatios, cada una. Y dos de 8.000 kilovatios, cada una. La de Saymirín cuenta con seis generadoras: dos de 1256 kilovatios; dos de 1960, y dos de 4.000.

Ciudad limpia de agua pura

Sebastián Izquierdo, subgerente de gestión ambiental de la Empresa de Telecomunicaciones,  Agua Potable y Alcantarillado,  ETAPA, explica la labor que la entidad realiza sobre los ríos cuencanos.


El primer paso para la potabilización es mantener en condiciones favorables las nacientes de agua, en la parte alta de la cuenca del Paute.
“Hacemos una gestión de las cuencas hídricas de donde nos abastecemos del agua cruda que será potabilizada y luego nos encargamos de la dotación del servicio”, precisa.


El primer eslabón de manejo en el ciclo integral del agua es la intervención en más de 90.000 hectáreas cubiertas de páramo, algunas de ellas protegidas, como la del Parque Nacional Cajas.


El líquido es tratado en las plantas de Sustag, Tixán y El Cebollar, luego se distribuye a todo el cantón. En promedio se potabilizan entre 1.500 y 2000 litros por segundo.


Otra tarea importante es mantener limpias las aguas de los ríos por medio de un moderno sistema de  tratamiento a base de interceptores. Gracias a ellos las aguas contaminadas y sucias no desfogan directamente en los colosos fluviales.


“Los interceptores evitan que las aguas residuales de los alcantarillados vayan a los ríos. Una vez contenidas son llevadas hasta la planta de tratamiento de aguas residuales de Ucubamba. Luego las devolvemos purificadas”, describe.

Cuenca.

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