Los libros en braille tienen pocos lectores en Cuenca

Dos espacios en la ciudad albergan libros para la lectura táctil y están abiertos gratuitamente para todo el público. Pese a los esfuerzos de la innovación con nuevos sistemas digitales y otras tecnologías, aún carecen de público. Según registros del MSP, en la provincia hay 3.720 personas no videntes en Azuay.

No más de 25 visitas suman al mes dos de las bibliotecas mejor implementadas para personas no videntes en Cuenca, incluso con las innovaciones tecnológicas que van dejando de lado el uso del braille, el sistema más antiguo de escritura táctil.


Uno de los espacios que se especializan en material para personas con discapacidad visual pertenecen a la Sociedad de No Videntes del Azuay, SONVA, y el otro a la Universidad Politécnica Salesiana, UPS. El primero cuenta con unas 100 obras en sistema braille, mientras que el segunda con 10.


El encargado del centro documental en SONVA es Wilson Álvarez, persona no vidente, quien atiende de lunes a viernes, de 14:30 a 18:30. Según sus registros, el número de visitantes por mes no supera las 12 personas, “de las cuales la mayoría son personas que únicamente tienen curiosidad de conocer más sobre el sistema braille y no necesariamente son no videntes”.


Para él, no es extraño que el uso del braille tienda a desaparecer, pues ha sido suplantado por los audiolibros y por el software gratuito para no videntes llamado JAWS. Este último facilita el uso del ordenador.


Con este sistema digital, quienes visitan la biblioteca tienen acceso a más de 8.000 obras literarias, principalmente, universales.
Sin embargo, las visitas más frecuentes son para temas de consulta rápida en la web, señaló Álvarez.


Mientras tanto, detrás de los estantes de madera y metal, con puertas de cristal, de la biblioteca en braille, los libros de literatura, geografía, educación, pedagogía, leyes, revistas y otro tipo de publicaciones de entre las que emerge ‘Cumanda’, la afamada novela del escritor ecuatoriano Juan León Mera, se esconden estos textos.


Además de las obras en este sistema, la biblioteca cuenta con una audioteca (casettes) que no ha sido digitalizada por falta de presupuesto y que guarda audiolibros como ‘Cruces sobre el agua’ o ‘El psicoanálisis’, de Sigmund Freud.


Para subrayar, Álvarez se muestra encantando de enseñar el sistema braille a quien desee aprenderlo, sin necesidad de que el aprendiz sea no vidente.
Mientras tanto, en la biblioteca para no videntes de la UPS, José Tenesaca, no vidente, custodia desde hace seis años unas 12 obras en braille (la Ley de Discapacidad, el Buen Vivir, cuentos, poemas, entre otros) y 12.175 obras digitalizadas en JAWS.


Desde noviembre de 2013 él dirige este pequeño espacio, ubicado en la biblioteca, en el que además de prestar los libros en braille y los ordenadores para lectura en el sistema digital, también se promueve la impresión y la traducción de obras a este sistema, “algo que es inusual el Cuenca”. El número de visitantes de este espacio, que se abre de 08:00 a 12:00, no supera la cifra de 10 mensuales, “quizá es por el desconocimiento que la gente tiene de la existencia de la biblioteca”, supone el funcionario apenado.


Desde hace un año, y por intermedio de la ‘Cátedra Unesco Tecnologías de Apoyo para la Inclusión Educativa’ se adquirió una impresora en sistema braille que está a disposición de la ciudadanía, con el fin de masificar el uso de esta lectura, y que las 3.720 personas no videntes que viven en Azuay, según datos del Ministerio de Salud Pública, tengan acceso.


Para Israel Idrovo, investigador en temas de discapacidad del Centro de Etnografía Interdisciplinaria, Kaleidos, de la Universidad de Cuenca, los libros en sistema braille que se encuentran en las bibliotecas están desactualizados, no están organizados y no son atractivos para motivar a las personas no videntes a leer. El docente añade que hay que reivindicar el braille, pues al igual que todos los libros, estos no desaparecerán. (F)

La UPS imprime sin costo y se adapta a los requerimientos
La Cátedra UNESCO imprime en sistema braille gratuitamente y únicamente se pide a cambio la materia prima. Nataly Campos, encargada de esta actividad señaló que desde que se adquirió sl sistema tecnológico en 2017 se han impreso unos 6.000 documentos, entre libros, menús de restaurantes, hojas, catálogos y otros.
Además, dijo Campos, cuentan con el software ‘Ebrai’ un sistema libre para escritura musical (que para uso de personas no videntes es gratuito) con el que es posible imprimir partituras. Para hacer la solicitud, los interesados deben emitir un oficio al director de la Cátedra Fernando Pezántes. (I)

Los libros en braille tienen pocos lectores en Cuenca

Dos espacios en la ciudad albergan libros para la lectura táctil y están abiertos gratuitamente para todo el público. Pese a los esfuerzos de la innovación con nuevos sistemas digitales y otras tecnologías, aún carecen de público. Según registros del MSP, en la provincia hay 3.720 personas no videntes en Azuay.

No más de 25 visitas suman al mes dos de las bibliotecas mejor implementadas para personas no videntes en Cuenca, incluso con las innovaciones tecnológicas que van dejando de lado el uso del braille, el sistema más antiguo de escritura táctil.


Uno de los espacios que se especializan en material para personas con discapacidad visual pertenecen a la Sociedad de No Videntes del Azuay, SONVA, y el otro a la Universidad Politécnica Salesiana, UPS. El primero cuenta con unas 100 obras en sistema braille, mientras que el segunda con 10.


El encargado del centro documental en SONVA es Wilson Álvarez, persona no vidente, quien atiende de lunes a viernes, de 14:30 a 18:30. Según sus registros, el número de visitantes por mes no supera las 12 personas, “de las cuales la mayoría son personas que únicamente tienen curiosidad de conocer más sobre el sistema braille y no necesariamente son no videntes”.


Para él, no es extraño que el uso del braille tienda a desaparecer, pues ha sido suplantado por los audiolibros y por el software gratuito para no videntes llamado JAWS. Este último facilita el uso del ordenador.


Con este sistema digital, quienes visitan la biblioteca tienen acceso a más de 8.000 obras literarias, principalmente, universales.
Sin embargo, las visitas más frecuentes son para temas de consulta rápida en la web, señaló Álvarez.


Mientras tanto, detrás de los estantes de madera y metal, con puertas de cristal, de la biblioteca en braille, los libros de literatura, geografía, educación, pedagogía, leyes, revistas y otro tipo de publicaciones de entre las que emerge ‘Cumanda’, la afamada novela del escritor ecuatoriano Juan León Mera, se esconden estos textos.


Además de las obras en este sistema, la biblioteca cuenta con una audioteca (casettes) que no ha sido digitalizada por falta de presupuesto y que guarda audiolibros como ‘Cruces sobre el agua’ o ‘El psicoanálisis’, de Sigmund Freud.


Para subrayar, Álvarez se muestra encantando de enseñar el sistema braille a quien desee aprenderlo, sin necesidad de que el aprendiz sea no vidente.
Mientras tanto, en la biblioteca para no videntes de la UPS, José Tenesaca, no vidente, custodia desde hace seis años unas 12 obras en braille (la Ley de Discapacidad, el Buen Vivir, cuentos, poemas, entre otros) y 12.175 obras digitalizadas en JAWS.


Desde noviembre de 2013 él dirige este pequeño espacio, ubicado en la biblioteca, en el que además de prestar los libros en braille y los ordenadores para lectura en el sistema digital, también se promueve la impresión y la traducción de obras a este sistema, “algo que es inusual el Cuenca”. El número de visitantes de este espacio, que se abre de 08:00 a 12:00, no supera la cifra de 10 mensuales, “quizá es por el desconocimiento que la gente tiene de la existencia de la biblioteca”, supone el funcionario apenado.


Desde hace un año, y por intermedio de la ‘Cátedra Unesco Tecnologías de Apoyo para la Inclusión Educativa’ se adquirió una impresora en sistema braille que está a disposición de la ciudadanía, con el fin de masificar el uso de esta lectura, y que las 3.720 personas no videntes que viven en Azuay, según datos del Ministerio de Salud Pública, tengan acceso.


Para Israel Idrovo, investigador en temas de discapacidad del Centro de Etnografía Interdisciplinaria, Kaleidos, de la Universidad de Cuenca, los libros en sistema braille que se encuentran en las bibliotecas están desactualizados, no están organizados y no son atractivos para motivar a las personas no videntes a leer. El docente añade que hay que reivindicar el braille, pues al igual que todos los libros, estos no desaparecerán. (F)

La UPS imprime sin costo y se adapta a los requerimientos
La Cátedra UNESCO imprime en sistema braille gratuitamente y únicamente se pide a cambio la materia prima. Nataly Campos, encargada de esta actividad señaló que desde que se adquirió sl sistema tecnológico en 2017 se han impreso unos 6.000 documentos, entre libros, menús de restaurantes, hojas, catálogos y otros.
Además, dijo Campos, cuentan con el software ‘Ebrai’ un sistema libre para escritura musical (que para uso de personas no videntes es gratuito) con el que es posible imprimir partituras. Para hacer la solicitud, los interesados deben emitir un oficio al director de la Cátedra Fernando Pezántes. (I)