La travesía del proyecto de la avenida del Migrante

De acuerdo con los moradores de los diferentes barrios y ciudadelas  por los que atraviesa esta avenida, los ofrecimiento de su pavimentación   llevan más de una década y hasta el momento ninguna administración municipal ha presentado  una propuesta concreta y real para arreglarla.  

Un periplo similar al que atraviesan los ecuatorianos que desean llegar a los Estados Unidos a través de la frontera es lo que viven los moradores de varias urbanizaciones y ciudadelas ubicados a lo largo de la Avenida del Migrante, un proyecto que lleva años en “carpeta” de tres administraciones municipales y que hasta la fecha se logra concretar.


“Parece que esta avenida adoptó el nombre por el sufrimiento de todos nuestros migrantes; ya que han existido un sinnúmero de ofrecimientos y fechas para pavimentar esta vía pero hasta el momento ninguno se cumple y cada día tenemos menos esperanzas”, comento Bolívar Pozo, presidente de la ciudadela de los Arquitecto ubicada casi al final esta carretera.


Pozo construyó su vivienda en dicha ciudadela hace ocho años y recuerda que la administración municipal de aquel entonces ofreció el mejoramiento y ampliación de la avenida.  “La ampliación se concretó en 2017, pero desde esa fecha sólo se ha dado mantenimiento esporádico”.


La Avenida del Migrante inicia en la parte posterior del Parque Industrial, en la avenida 25 de Marzo que conduce a Ricaurte, desde ese lugar se extiende por  cerca de 5 kilómetros hasta llegar a Ochoa León, paralela a la margen izquierda del río Machángara.

 
Ofrecimientos
Para Dolores Ortega, quien vive en la ciudadela de los Médicos por más de 15 años, los ofrecimientos de mejorar la avenida ya no tiene efecto.  “Hemos hablado con tres alcaldes, con decenas de funcionarios municipales, con varios Gobernadores y no tenemos respuesta.  Las calles de las ciudadelas, urbanizaciones y condominios están pavimentadas, pero la avenida de ingreso es un lodazal en invierno y una polvareda en verano”.


Un kilómetro
Pablo Carpio, director de la Unidad Ejecutora, indicó que existe un estudio de la Avenida del Migrante financiado por el crédito de la CAF que implica la construcción de 5 kilómetros por un monto aproximado de 8.000.000 de dólares.  “A este valor debemos sumarle los rublos de fiscalización e impuestos, por lo que estaríamos hablando de alrededor de 10 millones de dólares”, agregó.


Según el funcionario, construir la totalidad de la avenida es muy difícil por lo que desde la administración anterior se ha planteado solo un tramo de 1,5 kilómetros que comprende desde la avenida 25 de Marzo hasta el puente de Patamarca, una avenida de 17 metros de ancho incluido parterre veredas y obras complementarias.


Para Carpio uno de los problemas que retrasa la obra es el hecho de que no se ha definido cómo va a ser el cobro con los frentistas. “La avenida tiene un ancho de 17 metros,  8 serán cobrados de forma sectorial, los otros 9 aún se analiza cómo se va a cobrar y, una vez definido este sistema, iniciará la socialización con los moradores del sector”.


“El Alcalde ha comprometido el inicio de la primera parte de la obra en el 2020, luego se analizará el avance de los trabajo hacia nuevos tramos”, señaló Carpio aunque no dio fecha exacta para el arranque. (I)   

Ampliación En octubre de 2017 se habilita el tramo que une al sector de Patamarca con la vía hacia Ochoa León, pendiente desde 2016.


Anuncio En junio de 2018 el Municipio anuncia la intervención, de un tramo de  kilómetros, para el segundo semestre del 2018


Postergación En mayo de este años, la administración indica que la firma del contrato de la obra queda para la próxima administración.


La nueva vía se ha convertido en un botadero de escombros y es insegura  
Desde la apertura del nuevo tramo de la avenida, el que conduce a la urbanización Los Capulíes, la presencia de personas ajenas al sector ha incrementado en las noche, especialmente de parejas que llegan en vehículos y se estacionan en los lugares en lo que no existe alumbrado público.


“En la noche es peligro circular por la avenida, existen vehículos que transitan a altas velocidades y otros con ocupantes en actitud sospechosa”, comento Bolívar Pozo quien agregó que los vecinos se han organizado para evitar que la delincuencia actúe en el lugar.


Otro de los temas que preocupa a los moradores es el hecho de que el lugar se ha convertido en un botadero de escombros, incluso volquetes arrojan los mismos en las orillas del río Machángara. Junto a la vía se encuentra la  Ciudadela de los Médicos, el Condominio La Pradera, Condominio Villa Blanca, Ciudadela de los Arquitectos, Condominio Buenaventura y la Urbanización Municipal  Los Capulíes, precisamente la construcción de esta última fue lo que permitió la apertura del nuevo trama de la vía, el cual según los moradores es el que presenta mayores problemas de inseguridad y de orden, ya que ante la falta de iluminación es aprovechado por gente extraña al sector dejar arrojar basura, animales muertos, entre otras cosas que dañan la imagen de un lugar que puede ser aprovechado con la construcción de un parque lineal.  (F)

La travesía del proyecto de la avenida del Migrante

De acuerdo con los moradores de los diferentes barrios y ciudadelas  por los que atraviesa esta avenida, los ofrecimiento de su pavimentación   llevan más de una década y hasta el momento ninguna administración municipal ha presentado  una propuesta concreta y real para arreglarla.  

Un periplo similar al que atraviesan los ecuatorianos que desean llegar a los Estados Unidos a través de la frontera es lo que viven los moradores de varias urbanizaciones y ciudadelas ubicados a lo largo de la Avenida del Migrante, un proyecto que lleva años en “carpeta” de tres administraciones municipales y que hasta la fecha se logra concretar.


“Parece que esta avenida adoptó el nombre por el sufrimiento de todos nuestros migrantes; ya que han existido un sinnúmero de ofrecimientos y fechas para pavimentar esta vía pero hasta el momento ninguno se cumple y cada día tenemos menos esperanzas”, comento Bolívar Pozo, presidente de la ciudadela de los Arquitecto ubicada casi al final esta carretera.


Pozo construyó su vivienda en dicha ciudadela hace ocho años y recuerda que la administración municipal de aquel entonces ofreció el mejoramiento y ampliación de la avenida.  “La ampliación se concretó en 2017, pero desde esa fecha sólo se ha dado mantenimiento esporádico”.


La Avenida del Migrante inicia en la parte posterior del Parque Industrial, en la avenida 25 de Marzo que conduce a Ricaurte, desde ese lugar se extiende por  cerca de 5 kilómetros hasta llegar a Ochoa León, paralela a la margen izquierda del río Machángara.

 
Ofrecimientos
Para Dolores Ortega, quien vive en la ciudadela de los Médicos por más de 15 años, los ofrecimientos de mejorar la avenida ya no tiene efecto.  “Hemos hablado con tres alcaldes, con decenas de funcionarios municipales, con varios Gobernadores y no tenemos respuesta.  Las calles de las ciudadelas, urbanizaciones y condominios están pavimentadas, pero la avenida de ingreso es un lodazal en invierno y una polvareda en verano”.


Un kilómetro
Pablo Carpio, director de la Unidad Ejecutora, indicó que existe un estudio de la Avenida del Migrante financiado por el crédito de la CAF que implica la construcción de 5 kilómetros por un monto aproximado de 8.000.000 de dólares.  “A este valor debemos sumarle los rublos de fiscalización e impuestos, por lo que estaríamos hablando de alrededor de 10 millones de dólares”, agregó.


Según el funcionario, construir la totalidad de la avenida es muy difícil por lo que desde la administración anterior se ha planteado solo un tramo de 1,5 kilómetros que comprende desde la avenida 25 de Marzo hasta el puente de Patamarca, una avenida de 17 metros de ancho incluido parterre veredas y obras complementarias.


Para Carpio uno de los problemas que retrasa la obra es el hecho de que no se ha definido cómo va a ser el cobro con los frentistas. “La avenida tiene un ancho de 17 metros,  8 serán cobrados de forma sectorial, los otros 9 aún se analiza cómo se va a cobrar y, una vez definido este sistema, iniciará la socialización con los moradores del sector”.


“El Alcalde ha comprometido el inicio de la primera parte de la obra en el 2020, luego se analizará el avance de los trabajo hacia nuevos tramos”, señaló Carpio aunque no dio fecha exacta para el arranque. (I)   

Ampliación En octubre de 2017 se habilita el tramo que une al sector de Patamarca con la vía hacia Ochoa León, pendiente desde 2016.


Anuncio En junio de 2018 el Municipio anuncia la intervención, de un tramo de  kilómetros, para el segundo semestre del 2018


Postergación En mayo de este años, la administración indica que la firma del contrato de la obra queda para la próxima administración.


La nueva vía se ha convertido en un botadero de escombros y es insegura  
Desde la apertura del nuevo tramo de la avenida, el que conduce a la urbanización Los Capulíes, la presencia de personas ajenas al sector ha incrementado en las noche, especialmente de parejas que llegan en vehículos y se estacionan en los lugares en lo que no existe alumbrado público.


“En la noche es peligro circular por la avenida, existen vehículos que transitan a altas velocidades y otros con ocupantes en actitud sospechosa”, comento Bolívar Pozo quien agregó que los vecinos se han organizado para evitar que la delincuencia actúe en el lugar.


Otro de los temas que preocupa a los moradores es el hecho de que el lugar se ha convertido en un botadero de escombros, incluso volquetes arrojan los mismos en las orillas del río Machángara. Junto a la vía se encuentra la  Ciudadela de los Médicos, el Condominio La Pradera, Condominio Villa Blanca, Ciudadela de los Arquitectos, Condominio Buenaventura y la Urbanización Municipal  Los Capulíes, precisamente la construcción de esta última fue lo que permitió la apertura del nuevo trama de la vía, el cual según los moradores es el que presenta mayores problemas de inseguridad y de orden, ya que ante la falta de iluminación es aprovechado por gente extraña al sector dejar arrojar basura, animales muertos, entre otras cosas que dañan la imagen de un lugar que puede ser aprovechado con la construcción de un parque lineal.  (F)