La medicina alternativa una opción para sanar

En la actualidad, las medicinas alternativas y complementarias han dejado de ser un tema secundario o ajeno a la medicina convencional, para convertirse en aliadas perfectas. El paciente las elige porque no han obtenido resultados con fármacos o porque tienen creencias que vienen desde sus antecesores.
Largas filas de personas se observan en las afueras de los locales de quienes ofrecen estas alternativas naturales, en especial en la Plaza Rotary en donde las mujeres tienen su clientela fija. Liseth Vacacela | EL TIEMPO

En la ciudad, encontrar espacios que ofrezcan sanación a través de métodos holísticos, shamánicos o simplemente naturales, ya no es algo que se remite exclusivamente a territorios alejados o incluso selváticos. Hoy en día las alternativas médicas son variadas, desde las normales al momento de visitar a un médico en un consultorio u hospital; hasta visitar una habitación en una casa y que se ofrezca la sanación por medio de otros métodos alternativos. 

Este tipo de opciones permite reducir costos en los tratamientos e, incluso, el consumo de algunos medicamentos y el uso de terapias. Es decir, favorecen la balanza costo-beneficio, tanto a nivel del sistema como del paciente.

 Testimonios

La medicina y la religión son cuestión de fe, dice Carolina Murillo, de 39 años, quien tras ir a varios especialistas tradicionales optó por la terapia de magnetismo  para curar su asma, con buenos resultados en tres meses.

La terapia de magnetismo o magnetoterapia consiste en la utilización de imanes para enfrentar ciertas dolencias que aún no encuentran un tratamiento adecuado.

Su principio fundamental no apunta a curar por sí misma, sino a apoyar y fortalecer los procesos naturales de curación. De esta forma es posible descartar cualquier tipo de contradicción que pueda poner en peligro la salud del paciente. 

Otra opción es la terapia con abejas. Ésta consiste en utilizar los productos de la colmena con sustancias hoeopáticas y extractos naturales, logrando un tratamiento integral. 

Para utilizar esta solución médica se hace una evaluación electrodérmica de cada uno de los órganos, acompañado de una prueba de sensibilidad. 

Para Leidy Marín esta terapia le ayuda a curar varias afecciones de su salud, además ahora tiene una alimentación sana lo cual a hecho que sea menos propensa a padecer enfermedades. 

A pesar de tener un poco de molestia por las picaduras del aguijón las beneficios valen la pena. 

El arte de curar el espanto y el aire es otra alternativa tradicional que se da en el medio y no pasa de moda.

Con frases como “quisha espanto” y “chuca -chuca”, las mujeres curan algunos malestares del cuerpo de niños y adultos.  

A más de las frases se dan suaves golpes con un ramo de plantas compuestas por ruda, eucalipto, santa maría, alizo, entre otros; también se utiliza el agua bendita, agua florida, aguardiente con trozos de palo santo y el huevo de gallina. 

Testimonios a favor y en contra de la medicina alternativa se escuchan a diario. Y es que en las últimas décadas se ha producido un auge de lo natural, en lo alimenticio y en la medicina, que va tomando fuerza. 

A llegado a llevar a su terreno a decenas de médicos tradicionales que hoy comparten su práctica entre las dos corrientes: la aleopática y la natural, incluso muchos se han especializado en determinadas terapias fuera del país.

A pesar de su acogida son los médicos tradicionales los que atienden un mayor número de pacientes entre 30 y 35 diarios, mientras que los alternativos entre 10 y 15, con excepción de los acupunturistas que reciben de seis a ocho pacientes. El valor de la consulta es casi similar ya que fluctúa entre 15 a 30 dólares, a excepción de las mujeres que curan el espanto que cobran 2,50 dólares por sesión. (LVC) 

Tradiciones que persisten

La medicina natural u omeopática nace desde las creencias de nuestros antepasados quienes preferían el consumo de plantas silvestres para curar cualquier dolencia en el organismo. Una de esas tradiciones consiste en curar el espanto, el mal ojo, entre otros. Para esto en la ciudad se puede encontrar varias alternativas como las que ofrecen algunas mujeres  que están ubicadas en la Plaza Rotary. 

Las matronas, como se las conoce, son las especializadas en la cura del espanto y otros. Para hacerlo la mujer junta en sus manos montes de saúco, ruda, chilchil, santa maría, altamisa, poleo, eucalipto y guanto. 

“Cuando la niña está asustada, no quiere dormir y tiene sobresaltos, es un signo de espanto”, afirma Aida Yanza, quien asiste con su pequeña a curarle su enfermedad. 

Yanza menciona que ésta ha sido una tradición familiar en la que se cree que la medicina de las farmacias no la sana. 

Ella pasó por este proceso y ahora su pequeña lo hace. Asiste cada semana o cuando ve algún cambio en el comportamiento de su hija.

Carmen Tinizhañai es la mujer que práctica este oficio, dice que las plantas son saludables, guardan propiedades curativas y son un encuentro con la naturaleza.

Cuando Tinizhañai termina la limpia, se lleva a la boca un brebaje compuesto por agua bendita, alcohol y colonia que es rociado, o soplado en el rostro de la pequeña. Luego se le pasa un huevo con el cual se le cura el mal ojo. Finalmente le unta ceniza en la frente, un compuesto de arrayán y capulí.

Todo el ritual dura entre cinco y 10 minutos y tiene más seguidores de los que parece. El costo por sesión es de 2,50 dólares. Se recomienda practicarlo los martes y viernes. Las mujeres atienden de 09:00 a 19:00. 

La función del biomagnetismo

Esta opción de medicina natural consiste en la utilización de imanes para enfrentar ciertas dolencias, se la ofrece el Centro Terapéutico Naturópata.

También se puede acceder a drenajes linfáticos, masajes de fitoterapia, y la piramidoterapia.

Edgar Matute, naturópata, es el propietario de este centro, estudió en la Universidad Cooperativa de Colombia y lleva practicando este oficio desde hace seis años. 

Matute menciona que el tratamiento más solicitado es el biomagnetismo  con el cual se cura diferentes patologías, entre ellas la gastritis, artritis, entre otros. 

Para proceder a la práctica de esta terapia primero se hace un testado en los pies para conocer los pares en el organismo y las afecciones en el cuerpo. 

Cuando son enfermedades agudas se recomienda tres terapias seguidas y cuando son enfermedades crónicas cada ocho días. La cantidad de terapias depende de la enfermedad.  Otras opciones curativas son el uso de la pirámide de metal, que funciona como regenerador y se lo utiliza para curar la parálisis facial, recuperación de articulaciones adversas, entre otras. 

También se utiliza el tratamiento con flores de back. Se puede encontrar 38 esencias de flores que ayudan a controlar las emociones como la depresión o el estrés. 

El naturópata menciona que optan por estas terapias las personas en edades desde cuatro años en adelante. 

Recomienda este tipo de tratamientos como reemplazo a los antibióticos sin efectos secundarios y la curación es más rápida. El costo de la consulta es de 30 dólares y cada  terapia 20 dólares  

El Centro Naturópata está ubicado en la calle Juan Pío Montufar. Para citas se puede llamar a los teléfonos 4047205, 0999284105. 

El poder curativo de las abejas

En la ciudad existe la opción de curar las enfermedades por medio de la terapia con abejas. Para su práctica se utiliza productos de la colemna con sustancias homeopáticas y extractos naturales. 

Justo Morales es tecnólogo naturópata apiterapéutico y practica esta terapia desde hace 38 años. 

La apitoxina o veneno de  la abeja, como se la conoce, sirve para varias enfermedades en especial autoinmunes, porque actuá a través del metabolismo del ser humano. 

Morales recomienda este tipo de terapia para sanar la artritis, osteoporosis, desarreglo hormonal, parkinson, asma, amigdalitis, migraña, insomnio, otitis, vista cansada, estrés, irritabilidad, depresión. 

El proceso de la práctica de la terapia inicia con una evaluación electrodérmica de cada uno de los órganos, acompañado de una prueba de sensibilidad. Luego se hace una prueba de micropiquete para tratar la afección. 

Hay varias formas de hacerlas, al principio se utiliza tres micropiquetes y en cada sesión se sube más. 

Menciona que hay pacientes que en varias sesiones solo se aplica una abeja hasta que el organismo se adapte, después de 12 sesiones se pasa a dos abejas y así se eleva la cantidad de las mismas ya que suben las defensas y la adaptación a la apitoxina. 

La persona al principio sufre moretones o inflamaciones que tiene que ver con las toxinas extrañas y dañinas que tiene el cuerpo, dice. 

La terapia también consiste en los drénadores y se purifica el cuerpo por medio de productos de colmena y omeopáticos.  El costo por sesión es de 15 dólares, para reservar citas los interesados pueden llamar al teléfono 4048275, 0996113376. 

Cuenca.

La medicina alternativa una opción para sanar

Largas filas de personas se observan en las afueras de los locales de quienes ofrecen estas alternativas naturales, en especial en la Plaza Rotary en donde las mujeres tienen su clientela fija. Liseth Vacacela | EL TIEMPO

En la ciudad, encontrar espacios que ofrezcan sanación a través de métodos holísticos, shamánicos o simplemente naturales, ya no es algo que se remite exclusivamente a territorios alejados o incluso selváticos. Hoy en día las alternativas médicas son variadas, desde las normales al momento de visitar a un médico en un consultorio u hospital; hasta visitar una habitación en una casa y que se ofrezca la sanación por medio de otros métodos alternativos. 

Este tipo de opciones permite reducir costos en los tratamientos e, incluso, el consumo de algunos medicamentos y el uso de terapias. Es decir, favorecen la balanza costo-beneficio, tanto a nivel del sistema como del paciente.

 Testimonios

La medicina y la religión son cuestión de fe, dice Carolina Murillo, de 39 años, quien tras ir a varios especialistas tradicionales optó por la terapia de magnetismo  para curar su asma, con buenos resultados en tres meses.

La terapia de magnetismo o magnetoterapia consiste en la utilización de imanes para enfrentar ciertas dolencias que aún no encuentran un tratamiento adecuado.

Su principio fundamental no apunta a curar por sí misma, sino a apoyar y fortalecer los procesos naturales de curación. De esta forma es posible descartar cualquier tipo de contradicción que pueda poner en peligro la salud del paciente. 

Otra opción es la terapia con abejas. Ésta consiste en utilizar los productos de la colmena con sustancias hoeopáticas y extractos naturales, logrando un tratamiento integral. 

Para utilizar esta solución médica se hace una evaluación electrodérmica de cada uno de los órganos, acompañado de una prueba de sensibilidad. 

Para Leidy Marín esta terapia le ayuda a curar varias afecciones de su salud, además ahora tiene una alimentación sana lo cual a hecho que sea menos propensa a padecer enfermedades. 

A pesar de tener un poco de molestia por las picaduras del aguijón las beneficios valen la pena. 

El arte de curar el espanto y el aire es otra alternativa tradicional que se da en el medio y no pasa de moda.

Con frases como “quisha espanto” y “chuca -chuca”, las mujeres curan algunos malestares del cuerpo de niños y adultos.  

A más de las frases se dan suaves golpes con un ramo de plantas compuestas por ruda, eucalipto, santa maría, alizo, entre otros; también se utiliza el agua bendita, agua florida, aguardiente con trozos de palo santo y el huevo de gallina. 

Testimonios a favor y en contra de la medicina alternativa se escuchan a diario. Y es que en las últimas décadas se ha producido un auge de lo natural, en lo alimenticio y en la medicina, que va tomando fuerza. 

A llegado a llevar a su terreno a decenas de médicos tradicionales que hoy comparten su práctica entre las dos corrientes: la aleopática y la natural, incluso muchos se han especializado en determinadas terapias fuera del país.

A pesar de su acogida son los médicos tradicionales los que atienden un mayor número de pacientes entre 30 y 35 diarios, mientras que los alternativos entre 10 y 15, con excepción de los acupunturistas que reciben de seis a ocho pacientes. El valor de la consulta es casi similar ya que fluctúa entre 15 a 30 dólares, a excepción de las mujeres que curan el espanto que cobran 2,50 dólares por sesión. (LVC) 

Tradiciones que persisten

La medicina natural u omeopática nace desde las creencias de nuestros antepasados quienes preferían el consumo de plantas silvestres para curar cualquier dolencia en el organismo. Una de esas tradiciones consiste en curar el espanto, el mal ojo, entre otros. Para esto en la ciudad se puede encontrar varias alternativas como las que ofrecen algunas mujeres  que están ubicadas en la Plaza Rotary. 

Las matronas, como se las conoce, son las especializadas en la cura del espanto y otros. Para hacerlo la mujer junta en sus manos montes de saúco, ruda, chilchil, santa maría, altamisa, poleo, eucalipto y guanto. 

“Cuando la niña está asustada, no quiere dormir y tiene sobresaltos, es un signo de espanto”, afirma Aida Yanza, quien asiste con su pequeña a curarle su enfermedad. 

Yanza menciona que ésta ha sido una tradición familiar en la que se cree que la medicina de las farmacias no la sana. 

Ella pasó por este proceso y ahora su pequeña lo hace. Asiste cada semana o cuando ve algún cambio en el comportamiento de su hija.

Carmen Tinizhañai es la mujer que práctica este oficio, dice que las plantas son saludables, guardan propiedades curativas y son un encuentro con la naturaleza.

Cuando Tinizhañai termina la limpia, se lleva a la boca un brebaje compuesto por agua bendita, alcohol y colonia que es rociado, o soplado en el rostro de la pequeña. Luego se le pasa un huevo con el cual se le cura el mal ojo. Finalmente le unta ceniza en la frente, un compuesto de arrayán y capulí.

Todo el ritual dura entre cinco y 10 minutos y tiene más seguidores de los que parece. El costo por sesión es de 2,50 dólares. Se recomienda practicarlo los martes y viernes. Las mujeres atienden de 09:00 a 19:00. 

La función del biomagnetismo

Esta opción de medicina natural consiste en la utilización de imanes para enfrentar ciertas dolencias, se la ofrece el Centro Terapéutico Naturópata.

También se puede acceder a drenajes linfáticos, masajes de fitoterapia, y la piramidoterapia.

Edgar Matute, naturópata, es el propietario de este centro, estudió en la Universidad Cooperativa de Colombia y lleva practicando este oficio desde hace seis años. 

Matute menciona que el tratamiento más solicitado es el biomagnetismo  con el cual se cura diferentes patologías, entre ellas la gastritis, artritis, entre otros. 

Para proceder a la práctica de esta terapia primero se hace un testado en los pies para conocer los pares en el organismo y las afecciones en el cuerpo. 

Cuando son enfermedades agudas se recomienda tres terapias seguidas y cuando son enfermedades crónicas cada ocho días. La cantidad de terapias depende de la enfermedad.  Otras opciones curativas son el uso de la pirámide de metal, que funciona como regenerador y se lo utiliza para curar la parálisis facial, recuperación de articulaciones adversas, entre otras. 

También se utiliza el tratamiento con flores de back. Se puede encontrar 38 esencias de flores que ayudan a controlar las emociones como la depresión o el estrés. 

El naturópata menciona que optan por estas terapias las personas en edades desde cuatro años en adelante. 

Recomienda este tipo de tratamientos como reemplazo a los antibióticos sin efectos secundarios y la curación es más rápida. El costo de la consulta es de 30 dólares y cada  terapia 20 dólares  

El Centro Naturópata está ubicado en la calle Juan Pío Montufar. Para citas se puede llamar a los teléfonos 4047205, 0999284105. 

El poder curativo de las abejas

En la ciudad existe la opción de curar las enfermedades por medio de la terapia con abejas. Para su práctica se utiliza productos de la colemna con sustancias homeopáticas y extractos naturales. 

Justo Morales es tecnólogo naturópata apiterapéutico y practica esta terapia desde hace 38 años. 

La apitoxina o veneno de  la abeja, como se la conoce, sirve para varias enfermedades en especial autoinmunes, porque actuá a través del metabolismo del ser humano. 

Morales recomienda este tipo de terapia para sanar la artritis, osteoporosis, desarreglo hormonal, parkinson, asma, amigdalitis, migraña, insomnio, otitis, vista cansada, estrés, irritabilidad, depresión. 

El proceso de la práctica de la terapia inicia con una evaluación electrodérmica de cada uno de los órganos, acompañado de una prueba de sensibilidad. Luego se hace una prueba de micropiquete para tratar la afección. 

Hay varias formas de hacerlas, al principio se utiliza tres micropiquetes y en cada sesión se sube más. 

Menciona que hay pacientes que en varias sesiones solo se aplica una abeja hasta que el organismo se adapte, después de 12 sesiones se pasa a dos abejas y así se eleva la cantidad de las mismas ya que suben las defensas y la adaptación a la apitoxina. 

La persona al principio sufre moretones o inflamaciones que tiene que ver con las toxinas extrañas y dañinas que tiene el cuerpo, dice. 

La terapia también consiste en los drénadores y se purifica el cuerpo por medio de productos de colmena y omeopáticos.  El costo por sesión es de 15 dólares, para reservar citas los interesados pueden llamar al teléfono 4048275, 0996113376. 

Cuenca.