La época navideña, un desencadenante para la depresión

Las celebraciones que se cumplen a nivel mundial en está época de Navidad traen consigo una serie de comportamientos por parte de las personas, positivos en algunos casos y negativos en otros, como el desencadenamiento de situaciones de depresión, sostiene la especialista en psicología clínica, Guillermina Guillén, catedrática de la Universidad Católica de Cuenca.

La depresión se manifiesta de diversas maneras, afecta especialmente a personas que son propensas genéticamente a esta modificación del humor, según Guillén, por lo que en muchos casos pueden llevar hasta tomar actitudes de atentar contra la propia integridad personal y a intentos de suicidio, que son síntomas de que una persona se siente o está deprimida.

 

"Estos síntomas depresivos se producen debido al exceso de consumismo que existe en la sociedad actual", acota Guillermina Guillén, al mencionar que por ello la persona se ve obligada a asumir comportamientos de comprar regalos, excesos de consumo y gastos, lo cual produce inestabilidad emocional, pues en muchos casos la situación económica no alcanza a cubrir las expectativas personales y familiares.

 

 

Menores

 

 

En el caso de los menores, la época navideña también les afecta de alguna manera, pues comienzan a manifestar síntomas de ansiedad, inestabilidad y confusión, porque no alcanzan a comprender el significado de la Navidad, viéndose inmersos en la ola consumista de los mayores.

 

Para contrarrestar estos síntomas, se pueden aplicar terapias como la cognitiva- conductual, que procura orientar el pensamiento del paciente al verdadero significado de la Navidad, que recuerda el nacimiento de Jesús, según la tradición católica, pues la depresión navideña constituye una desorientación del pensamiento del individuo. Otra forma de ayuda inmediata para las personas depresivas es que se "agarren del sentido espiritual de la época", el cual les permitirá disfrutar de las celebraciones con gozo y satisfacción, alejados del consumismo.

 

 

Valores

 

 

Para una religiosa de las Hijas de la Caridad, que prefirió omitir su nombre, la depresión navideña se produce por la pérdida de valores que existe en las familias, creando una cultura del vacío, que se manifiesta en el alejamiento de Dios, de su palabra y la eucaristía. Esta cultura del vacío, lleva a las personas a una vida llena de angustias y ansiedades, que procuran calmar con un afán consumista, llevados por el ambiente creado por los comercios. Para hacer frente a esta situación, las familias deben encontrar el verdadero sentido de la vida, a través de la persona del Dios- Amor.

 

La época navideña, un desencadenante para la depresión

La depresión se manifiesta de diversas maneras, afecta especialmente a personas que son propensas genéticamente a esta modificación del humor, según Guillén, por lo que en muchos casos pueden llevar hasta tomar actitudes de atentar contra la propia integridad personal y a intentos de suicidio, que son síntomas de que una persona se siente o está deprimida.

 

"Estos síntomas depresivos se producen debido al exceso de consumismo que existe en la sociedad actual", acota Guillermina Guillén, al mencionar que por ello la persona se ve obligada a asumir comportamientos de comprar regalos, excesos de consumo y gastos, lo cual produce inestabilidad emocional, pues en muchos casos la situación económica no alcanza a cubrir las expectativas personales y familiares.

 

 

Menores

 

 

En el caso de los menores, la época navideña también les afecta de alguna manera, pues comienzan a manifestar síntomas de ansiedad, inestabilidad y confusión, porque no alcanzan a comprender el significado de la Navidad, viéndose inmersos en la ola consumista de los mayores.

 

Para contrarrestar estos síntomas, se pueden aplicar terapias como la cognitiva- conductual, que procura orientar el pensamiento del paciente al verdadero significado de la Navidad, que recuerda el nacimiento de Jesús, según la tradición católica, pues la depresión navideña constituye una desorientación del pensamiento del individuo. Otra forma de ayuda inmediata para las personas depresivas es que se "agarren del sentido espiritual de la época", el cual les permitirá disfrutar de las celebraciones con gozo y satisfacción, alejados del consumismo.

 

 

Valores

 

 

Para una religiosa de las Hijas de la Caridad, que prefirió omitir su nombre, la depresión navideña se produce por la pérdida de valores que existe en las familias, creando una cultura del vacío, que se manifiesta en el alejamiento de Dios, de su palabra y la eucaristía. Esta cultura del vacío, lleva a las personas a una vida llena de angustias y ansiedades, que procuran calmar con un afán consumista, llevados por el ambiente creado por los comercios. Para hacer frente a esta situación, las familias deben encontrar el verdadero sentido de la vida, a través de la persona del Dios- Amor.