Iniciativa busca un cambio en el tránsito de El Vado

Las esquinas del puente de El Vado tendrán modificaciones en cuánto al tránsito, por el lapso de una semana.
FOTO: Miguel Arévalo EL TIEMPO

Cambios en los semáforos, restricciones de giros y más espacio para peatones y ciclistas son algunas de las variaciones temporales que se implementarán en el congestionado sector.

Un total de 50.000 personas transitan a diario por el Puente de ‘El Vado’, de estas, solo un tercio utiliza un vehículo privado, los demás lo hacen en el transporte público, bicicletas o simplemente a pie. Pese a esto, el espacio público privilegia a los automóviles, algo que se busca cambiar.

El Grupo de Investigación Llactalab, de la Universidad de Cuenca, en conjunto con la Dirección municipal de Gestión de la Movilidad, emprenderán desde el próximo miércoles una iniciativa para probar qué tan factible es privilegiar el paso de peatones, ciclistas y del transporte público por esta zona.

“Será un experimento” recalca Daniel Orellana, integrante de Llactalab, quien explica que los cambios que se implementen serán temporales y se medirán los resultados de forma técnica.

El director de gestión de la movilidad, Guilherme Chalhoub, indicó que el proyecto cuenta con el respaldo de agentes civiles de tránsito y equipos técnicos de la Municipalidad para obtener resultados confiables sin generar caos en el tránsito del sector.

Cambios
Orellana explica que desde el próximo miércoles se prohibirán los giros a la izquierda de los vehículos que vienen desde El Otorongo hasta El Vado, los que tendrán que seguir su camino por la Universidad de Cuenca.

También se restringirá el giro desde el Puente de El Vado hacia El Otorongo, por lo que los vehículos solamente podrán tomar La Condamine hacia el Centro Histórico.

El semáforo de la esquina de la Doce de Abril y Loja también cambiará, para permitir el paso exclusivo de peatones y bicicletas durante “unos pocos segundos”. Además, los vehículos no podrán invadir las intersecciones bajo riesgo de recibir una multa.

Para facilitar el uso de la bicicleta se le dará continuidad a la ciclovía de la avenida Loja a través de un paso exclusivo para bicicletas sobre el puente, y una línea de seguridad que reduce en 30 centímetros el ancho de La Condamine.

Otro de los cambios es la colocación de segregadores de tránsito en el Paseo Tres de Noviembre, con el objetivo de que los buses utilicen el carril derecho de La Condamine de forma totalmente exclusiva.

Orellana explica que estos cambios pueden generar congestionamientos en otros puntos de la ciudad, como el puente de El Otorongo, los redondeles de la Doce de Abril o la avenida Loja, pero explica que esto es parte de un plan para que el ciudadano reduzca el uso del vehículo particular y opte por la bici pública, el transporte público, caminar o usar su bicicleta.

“No se trata de solucionar la vida para los conductores sino de mejorar el entorno para todos” sostiene el investigador.

Durante el experimento también se harán mediciones de la calidad del aire, ruido y se harán encuestas a los transeúntes, conductores, frentistas y vecinos de la zona, para conocer su percepción de los cambios.

En caso de que el experimento no funcione, el paso por El Vado volverá a su pasado, en caso de que los cambios sean efectivos, se replicarán en otros puntos de la ciudad. (I)

Iniciativa busca un cambio en el tránsito de El Vado

Las esquinas del puente de El Vado tendrán modificaciones en cuánto al tránsito, por el lapso de una semana.
FOTO: Miguel Arévalo EL TIEMPO

Cambios en los semáforos, restricciones de giros y más espacio para peatones y ciclistas son algunas de las variaciones temporales que se implementarán en el congestionado sector.

Un total de 50.000 personas transitan a diario por el Puente de ‘El Vado’, de estas, solo un tercio utiliza un vehículo privado, los demás lo hacen en el transporte público, bicicletas o simplemente a pie. Pese a esto, el espacio público privilegia a los automóviles, algo que se busca cambiar.

El Grupo de Investigación Llactalab, de la Universidad de Cuenca, en conjunto con la Dirección municipal de Gestión de la Movilidad, emprenderán desde el próximo miércoles una iniciativa para probar qué tan factible es privilegiar el paso de peatones, ciclistas y del transporte público por esta zona.

“Será un experimento” recalca Daniel Orellana, integrante de Llactalab, quien explica que los cambios que se implementen serán temporales y se medirán los resultados de forma técnica.

El director de gestión de la movilidad, Guilherme Chalhoub, indicó que el proyecto cuenta con el respaldo de agentes civiles de tránsito y equipos técnicos de la Municipalidad para obtener resultados confiables sin generar caos en el tránsito del sector.

Cambios
Orellana explica que desde el próximo miércoles se prohibirán los giros a la izquierda de los vehículos que vienen desde El Otorongo hasta El Vado, los que tendrán que seguir su camino por la Universidad de Cuenca.

También se restringirá el giro desde el Puente de El Vado hacia El Otorongo, por lo que los vehículos solamente podrán tomar La Condamine hacia el Centro Histórico.

El semáforo de la esquina de la Doce de Abril y Loja también cambiará, para permitir el paso exclusivo de peatones y bicicletas durante “unos pocos segundos”. Además, los vehículos no podrán invadir las intersecciones bajo riesgo de recibir una multa.

Para facilitar el uso de la bicicleta se le dará continuidad a la ciclovía de la avenida Loja a través de un paso exclusivo para bicicletas sobre el puente, y una línea de seguridad que reduce en 30 centímetros el ancho de La Condamine.

Otro de los cambios es la colocación de segregadores de tránsito en el Paseo Tres de Noviembre, con el objetivo de que los buses utilicen el carril derecho de La Condamine de forma totalmente exclusiva.

Orellana explica que estos cambios pueden generar congestionamientos en otros puntos de la ciudad, como el puente de El Otorongo, los redondeles de la Doce de Abril o la avenida Loja, pero explica que esto es parte de un plan para que el ciudadano reduzca el uso del vehículo particular y opte por la bici pública, el transporte público, caminar o usar su bicicleta.

“No se trata de solucionar la vida para los conductores sino de mejorar el entorno para todos” sostiene el investigador.

Durante el experimento también se harán mediciones de la calidad del aire, ruido y se harán encuestas a los transeúntes, conductores, frentistas y vecinos de la zona, para conocer su percepción de los cambios.

En caso de que el experimento no funcione, el paso por El Vado volverá a su pasado, en caso de que los cambios sean efectivos, se replicarán en otros puntos de la ciudad. (I)