Hay ilusión y miedo por el matrimonio igualitario

Una pareja LGBTI frente al Registro Civil, institución que deberá acoger la resolución de la Corte Constitucional.

Son novios desde hace nueve años y como cualquier otra pareja desean casarse. Sus planes de boda llevan seis años sin poder cumplirse, pero tras la decisión de la Corte Constitucional, José y Javier esperan ver plasmado su sueño ante la ley. Ellos mantienen el temor a ataques de odio en su contra.


José Luis y su pareja han esperado seis años por hacer realidad el sueño de casarse. Durante la espera han librado otra lucha, una que no tiene que ver directamente con el ámbito legal sino con el social, “el odio y la agresión” que reciben. Su novio se llama Javier y el estigma que puede generar un matrimonio entre personas del mismo sexo les causa temor.


En Cuenca la homofobia no es un mal menor para la comunidad LGBTI. El activista Pedro Gutiérrez indica que han existido ataques por discriminación  que han llegado a generar lesiones físicas y psicológicas en las víctimas, que en ocasiones llegan a ser irreversibles.


El miedo es grande, pero la ilusión mayor. La mamá de José Luis -a quien él prefiere reservar su nombre-, su principal fortaleza, tiene 60 años de edad y hasta hace poco se negaba a aceptar a la pareja de su hijo. No fue sino hasta esta semana cuando los tres pudieron sentarse en una mesa juntos, reír y mostrar su cariño sin prejuicios.


“Mi mamá salió a su jardín, miró al cielo y nos dijo: las aves y las flores tienen distintos colores, formas, son diversos y nadie los juzga por serlo. Así debería ser con las personas” comenta. Considera que ese pequeño pasaje de su vida, las palabras de su mamá y una cena compartida son logros casi tan importantes como la resolución de la Corte Constitucional.


La madre de José Luis renunció a sus prejuicios por la felicidad de su hijo y mientras él recuerda este gesto contiene las lágrimas.  “Ningún  derecho se ha logrado sin sacrificios y estamos dispuestos a luchar hasta el último, sin odio, con amor, con el amor que mueve a mi madre, con el amor que nos mueve a todos”, acota.


 Mientras transcurre la entrevista mira inquieto su reloj. Es mediodía y almorzará con su novio como cualquier otra pareja de su trabajo, le dará la mano y planificarán su fin de semana, también  como cualquier pareja; mañana saldrán a bailar juntos, celebrarán y la próxima semana retomarán los planes de boda como cualquier otra pareja.

Vigilia
A la espera de que la Corte Constitucional publique su resolución para conocer cuáles son los detalles de su decisión, José Luis y Javier junto con toda la comunidad LGBTI en Cuenca, hacen  vigilia para que el matrimonio civil igualitario acoja a todas las parejas que deseen casarse.


La mañana de ayer en el Registro Civil hubo calma. La comunidad LGBTI descarta una “avalancha” de pedidos de matrimonio igualitario “como la gente que crítica la decisión de la Corte cree” comenta José Luis. Él y Javier, por ejemplo, esperarán unos meses para pedir el trámite. Como ellos no más de 10 parejas  homosexuales piensan casarse en Cuenca, pero ninguna lo hará de inmediato.


De acuerdo con el constitucionalista Sebastián López, la resolución escrita de la Corte Constitucional es irreversible, y no tomará más de tres días en hacerse efectiva. Una vez que se encuentre ejecutoriada, la decisión del organismo judicial será de aplicación inmediata y obligatoria, explica el abogado. (I)
5 años han pasado del primer pedido de matrimonio igualitario en Cuenca


Colectivos prepran marcha de rechazo a la resolución
Colectivos Provida se reunieron ayer en la glorieta del Parque Calderón para rechazar la resolución de la Corte Constitucional y anunciar movilizaciones para mostrar su desacuerdo con la decisión adoptada sobre el matrimonio igualitario. El dirigente Braulio Álvarez informó que esperarán la publicación de la resolución de la Corte Constitucional para movilizarse y analizar las medidas a tomar.


La Arquidiócesis de Cuenca también se pronunció sobre la resolución y mediante un comunicado informó que respeta los derechos de la comunidad LGBTI y rechaza todo tipo de discriminación, pero promoverá el matrimonio entre personas de distinto sexo, y se comprometió a “enseñar a los niños y jóvenes según la fe cristiana que el matrimonio es la unión indisoluble entre un hombre y una mujer”.


Las movilizaciones en rechazo a la medida por ahora no tienen una fecha definida. Los dirigentes provida indicaron que convocarán a una concentración mediante redes sociales. (I)

Hay ilusión y miedo por el matrimonio igualitario

Una pareja LGBTI frente al Registro Civil, institución que deberá acoger la resolución de la Corte Constitucional.

Son novios desde hace nueve años y como cualquier otra pareja desean casarse. Sus planes de boda llevan seis años sin poder cumplirse, pero tras la decisión de la Corte Constitucional, José y Javier esperan ver plasmado su sueño ante la ley. Ellos mantienen el temor a ataques de odio en su contra.


José Luis y su pareja han esperado seis años por hacer realidad el sueño de casarse. Durante la espera han librado otra lucha, una que no tiene que ver directamente con el ámbito legal sino con el social, “el odio y la agresión” que reciben. Su novio se llama Javier y el estigma que puede generar un matrimonio entre personas del mismo sexo les causa temor.


En Cuenca la homofobia no es un mal menor para la comunidad LGBTI. El activista Pedro Gutiérrez indica que han existido ataques por discriminación  que han llegado a generar lesiones físicas y psicológicas en las víctimas, que en ocasiones llegan a ser irreversibles.


El miedo es grande, pero la ilusión mayor. La mamá de José Luis -a quien él prefiere reservar su nombre-, su principal fortaleza, tiene 60 años de edad y hasta hace poco se negaba a aceptar a la pareja de su hijo. No fue sino hasta esta semana cuando los tres pudieron sentarse en una mesa juntos, reír y mostrar su cariño sin prejuicios.


“Mi mamá salió a su jardín, miró al cielo y nos dijo: las aves y las flores tienen distintos colores, formas, son diversos y nadie los juzga por serlo. Así debería ser con las personas” comenta. Considera que ese pequeño pasaje de su vida, las palabras de su mamá y una cena compartida son logros casi tan importantes como la resolución de la Corte Constitucional.


La madre de José Luis renunció a sus prejuicios por la felicidad de su hijo y mientras él recuerda este gesto contiene las lágrimas.  “Ningún  derecho se ha logrado sin sacrificios y estamos dispuestos a luchar hasta el último, sin odio, con amor, con el amor que mueve a mi madre, con el amor que nos mueve a todos”, acota.


 Mientras transcurre la entrevista mira inquieto su reloj. Es mediodía y almorzará con su novio como cualquier otra pareja de su trabajo, le dará la mano y planificarán su fin de semana, también  como cualquier pareja; mañana saldrán a bailar juntos, celebrarán y la próxima semana retomarán los planes de boda como cualquier otra pareja.

Vigilia
A la espera de que la Corte Constitucional publique su resolución para conocer cuáles son los detalles de su decisión, José Luis y Javier junto con toda la comunidad LGBTI en Cuenca, hacen  vigilia para que el matrimonio civil igualitario acoja a todas las parejas que deseen casarse.


La mañana de ayer en el Registro Civil hubo calma. La comunidad LGBTI descarta una “avalancha” de pedidos de matrimonio igualitario “como la gente que crítica la decisión de la Corte cree” comenta José Luis. Él y Javier, por ejemplo, esperarán unos meses para pedir el trámite. Como ellos no más de 10 parejas  homosexuales piensan casarse en Cuenca, pero ninguna lo hará de inmediato.


De acuerdo con el constitucionalista Sebastián López, la resolución escrita de la Corte Constitucional es irreversible, y no tomará más de tres días en hacerse efectiva. Una vez que se encuentre ejecutoriada, la decisión del organismo judicial será de aplicación inmediata y obligatoria, explica el abogado. (I)
5 años han pasado del primer pedido de matrimonio igualitario en Cuenca


Colectivos prepran marcha de rechazo a la resolución
Colectivos Provida se reunieron ayer en la glorieta del Parque Calderón para rechazar la resolución de la Corte Constitucional y anunciar movilizaciones para mostrar su desacuerdo con la decisión adoptada sobre el matrimonio igualitario. El dirigente Braulio Álvarez informó que esperarán la publicación de la resolución de la Corte Constitucional para movilizarse y analizar las medidas a tomar.


La Arquidiócesis de Cuenca también se pronunció sobre la resolución y mediante un comunicado informó que respeta los derechos de la comunidad LGBTI y rechaza todo tipo de discriminación, pero promoverá el matrimonio entre personas de distinto sexo, y se comprometió a “enseñar a los niños y jóvenes según la fe cristiana que el matrimonio es la unión indisoluble entre un hombre y una mujer”.


Las movilizaciones en rechazo a la medida por ahora no tienen una fecha definida. Los dirigentes provida indicaron que convocarán a una concentración mediante redes sociales. (I)