Hermanarse entre mujeres es un acto cotidiano

Un mundo más equitativo se puede lograr con acciones diarias. En una sociedad atravesada por un sistema que encasilla a cada profesión en un género, luchar con los estereotipos es una de las batallas que las mujeres las tuvieron y probablemente van a tener que seguir enfrentando, al menos por un tiempo más.
Foto cortesía.

Lograr que las mujeres puedan desarrollarse en el campo laboral,  familiar,  universitario o como emprendedoras es una tarea de todos a través de acciones cotidianas.


¿Por qué hacerlo?, ¿por qué apoyar a las mujeres? Porque se puede lograr un mundo más equitativo, porque vivimos en una sociedad atravesada por un sistema que aún encasilla a cada profesión en un género y luchar con los estereotipos es una de las batallas que las mujeres las tuvieron y que probablemente van a tener que seguir enfrentándola.


Aún hay desequilibrios en el área laboral. Las mujeres cuentan con trabajo, pero no se han librado de las tareas del cuidado; cuenta con empleo adecuado pero no logran escalar.


Según la séptima edición del estudio Mujeres Ejecutivas de Deloitte, el porcentaje de mujeres en presidencias y vicepresidencias disminuyó este año con relación al 2018. Un 13 por ciento de mujeres ocuparon estos cargos en 2018 y este año bajó al nueve por ciento. Otro ejemplo fueron las elecciones donde disminuyó la participación política de las mujeres. En Azuay de dos alcaldes bajo a ninguna. (I)


HISTORIA DE Wilmer González Brito.
Coordinador de Silueta Cuenca.
Sororidad, el poder de la empatía...


El hablar de la solidaridad que hay entre las personas dentro de una sociedad contaminada, aún por las estructuras sociales heteronormadas y patriarcales, han llevado a que esta relación de poder resistir ante la discriminación que no ha cambiado en mucho luego de 1997 en donde se dio el paso de ser delincuentes a sujetos de derechos.


Gracias a esa solidaridad que se mantuvo con la población LGBTI por parte de grupos sociales y en especial de las colectivas de mujeres, que desde su proceso histórico de lucha se vieron enmarcadas en apoyar en los nuevos procesos de incorporación hacia las diversas luchas sociales.


Así también rompiendo el feminismo de la igualdad para empezar una lucha desde la tercera ola desde un feminismo de la diferencia...
Un feminismo de la diferencia en la que enmarcaba si aún los discursos, que a pesar de la dicotomía de hombre y mujer tocaba hacer la lucha porque no todos los hombres son iguales y tampoco todas las mujeres son iguales...


Damos paso ya no solo hablar de la solidaridad en las luchas por la incorporación de derechos, sino que damos un nuevo avance a poder hablar de la sororidad, como ese valor de poder ser empático y entender el proceso de vivir o en parte sentir la necesidad de la lucha de mujeres desde el feminismo resaltando que entre ellas deben ser más que solidarias, sororas, de llevar una sola voz en la unión de lo que pase a una les pasa a todas, si es con una es con todas.


Es así como los nuevos feminismos se han incorporado o van de la mano con diferentes luchas a favor de derechos, el reconocimiento de las cuerpas diversas y aún más también, esa sororidad con la pachamama o naturaleza que es el eje principal de la vida y del desarrollo social y comunitario de la misma.


El poder reflejar a la mujer y los cuerpos diversos desde los procesos naturales de vida y de entrega a la misma desde el sentir, soñar e incorporar esos deseos de igualdad formal y material que el estado nos debe garantizar a todas y todos por igual como un solo conjunto de personas que vivimos, contribuimos y aportamos al desarrollo social del país.


Reconocer a la sororidad desde ese apoyo, coexistencia y solidaridad entre las mujeres frente a los problemas sociales que se presentan en sociedad.
La sororidad es un valor, como la fraternidad, pero vinculada a la unión, respeto y amor entre el género femenino.
Extrapolar más allá y emezarla hacer parte también de esa solidaridad masculina a las formas de vida femeninas. (O)



¿Por qué hay reinados de las personas LGBTI?
La población LGBTI no está exenta de los rituales de una sociedad clasista y colonial. Todos y todas somos socializadas dentro de un sistema que demanda hacer de la “belleza” el


constitutivo de nuestra identidad. La diferencia está en el componente de aceptación. El poder que se legitima con los reinados tradicionales, hoy es transgredido por cuerpos no normativos que reclaman su presencia y derechos en un espacio que históricamente negado su existencia. Esto es lo que molesta hasta el hartazgo a una sociedad para la cual una reina es un objeto patrimonial intocable. (O)
¿Por qué hay feministas escandalosas ?


Porque el cuerpo es una poderosa herramienta para la protesta. Las feministas “escandalosas” léase, las feministas que incomodan, han sido y serán siempre las que llevan la vanguardia cuya potencia transformadora amenaza con ser absorbida por un sistema perverso que prefiere “moderadas, lindas”. Moderación que relega a lugares que no transforman, ni cambian. Mujeres que enseñan el cuerpo denuncian, pero su cuerpo incomoda más que un femicidio. Esa doble moral deberíamos condenar, esa chica con torso desnudo está por las que no están a causa de la violencia. (O)



¿Cuenca, preparada para eliminar los reinados?
colaboradora
Liz Zhingri
Activista por los derechos humanos.
R: Cuenca está  preparada para eliminar los reinados, quienes no lo están son sus élites sociales y
económicas. El presupuesto público invertido en reinas para posicionar un imaginario de la mujer en el que muy pocas encajamos, no sólo es discriminatorio, sino que nos obliga a priorizar los gustos de esas élites por sobre los derechos y necesidades de toda la ciudadanía, especialmente de los grupos más vulnerables. Ciertamente es una tradición, pero una que nos ha sido impuesta por la fuerza de un poder colonial, que nos ha hecho creer que tener una reina es una necesidad más urgente o importante para la ciudad que contar con un adecuado sistema de transporte público, cobertura total del servicio de agua potable, espacios públicos seguros para transitar, mercados limpios y sustentables, etc. (O)

Ximena Tapia M.
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Hermanarse entre mujeres es un acto cotidiano

Foto cortesía.

Lograr que las mujeres puedan desarrollarse en el campo laboral,  familiar,  universitario o como emprendedoras es una tarea de todos a través de acciones cotidianas.


¿Por qué hacerlo?, ¿por qué apoyar a las mujeres? Porque se puede lograr un mundo más equitativo, porque vivimos en una sociedad atravesada por un sistema que aún encasilla a cada profesión en un género y luchar con los estereotipos es una de las batallas que las mujeres las tuvieron y que probablemente van a tener que seguir enfrentándola.


Aún hay desequilibrios en el área laboral. Las mujeres cuentan con trabajo, pero no se han librado de las tareas del cuidado; cuenta con empleo adecuado pero no logran escalar.


Según la séptima edición del estudio Mujeres Ejecutivas de Deloitte, el porcentaje de mujeres en presidencias y vicepresidencias disminuyó este año con relación al 2018. Un 13 por ciento de mujeres ocuparon estos cargos en 2018 y este año bajó al nueve por ciento. Otro ejemplo fueron las elecciones donde disminuyó la participación política de las mujeres. En Azuay de dos alcaldes bajo a ninguna. (I)


HISTORIA DE Wilmer González Brito.
Coordinador de Silueta Cuenca.
Sororidad, el poder de la empatía...


El hablar de la solidaridad que hay entre las personas dentro de una sociedad contaminada, aún por las estructuras sociales heteronormadas y patriarcales, han llevado a que esta relación de poder resistir ante la discriminación que no ha cambiado en mucho luego de 1997 en donde se dio el paso de ser delincuentes a sujetos de derechos.


Gracias a esa solidaridad que se mantuvo con la población LGBTI por parte de grupos sociales y en especial de las colectivas de mujeres, que desde su proceso histórico de lucha se vieron enmarcadas en apoyar en los nuevos procesos de incorporación hacia las diversas luchas sociales.


Así también rompiendo el feminismo de la igualdad para empezar una lucha desde la tercera ola desde un feminismo de la diferencia...
Un feminismo de la diferencia en la que enmarcaba si aún los discursos, que a pesar de la dicotomía de hombre y mujer tocaba hacer la lucha porque no todos los hombres son iguales y tampoco todas las mujeres son iguales...


Damos paso ya no solo hablar de la solidaridad en las luchas por la incorporación de derechos, sino que damos un nuevo avance a poder hablar de la sororidad, como ese valor de poder ser empático y entender el proceso de vivir o en parte sentir la necesidad de la lucha de mujeres desde el feminismo resaltando que entre ellas deben ser más que solidarias, sororas, de llevar una sola voz en la unión de lo que pase a una les pasa a todas, si es con una es con todas.


Es así como los nuevos feminismos se han incorporado o van de la mano con diferentes luchas a favor de derechos, el reconocimiento de las cuerpas diversas y aún más también, esa sororidad con la pachamama o naturaleza que es el eje principal de la vida y del desarrollo social y comunitario de la misma.


El poder reflejar a la mujer y los cuerpos diversos desde los procesos naturales de vida y de entrega a la misma desde el sentir, soñar e incorporar esos deseos de igualdad formal y material que el estado nos debe garantizar a todas y todos por igual como un solo conjunto de personas que vivimos, contribuimos y aportamos al desarrollo social del país.


Reconocer a la sororidad desde ese apoyo, coexistencia y solidaridad entre las mujeres frente a los problemas sociales que se presentan en sociedad.
La sororidad es un valor, como la fraternidad, pero vinculada a la unión, respeto y amor entre el género femenino.
Extrapolar más allá y emezarla hacer parte también de esa solidaridad masculina a las formas de vida femeninas. (O)



¿Por qué hay reinados de las personas LGBTI?
La población LGBTI no está exenta de los rituales de una sociedad clasista y colonial. Todos y todas somos socializadas dentro de un sistema que demanda hacer de la “belleza” el


constitutivo de nuestra identidad. La diferencia está en el componente de aceptación. El poder que se legitima con los reinados tradicionales, hoy es transgredido por cuerpos no normativos que reclaman su presencia y derechos en un espacio que históricamente negado su existencia. Esto es lo que molesta hasta el hartazgo a una sociedad para la cual una reina es un objeto patrimonial intocable. (O)
¿Por qué hay feministas escandalosas ?


Porque el cuerpo es una poderosa herramienta para la protesta. Las feministas “escandalosas” léase, las feministas que incomodan, han sido y serán siempre las que llevan la vanguardia cuya potencia transformadora amenaza con ser absorbida por un sistema perverso que prefiere “moderadas, lindas”. Moderación que relega a lugares que no transforman, ni cambian. Mujeres que enseñan el cuerpo denuncian, pero su cuerpo incomoda más que un femicidio. Esa doble moral deberíamos condenar, esa chica con torso desnudo está por las que no están a causa de la violencia. (O)



¿Cuenca, preparada para eliminar los reinados?
colaboradora
Liz Zhingri
Activista por los derechos humanos.
R: Cuenca está  preparada para eliminar los reinados, quienes no lo están son sus élites sociales y
económicas. El presupuesto público invertido en reinas para posicionar un imaginario de la mujer en el que muy pocas encajamos, no sólo es discriminatorio, sino que nos obliga a priorizar los gustos de esas élites por sobre los derechos y necesidades de toda la ciudadanía, especialmente de los grupos más vulnerables. Ciertamente es una tradición, pero una que nos ha sido impuesta por la fuerza de un poder colonial, que nos ha hecho creer que tener una reina es una necesidad más urgente o importante para la ciudad que contar con un adecuado sistema de transporte público, cobertura total del servicio de agua potable, espacios públicos seguros para transitar, mercados limpios y sustentables, etc. (O)

Ximena Tapia M.
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