Plan de hábitat de anfibios, en riesgo por vandalismo

Uno de los hábitats de anfibios, ubicado en el sector de Quinta Lucrecia, que se encuentra en mal estado. Diego Cáceres EL TIEMPO John Machado [email protected]

La CGA analiza la posibilidad de reubicar una de las pozas e intervendrá en las otras nueve para garantizar la continuidad del proyecto ecológico.

El hábitat de conservación de anfibios, ubicado en el sector de la Quinta Lucrecia, está seco y en deterioro. Ha sido repetidamente atacado por vándalos, por lo que la Comisión de Gestión Ambiental analiza su reubicación definitiva.


Así lo señala Catalina Albán, directora de la entidad, quien sostiene que el proyecto no será sostenible sin el apoyo y el cuidado de la ciudadanía.
No es el único sitio que ha recibido ataques a su infraestructura; los diez hábitats de anfibios, un proyecto que pretende que las ranas vuelvan a habitar en la orillas de los ríos de Cuenca y que ha recibido premios a nivel internacional, han sido afectados por la presencia de basura, la inserción de peces o ranas que se comen los renacuajos, entre otros daños ambientales.


La directora de la CGA indica que a través de este proyecto, en los últimos tres años se ha logrado rescatar la rana marsupial de Cuenca y una especie de jambato que se creía extinta. “Son logros que quizás no se ven físicamente, pero son importantes para el entorno de la ciudad”.
Albán recordó que los anfibios y su presencia en las orillas de los ríos son un indicador biológico del estado de contaminación del ambiente, el cambio climático y la contaminación o no del agua.


El proyecto se desarrolla en conjunto con el bioparque Amaru. Victoria Arbeláez, quien codirige el centro, indica que se hace un enorme esfuerzo por recuperar las especies.


Instituciones como el museo Pumapungo y el CEDFI se suman al cuidado, y al momento se construye una macropoza en el parque Ictocruz.
Albán insiste en que todo este esfuerzo de conservación será nulo si no existe la corresponsabilidad ciudadana. “Es un proyecto de todos los cuencanos y todos debemos cuidarlo”, recalcó. (I)


Diez hábitats de anfibios existen en la ciudad, todos han sido afectados con actos de vandalismo o inserción de especies extrañas.

Plan de hábitat de anfibios, en riesgo por vandalismo

Uno de los hábitats de anfibios, ubicado en el sector de Quinta Lucrecia, que se encuentra en mal estado. Diego Cáceres EL TIEMPO John Machado [email protected]

La CGA analiza la posibilidad de reubicar una de las pozas e intervendrá en las otras nueve para garantizar la continuidad del proyecto ecológico.

El hábitat de conservación de anfibios, ubicado en el sector de la Quinta Lucrecia, está seco y en deterioro. Ha sido repetidamente atacado por vándalos, por lo que la Comisión de Gestión Ambiental analiza su reubicación definitiva.


Así lo señala Catalina Albán, directora de la entidad, quien sostiene que el proyecto no será sostenible sin el apoyo y el cuidado de la ciudadanía.
No es el único sitio que ha recibido ataques a su infraestructura; los diez hábitats de anfibios, un proyecto que pretende que las ranas vuelvan a habitar en la orillas de los ríos de Cuenca y que ha recibido premios a nivel internacional, han sido afectados por la presencia de basura, la inserción de peces o ranas que se comen los renacuajos, entre otros daños ambientales.


La directora de la CGA indica que a través de este proyecto, en los últimos tres años se ha logrado rescatar la rana marsupial de Cuenca y una especie de jambato que se creía extinta. “Son logros que quizás no se ven físicamente, pero son importantes para el entorno de la ciudad”.
Albán recordó que los anfibios y su presencia en las orillas de los ríos son un indicador biológico del estado de contaminación del ambiente, el cambio climático y la contaminación o no del agua.


El proyecto se desarrolla en conjunto con el bioparque Amaru. Victoria Arbeláez, quien codirige el centro, indica que se hace un enorme esfuerzo por recuperar las especies.


Instituciones como el museo Pumapungo y el CEDFI se suman al cuidado, y al momento se construye una macropoza en el parque Ictocruz.
Albán insiste en que todo este esfuerzo de conservación será nulo si no existe la corresponsabilidad ciudadana. “Es un proyecto de todos los cuencanos y todos debemos cuidarlo”, recalcó. (I)


Diez hábitats de anfibios existen en la ciudad, todos han sido afectados con actos de vandalismo o inserción de especies extrañas.