Festival del cuy constata la fe de los bañenses

Desde hace 10 años, en la parroquia Baños durante la Semana Santa se realizan diferentes actividades religiosas, para compartir en familia. Ayer se celebró el festival del cuy junto a una misa campal.
Miembros de la fundación asaban los cuyes para el festival. EL TIEMPO


El festival se llevó a cabo con el apoyo de los moradores y habitantes de la parroquia que donaron cuyes. Según explicó Wilson Jácome, director ejecutivo de la Fundación de Ayuda Social Nuestra Señora de Guadalupe, recolectaron alrededor de 560 cuyes.


“Los fondos recolectados servirán para la manutención del asilo de ancianos y la pintura de la Iglesia central de la parroquia, que tiene un costo aproximado de 180 mil dólares”, indicó.
Alrededor de 45 personas están involucradas en el accionar de las actividades religiosas, sociales y deportivas que se desarrollan en la parroquia, de la mano con el párroco, que presidió la misa campal y el festival del cuy, para demostrar la fe de la comunidad.


“Es un evento que se volvió tradicional en nuestra parroquia, además que la gente disfruta mucho en familia, nos ayuda a mantener nuestros proyectos de ayuda social”, acotó.
Ligia Pardo, una turista que visitó la parroquia por recomendación, manifestó que comer cuy no estaba en sus planes, pero “decidí probarlo con mi familia, además no tenía un costo alto, alcanzó para todos”, manifestó. (SAM) (I)

Cuenca. 

Festival del cuy constata la fe de los bañenses

Miembros de la fundación asaban los cuyes para el festival. EL TIEMPO


El festival se llevó a cabo con el apoyo de los moradores y habitantes de la parroquia que donaron cuyes. Según explicó Wilson Jácome, director ejecutivo de la Fundación de Ayuda Social Nuestra Señora de Guadalupe, recolectaron alrededor de 560 cuyes.


“Los fondos recolectados servirán para la manutención del asilo de ancianos y la pintura de la Iglesia central de la parroquia, que tiene un costo aproximado de 180 mil dólares”, indicó.
Alrededor de 45 personas están involucradas en el accionar de las actividades religiosas, sociales y deportivas que se desarrollan en la parroquia, de la mano con el párroco, que presidió la misa campal y el festival del cuy, para demostrar la fe de la comunidad.


“Es un evento que se volvió tradicional en nuestra parroquia, además que la gente disfruta mucho en familia, nos ayuda a mantener nuestros proyectos de ayuda social”, acotó.
Ligia Pardo, una turista que visitó la parroquia por recomendación, manifestó que comer cuy no estaba en sus planes, pero “decidí probarlo con mi familia, además no tenía un costo alto, alcanzó para todos”, manifestó. (SAM) (I)

Cuenca.