Experimento reconfigura la movilidad de los ciudadanos

Esta iniciativa busca fomentar el uso de la bicicleta y transporte público para disminuir la contaminación, el tráfico y el ruido. Llactalab y la Dirección de Gestión de Movilidad recogen información que servirá para saber qué tan factibles son estos espacios y aplicarlos en otras zonas de la ciudad.

La mirada atenta y curiosa de los peatones, el malestar de algunos conductores y el empoderamiento de varios ciclistas del espacio público marcaron la jornada en la intersección de las avenidas Loja y Doce de Abril, el puente de El Vado y la avenida Tres de Noviembre.

Señales, colores y letreros alertaban a quienes transitaban por la zona de cambios en la movilidad. Por ejemplo para facilitar el uso de la bicicleta se le dará continuidad a la ciclovía de la avenida Loja a través de un paso exclusivo sobre el puente, y una línea de seguridad que reduce en 30 centímetros el ancho de La Condamine.

Mario Guamán, quien transita a diario por la zona para dirigirse al sector del mercado Diez de Agosto, contó que desde que pintaron las señales quedó sorprendido. “No sabía de qué se trataba, vi que estaba pintada una línea para bicicletas, pero recién hoy me animo a utilizarla veo que el tráfico está menos pesado y parece que hay menos riesgos”.

Al igual que él, varios ciclistas dudaban para utilizar este espacio exclusivo para bicicletas, algunos seguían usando la vereda, sobre todo en La Condamine, otros se arriesgaban a usar su carril.

“Tengo un poco de miedo, pero si está ahí es para usarlo y es la única forma de que los conductores entiendan que todos podemos utilizar el espacio público para movilizarnos”, dijo Andrea Sotomayor, ciclista.

Tráfico
Cerca de las 11:00 el tráfico fluía sin complicaciones debido a las restricciones en algunos puntos como la prohibición de los giros a la izquierda de los vehículos que vienen por la Doce de Abril desde El Otorongo hasta El Vado, los que tendrán que seguir su camino por la Universidad de Cuenca.

Además hay segregadores de tránsito en el Paseo Tres de Noviembre, con el objetivo de que los buses utilicen el carril derecho de La Condamine de forma totalmente exclusiva.

En esta zona se conjugan la ciclovía, un espacio para quienes esperan el bus, el carril exclusivo del transporte público y otro para vehículos particulares.

Varios ciudadanos no dudaron en ocupar este espacio y acercarse a leer los letreros que indicaban el tiempo que toma un ciudadano en llegar a varios puntos de la ciudad a pie.

Gloria Machuca de 65 años dijo estar asombrada de este espacio, “nunca había esperado el bus tan cómoda y en un lugar tan lindo”.
Entre las 12:00 y 13:00 se observó algo inusual en la zona, pues el estancamiento de vehículos entre el puente de El Vado y la avenida Tres de Noviembre fue nulo, la restricción del giro permitió que los vehículos fluyan.

La molestia de algunos conductores era evidente, algunos reclamaron a los agentes de tránsito que estaban en la zona para evitar los giros y apoyar en la circulación de peatones, ciclistas y demás actores de la movilidad.

Experimento
Este experimento estará en marcha hasta el martes de la próxima semana, detalló Daniel Orellana del grupo de investigación Llactalab, quienes recogen información que servirá para saber qué tan factibles son estos espacios y aplicarlos en otras zonas de la ciudad. (I)

Experimento reconfigura la movilidad de los ciudadanos

Esta iniciativa busca fomentar el uso de la bicicleta y transporte público para disminuir la contaminación, el tráfico y el ruido. Llactalab y la Dirección de Gestión de Movilidad recogen información que servirá para saber qué tan factibles son estos espacios y aplicarlos en otras zonas de la ciudad.

La mirada atenta y curiosa de los peatones, el malestar de algunos conductores y el empoderamiento de varios ciclistas del espacio público marcaron la jornada en la intersección de las avenidas Loja y Doce de Abril, el puente de El Vado y la avenida Tres de Noviembre.

Señales, colores y letreros alertaban a quienes transitaban por la zona de cambios en la movilidad. Por ejemplo para facilitar el uso de la bicicleta se le dará continuidad a la ciclovía de la avenida Loja a través de un paso exclusivo sobre el puente, y una línea de seguridad que reduce en 30 centímetros el ancho de La Condamine.

Mario Guamán, quien transita a diario por la zona para dirigirse al sector del mercado Diez de Agosto, contó que desde que pintaron las señales quedó sorprendido. “No sabía de qué se trataba, vi que estaba pintada una línea para bicicletas, pero recién hoy me animo a utilizarla veo que el tráfico está menos pesado y parece que hay menos riesgos”.

Al igual que él, varios ciclistas dudaban para utilizar este espacio exclusivo para bicicletas, algunos seguían usando la vereda, sobre todo en La Condamine, otros se arriesgaban a usar su carril.

“Tengo un poco de miedo, pero si está ahí es para usarlo y es la única forma de que los conductores entiendan que todos podemos utilizar el espacio público para movilizarnos”, dijo Andrea Sotomayor, ciclista.

Tráfico
Cerca de las 11:00 el tráfico fluía sin complicaciones debido a las restricciones en algunos puntos como la prohibición de los giros a la izquierda de los vehículos que vienen por la Doce de Abril desde El Otorongo hasta El Vado, los que tendrán que seguir su camino por la Universidad de Cuenca.

Además hay segregadores de tránsito en el Paseo Tres de Noviembre, con el objetivo de que los buses utilicen el carril derecho de La Condamine de forma totalmente exclusiva.

En esta zona se conjugan la ciclovía, un espacio para quienes esperan el bus, el carril exclusivo del transporte público y otro para vehículos particulares.

Varios ciudadanos no dudaron en ocupar este espacio y acercarse a leer los letreros que indicaban el tiempo que toma un ciudadano en llegar a varios puntos de la ciudad a pie.

Gloria Machuca de 65 años dijo estar asombrada de este espacio, “nunca había esperado el bus tan cómoda y en un lugar tan lindo”.
Entre las 12:00 y 13:00 se observó algo inusual en la zona, pues el estancamiento de vehículos entre el puente de El Vado y la avenida Tres de Noviembre fue nulo, la restricción del giro permitió que los vehículos fluyan.

La molestia de algunos conductores era evidente, algunos reclamaron a los agentes de tránsito que estaban en la zona para evitar los giros y apoyar en la circulación de peatones, ciclistas y demás actores de la movilidad.

Experimento
Este experimento estará en marcha hasta el martes de la próxima semana, detalló Daniel Orellana del grupo de investigación Llactalab, quienes recogen información que servirá para saber qué tan factibles son estos espacios y aplicarlos en otras zonas de la ciudad. (I)